Ciclo de vida de un gato

Ciclo de vida de un gato

Nuestros pequeños felinos, los gatos, tienen una esperanza de vida de 12 a 20 años, dependiendo de la raza, de tal manera que pueden estar con nosotros durante una buena parte de nuestra vida. Por este motivo, es importante conocer los cambios que experimentan según van creciendo, madurando o envejeciendo. Mientras que es comúnmente asumido que cada año del perro se multiplica por 7 para calcular el equivalente en años humanos, en los gatos esto no es así.

¿Quieres saber que fases integran el ciclo de vida de un gato? Si continúas leyendo este artículo de ExpertoAnimal podrás saber qué edad exacta tiene tu gato según los años que tiene, así como las diferentes necesidades según las seis etapas del ciclo de vida en los gatos.

Kitten o cachorros (0-6 meses)

La primera etapa en la vida de un gato se llama kitten o cachorros y abarca desde el momento del nacimiento hasta los 6 meses de edad, lo que equivale a los primeros 10 años de vida de una persona.

  • Durante las primeras horas de vida: es importante que los gatitos ingieran el calostro de la madre para que obtengan los anticuerpos, ya que después su intestino se vuelve impermeable a las inmunoglobulinas.
  • Durante el primer mes: los gatitos se alimentan con leche materna en exclusividad, a partir de las 4-5 semanas puede comenzar el destete ingiriendo poco a poco los alimentos sólidos, empezando con alimento húmedo o pienso humedecido. Si quieres saber más sobre El destete en gatos, ¿cuándo y cómo? no dudes en consultar este post.

Durante esta etapa los gatitos están continuamente creciendo y desarrollándose poco a poco, por lo que los cambios serán muy rápidos. Generalmente esta etapa es en la que los gatos se encuentran más activos y traviesos, estando continuamente en alerta y pendientes y aprendiendo de cualquier estímulo. Es importante que los primeros 3 meses se encuentren con su madre, de la que aprenderán numerosas conductas por imitación.

Además, en esta etapa encontramos el periodo de socialización de un gato cachorro, que abarca desde las 2 a las 7 primeras semanas de vida. Se trata de una fase importante en el futuro comportamiento de un gato y en la que deberemos acostumbrarle a diferentes situaciones para que en un futuro no sufra tanto estrés y sea un gato más confiado y amigable. Estas situaciones pueden ser:

  • Viajes en trasportín.
  • Contacto con otros animales: incluidos los gatos y personas de todas las edades.
  • Acostumbrarles a los ruidos.
  • Manipulación a la visita de extraños.
  • Higiene: ya sea higiene corporal, dental, auricular y ocular.

En esta fase también se puede realizar la esterilización de los gatos y las gatas, en especial a partir de los 4 meses, antes del primer celo en las hembras a fin de reducir el riesgo de desarrollo de enfermedades que afectan a los órganos reproductores como son:

  • La piómetra
  • El cáncer
  • Los quistes de ovario
  • El cáncer de útero
  • El cáncer de mama

En los machos también se reduce el riesgo de tumores testiculares, prostáticos y problemas de comportamiento derivados de las hormonas sexuales. En general, los gatos esterilizados son más hogareños, tranquilos y afectuosos, careciendo de ese estrés que les puede producir el estar encerrados cuando tienen necesidad de reproducirse. Este estrés puede derivar en maullidos frecuentes, rascados, micciones y defecaciones inadecuadas y otros problemas de comportamiento.

También es importante que en esta etapa se lleven a revisión los gatitos a fin de comprobar su buena salud y ponerles las primeras vacunas esenciales como la trivalente a las 6-8 semanas con revacunación cada mes hasta los 4 meses, la leucemia felina a los 2 meses con revacunación al mes y la rabia a los 3 meses.

Consulta el Calendario de vacunas para gatos en este artículo de ExpertoAnimal que te recomendamos.

Junior o gato joven (7 meses - 2 años)

Esta etapa de vida de tu gato abarca los primeros 7 meses y 2 años de su vida, que se corresponden en torno a los 11 a los 27 años de una persona, es decir, la adolescencia y la primera juventud.

Con 7 meses ya el gato tiene prácticamente el tamaño adulto y la madurez sexual, especialmente en las razas precoces de pelo corto como las siamesas. Los gatos ya son fuertes y juguetones, con mucha energía debido a su corta edad y con ganas de vivir, explorar y jugar a cada rato.

Si no ha sido esterilizado las hormonas comienzan a hacer de las suyas y aparecen los celos en las gatas con sus maullidos estridentes, sus refriegues y sus intentos de huida, las salidas de los gatos en busca de hembras y el marcaje territorial con problemas de comportamiento.

En esta etapa también encontramos la vacunación de refuerzo de las tres enfermedades antes comentadas, para protegerlos de los patógenos que producen dichas afecciones, especialmente frecuentes en los gatos jóvenes de esta etapa. En esta fase de la vida los problemas de salud más frecuentes son los derivados de las enfermedades infecciosas, especialmente frecuentes en los gatos, sobre todo en los machos, que salen al exterior y están en contacto o en conflicto mediante peleas con gatos de fuera. A estas edades también son frecuentes los atropellos y los traumatismos por escapes de casa y "hacer el loco" por su jovialidad.

En esta etapa los gatos deben empezar a alimentarse correctamente ingiriendo la cantidad diaria necesaria según sus condiciones individuales, ni más ni menos, especialmente en los ejemplares vacunados cuyos requerimientos energéticos son menores pero no así su apetito. Jugar con los gatos en esta etapa es indispensable para evitar frustraciones, infelicidad y problemas de comportamiento.

Adulto joven (3-6 años)

Los 3 a los 6 años de tu gato equivalen a la etapa de los 28 y 43 años humanos. Al ser un equivalente, los gatos con estas edades ya tienen su personalidad y sus hábitos muy marcados, por lo que si no se ha hecho antes, ahora es difícil que se adapten a nuevas rutinas.

A estas edades los gatos siguen sufriendo de enfermedades infecciosas, especialmente si no se han vacunado, así como parasitosis, aumento del riesgo de aparición de problemas digestivos como la enfermedad inflamatoria intestinal, la hipersensibilidad alimentaria y las enfermedades dentales como la enfermedad periodontal o la gingivoestomatitis crónica felina. Por este motivo, las revisiones en el centro veterinario nunca están de más aunque veamos que nuestro gato se encuentra sano, joven y fuerte.

Los problemas de comportamiento derivados de las hormonas sexuales seguirán apareciendo siempre que no hayan sido esterilizados anteriormente y, aunque son algo más calmados, seguirán queriendo jugar con mucha frecuencia y su energía seguirá alta, por lo que no se deben descuidar los momentos de juegos diarios.

Maduro (7-10 años)

Esta etapa equivale a las edades entre los 44 y los 59 años humanos. Los gatos en esta fase reducen progresivamente sus ganas de jugar y su energía, destinando algo más de tiempo al descanso y a observarnos. Por este motivo, si no seguimos ajustando el alimento diario los gatos pueden aumentar de peso. Sin embargo, no porque tu gato haya cumplido los 7 años significa que ya no quiera jugar, sino que muchos de ellos te seguirán solicitando a menudo un rato de juegos que debes dárselo para su felicidad y el desarrollo de su conducta natural.

En esta fase es importante que lleven al menos una revisión anual en el veterinario a fin de controlar su estado de salud, pues comienzan a entrar en la edad de riesgo de numerosas enfermedades de gatos maduros y mayores como:

  • La enfermedad renal
  • La diabetes
  • El hipertiroidismo

Es importante que siempre tengan agua a su disposición, a ser posible en movimiento mediante una fuente para gatos para fomentar su consumo y proteger al riñón, ya que la enfermedad renal crónica aumenta su probabilidad a partir de los 7 años de edad y puede llegar a ser muy grave si no se detecta a tiempo. Si notas que tu gato orina y bebe más, presenta un mal estado del pelo, vomita y tiene problemas urinarios, es posible que esté sufriendo ya del riñón.

Senior (11-14 años)

Los 11 a los 14 años de un gato equivalen a los 60-75 años humanos. A esta edad los gatos tienden a descansar mucho y a jugar bastante menos, aunque a ratos pueden seguir solicitándolo. Es frecuente que empeoren o aparezcan enfermedades crónicas como la enfermedad renal, la enfermedad felina del tracto urinario inferior (FLUTD), la diabetes mellitus y el hipertiroidismo. Este último es en este momento cuando mayor riesgo de aparición tiene, siendo la patología endocrina más común en el gato mayor y que se puede sospechar si tu gato tiene más apetito pero ha perdido peso, aumentado su actividad, por sus vocalizaciones y tiene vómitos.

Es indispensable que los gatos senior o mayores tengan al menos una revisión veterinaria anual y siempre que cambien algo en su modo de actuar por muy sutil que sea o aparezca algún síntoma de enfermedad, deben acudir a un centro veterinario. Además, a partir de esta edad los tumores se vuelven mucho más frecuentes que en los gatos jóvenes, lo que puede reducir su calidad y esperanza de vida, especialmente los que no se diagnostican a tiempo.

Geriátrico (+15 años)

Cuando un gato tiene 15 años o más se considera ya un gato geriátrico y corresponde a los últimos años de vida de una persona. Los gatos a estas edades pueden sufrir enfermedades crónicas de los huesos y las articulaciones como la artrosis, que pueden sospecharse si el gato es reacio a subir alturas, pasa mucho tiempo descansando y maúlla cuando le acariciamos ciertas zonas artrósicas.

También es frecuente que desarrollen enfermedades como la demencia senil, parecida a la de las personas y que se puede manifestar con problemas de maullidos nocturnos y problemas de comportamiento como orinar y defecar fuera de la bandeja y esconderse durante muchos periodos de tiempo.

Además, aumenta el riesgo de sufrir todas las enfermedades propias de los gatos, especialmente las de los gatos mayores como:

  • La enfermedad renal
  • El hipertiroidismo
  • La diabetes
  • Las enfermedades cardíacas
  • La hipertensión
  • Los tumores

Las revisiones veterinarias deben ser frecuentes, especialmente en los gatos enfermos y la alimentación se debe ajustar a las nuevas necesidades de gato geriátrico.

El juego de los gatos geriátricos es muy poco frecuente pero sobre todo en los ejemplares sin daños articulares ni artrosis pueden seguir solicitándolo en ocasiones. Pueden mostrarse más calmados y tranquilos, tolerando mejor las caricias y las manipulaciones por ser menos enérgicos y estar ya muy habituados a sus cuidadores debido a la gran cantidad de años de convivencia.

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Bibliografía
  • Álvarez R. (2018). Etología felina: Guía básica sobre el comportamiento del gato. Amazing Books S.L.