Cáncer de hígado en perros - Síntomas y tratamiento

Cáncer de hígado en perros - Síntomas y tratamiento

Los tumores o neoplasias son una de las múltiples patologías que pueden afectar al hígado de los perros. Pese a que los tumores hepáticos primarios no son frecuentes en la especie canina, el hígado es uno de los órganos donde metastatizan con más frecuencia los tumores malignos presentes en otras zonas del organismo. Por ello, resulta fundamental tener en cuenta este tipo de tumores en la clínica de pequeños animales.

Si te interesa conocer más sobre el cáncer de hígado en perros, sus síntomas y tratamiento, no te pierdas el siguiente artículo de ExpertoAnimal en el que detallamos los aspectos más importantes de esta enfermedad hepática.

Tipos de cáncer de hígado en perros

Antes de explicar los distintos tipos de cáncer de hígado que pueden afectar a los perros, es importante realizar una breve aclaración sobre la diferencia entre los términos “tumor” y “cáncer”.

En función del comportamiento biológico, los tumores pueden ser benignos o malignos:

  • Los tumores benignos: tienen una capacidad de invasión local y de metástasis baja.
  • Los tumores malignos: tienen una capacidad de invasión local alta y de metástasis variable.

Habitualmente, se emplea el término “cáncer” para hacer referencia a un tumor maligno, por lo que podríamos concluir que "tumor maligno" y "cáncer" son términos sinónimos. En los perros son más habituales los tumores hepáticos malignos, es decir, los cánceres hepáticos. No obstante, en este artículo hablaremos de tumores tanto benignos como malignos.

Hecha esta aclaración, podemos pasar explicar los tipos de tumores hepáticos que pueden afectar a los perros. De forma genérica, los tumores hepáticos en los perros se pueden clasificar en dos grandes grupos:

  • Tumores hepáticos primarios: cuando tienen origen en alguno de los tejidos que forman el hígado, es decir, en los hepatocitos, los conductos biliares, el tejido conjuntivo o los vasos sanguíneos.
  • Tumores hepáticos secundarios o metastásicos: cuando un tumor presente en otra zona del organismo metastatiza en el hígado.

En función del tipo concreto de tumor, podrán tener un aspecto nodular (en forma de nódulos bien delimitados) o infiltrar de forma difusa en el hígado produciendo un incremento de tamaño del órgano (hepatomegalia).

A continuación, hablamos más en profundidad sobre los distintos tipos de tumores hepáticos primarios y secundarios.

Tumores primarios

Los tumores hepáticos primarios son raros en los perros. De hecho, tanto solo representan entre el 0,6-1,3% de todas las neoplasias caninas. Podemos hablar de los siguientes tumores hepáticos primarios en función del tejido a partir del cual se desencadena el crecimiento tumoral:

  • Origen en los hepatocitos: nos encontramos con adenoma hepatocelular (tumor benigno) y carcinoma hepatocelular (maligno).
  • Origen en los conductos biliares del hígado: adenoma colangiocelular (tumor benigno) y carcinoma colangiocelular (tumor maligno).
  • Origen en el tejido conjuntivo: fibrosarcomas (tumor maligno).
  • Origen en los vasos sanguíneos: hemangiomas (tumor benigno) y hemangiosarcomas (tumor maligno).

Como ya hemos comentado, en los perros son más frecuentes los tumores hepáticos malignos. Además, es más frecuente el cáncer de hígado en perros mayores. En concreto, el carcinoma hepatocelular es el cáncer de hígado canino más frecuente, seguido del carcinoma colangiocelular.

Tumores secundarios o metastásicos

El hígado, junto con el pulmón, es uno de los órganos donde metastatizan con más frecuencia los tumores malignos presentes en otras zonas del organismo. Entre los tumores malignos que pueden metastatizar en el hígado se encuentran:

  • Carcinomas pancreáticos.
  • Prostáticos o mamarios. Puedes obtener más información en estos artículos sobre el Cáncer de próstata en perros: síntomas, causas y tratamiento y el Cáncer de mama en perras: síntomas y tratamiento.
  • Melanomas. Consulta este otro post sobre el Melanoma en perros: síntomas, características y tratamiento, aquí.
  • Hemangiosarcomas.
  • Linfomas. No dudes en echarle un vistazo a este otro artículo de ExpertoAnimal sobre el Linfoma en perros: su tratamiento y esperanza de vida.

Síntomas de cáncer de hígado en perros

Como en la mayoría de las enfermedades hepáticas, los animales inicialmente se mantienen asintomáticos. A medida que el tumor va avanzando, pueden aparecer signos inespecíficos como vómitos, diarrea, poliuria, polidipsia, anorexia, pérdida de peso, apatía y/o depresión.

Una vez que se supera la capacidad de reserva funcional del hígado, aparecen signos clínicos sugerentes de enfermedad hepática, que incluyen:

  • Distensión abdominal: que se produce por dos motivos que pueden ser el incremento del tamaño del hígado y la ascitis. La ascitis consiste en la presencia de líquido libre en el abdomen que se produce cuando el hígado no es capaz de mantener los niveles de albúmina en sangre. Lee más sobre La ascitis en perros: causas y tratamiento, aquí.
  • Ictericia: coloración amarillenta de las mucosas producida por un exceso de bilirrubina (pigmento de color amarillo) que se deposita sobre los tejidos. En los perros, se suele detectar inicialmente a nivel de la esclerótica. Puedes consultar más información sobre la Ictericia en perros: causas, síntomas y tratamiento en este otro artículo de ExpertoAnimal.
  • Encefalopatía hepática: es un cuadro neurológico que se produce por acúmulo en sangre de sustancias neurotóxicas no metabolizadas por el hígado, principalmente amoniaco. Los signos que se pueden observar en estos perros incluyen la alteración del nivel de consciencia (letargo, estupor y, finalmente, coma), debilidad o ataxia, presión de la cabeza contra la pared o el suelo, marcha en círculos y convulsiones. Consulta este post sobre la Encefalopatía hepática en perros: síntomas y tratamiento.
  • Sangrados: se produce como consecuencia de la disminución en la síntesis de factores de la coagulación, de la función plaquetaria y de la absorción de vitamina K. No dudes en echarle un ojo a este post sobre la Vitamina K para perros: dosis y usos.

Además, pueden aparecer síndromes paraneoplásicos. Estos son efectos sistémicos del tumor, que no son consecuencia directa del crecimiento tumoral. En el caso del cáncer de hígado canino, el síndrome más frecuente es la hipoglucemia paraneoplásica, debido a la alteración del metabolismo de la glucosa.

Causas del cáncer de hígado en perros

Actualmente, se desconoce cuáles son las causas que originan los tumores hepáticos en los perros. No obstante, algunos estudios experimentales establecen que las aflatoxinas y las nitrosaminas pueden ser causas potenciales de estos tumores, por lo que serán factores a tener en cuenta para la prevención del tumor hepático en perros.

Diagnóstico del cáncer de hígado en perros

El protocolo diagnóstico del tumor hepático en perros debe seguir los siguientes puntos:

  • Historia clínica y exploración general: se debe prestar atención a la presencia de signos clínicos compatibles con enfermedad hepática. En la exploración del abdomen, se puede palpar el hígado cuando está aumentado de tamaño.
  • Analítica sanguínea con perfil hepático: se deben medir valores como las proteínas totales, la albúmina, enzimas hepáticas (ALT, GGT y fosfatasa alcalina), amoniaco, glucosa y ácidos biliares.
  • Diagnóstico por imagen: que puede ser a través de una radiografía o una ecografía abdominal. Mediante la radiografía se puede observar si el hígado ha aumentado de tamaño y el desplazamiento de las vísceras abdominales hacia caudal. Mediante la ecografía abdominal se pueden observar un aumento difuso de la ecogenicidad (color más blanquecino del órgano en la ecografía) o la presencia de nódulos hiperecogénicos (de un color blanquecino en la imagen ecográfica). No obstante, estas imágenes pueden ser compatibles con lipidosis y cirrosis respectivamente, por lo que la ecografía no permite el diagnóstico definitivo. De forma complementaria, es recomendable realizar una resonancia magnética, ya que ayudará a orientar mejor la cirugía y a detectar posibles metástasis en otros órganos.
  • Biopsia y análisis histopatológico: la muestra se puede tomar de forma percutánea (con agujas de biopsia) o mediante cirugía (por laparotomía o laparoscopia). El análisis histopatológico permitirá alcanzar el diagnóstico definitivo y conocer el tipo concreto de tumor hepático.

Prevención del cáncer de hígado en perros

Como hemos explicado, en la actualidad no se conoce con certeza cuáles son las causas que originan el cáncer de hígado en el perro, lo que complica las estrategias de prevención de esta enfermedad completamente.

A esta dificultad para la prevención, se suma la problemática de realizar un diagnóstico temprano de la enfermedad. Habitualmente, los tumores hepáticos comienzan produciendo una sintomatología leve e inespecífica, y no es hasta fases avanzadas cuando aparecen signos compatibles con enfermedad hepática. Esto hace que el diagnóstico temprano sea complicado y que, en muchas ocasiones, el cáncer se diagnostique en estadios avanzados en los que ya se ha producido una invasión local, incluso una metástasis regional o a distancia.

Tratamiento del cáncer de hígado en perros

El tratamiento del tumor hepático en perros varía en función del tipo de tumor:

  • En tumores nodulares únicos: se debe optar por el tratamiento quirúrgico, concretamente la resección del tumor. Debido a que el hígado de los perros contiene bacterias en condiciones normales, una posible complicación tras la cirugía es la aparición de un absceso causado por esas bacterias. Para prevenir esta complicación, es recomendable administrar antibióticos de amplio espectro tras la resección del tumor.
  • En tumores nodulares multifocales: es decir, cuando existen diversos nódulos en el hígado, o difusos no son operables, por lo que se debe recurrir a otros tratamientos como la quimioterapia o la radioterapia. Para tener más información sobre el tema puedes consultar este artículo de ExpertoAnimal sobre la Quimioterapia en perros: efectos secundarios y medicamentos.

Dieta para perros con cáncer de hígado

Un buen manejo dietético es fundamental en los perros con cáncer de hígado para mantener su condición corporal. En general, se debe aportar una dieta:

  • Muy digestible.
  • Rica en hidratos de carbono de fácil asimilación.
  • Baja en grasa.

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Esperanza de vida para perros con cáncer de hígado

El pronóstico de cáncer de hígado en perros puede variar en función del tipo concreto de tumor. Como es lógico, los perros con tumores benignos tienen un mejor pronóstico y una esperanza de vida más prolongada que los perros con tumores malignos.

No obstante, es importante señalar que existen diferencias significativas en cuanto al pronóstico de los distintos tipos de cáncer de hígado en el perro:

  • El carcinoma colangiocelular: es el cáncer de hígado canino que presenta peor pronóstico, dado que tiene una elevada capacidad de metástasis (entre el 80-87% de los casos metastatizan). A pesar de la resección quirúrgica, los tiempos de supervivencia suelen ser cortos debido a las metástasis y a la reaparición del tumor en el hígado.
  • El carcinoma hepatocelular: tiene un pronóstico variable en función de la forma en la que se presenta. Cuando tiene aspecto nodular, especialmente cuando se trata de una masa única que afecta al lóbulo izquierdo del hígado, el pronóstico es bueno. Tras la cirugía, los perros tienen una larga supervivencia y una baja tasa de metástasis. Sin embargo, cuando estos tumores afectan al hígado de forma difusa, el pronóstico empeora notablemente.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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Bibliografía
  • Buracco, P. (2014). Diagnóstico y tratamiento de los tumores gastrointestinales (estómago, intestino delgado y grueso e hígado) más importantes del perro y del gato. XIV Congreso Nacional de AVEACA.
  • Buriticá, E., Barbosa, X., Echeverry, D. (2009). Carcinoma hepatocellular canino: reporte de un caso. Revista MVZ; 14(2)