Cómo amansar a un gato salvaje

Cómo amansar a un gato salvaje

Los gatos son de naturaleza solitaria y si no están acostumbrados al contacto con el humano pueden ser muy desconfiados. Puedes encontrarte en la situación de tener que amansar a un gato si has acogido recientemente un gato que viene de un refugio o si has encontrado una gatito o un gato adulto salvaje que quieres amansar.

Puede ser una tarea larga y requiere mucha paciencia. Además, si se trata de un gato que no está nada acostumbrado al humano tienes que ser muy cauteloso porque podría ser peligroso.

En este artículo de ExpertoAnimal te vamos a explicar cómo amansar a un gato salvaje paso a paso con trucos útiles y sencillos:

Pasos a seguir:
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Antes de empezar será fundamental entender la psicología de un gato arisco:

Los gatos pueden ser miedosos por varias razones, aunque que sean salvajes o no, y el proceso de amansamiento puede tomar más o menos tiempo según la experiencia previa del gato con los humanos y según su carácter particular.

  • Los gatos amansados que han perdido su casa y que ahora son gatos callejeros podrían ser más fáciles de amansar que los gatos completamente salvajes, pero hay que seguir las mismas etapas.
  • Un gato completamente salvaje nunca ha tenido contacto con el humano y es importante no darle a este gato razones para tener miedo: si tiene una experiencia positiva contigo podría llegar a ser completamente domesticado, pero si le asustas o intentas capturarlo podrías traumatizarlo.
  • Los más difíciles de amansar son los que han tenido una experiencia previa negativa con los humanos, sean salvajes o no. Esas experiencias pueden ser algo terrible como el maltrato o pueden ser algo más inocente: por ejemplo si unos niños que jugabas han corrido detrás del gato persiguiéndolo. Si un gato fue traumatizado podría nunca dejarse coger en los brazos o incluso acariciar, pero puedes tenerlo de mascota porque su comportamiento podría mejorar con el paso de los años.
  • Los cachorros y los gatos jóvenes son los más fáciles de amansar, salvo en algunos casos especiales: por ejemplo si un cachorro perdió a su madre es mejor esperar a que tenga unos 6 meses para adoptarlo. Los gatitos muy pequeños requieren cuidados especiales y una socialización más elaborada.
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Una vez entendemos que el proceso de amansar un gato puede ser más o menos complicado debemos observar el carácter del gato:

Los primeros días puedes simplemente observar el gato y su lenguaje corporal: las orejas hacia atrás, las pupilas dilatadas, idas y vueltas de la cola, espalda curva, el pelo erizado son señales de enfado: el gato se siente amenazado y se va a defender.

Si es un gato salvaje es importante no tomar riesgos para tu salud: los signos de rabia pueden ser muy variados, pero si ves a un gato que parece agresivo, desorientado y con convulsiones o parálisis deberías llamar el 112 y evitar acercarte al gato por tu propia salud.

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El tercer paso será dejar que el gato se acostumbre a nosotros:

Vamos a permitirle que se acostumbre a nuestra presencia: nos acercamos un poco y nos sentaremos y le hablamos con una voz tranquila para que se habitúe a nuestra voz, y a la vez le podemos tirar un poco de comida. Durante esta etapa es importante no intentar tocar o atrapar al gato. Después de unos 3 días así podemos intentar acercarnos un poco más, a la vez que le tiramos comida al gato, si su lenguaje corporal es de agresión o miedo, debemos darle más tiempo y no acercarnos.

Lo fundamental de este paso es ganarnos la confianza del animal, a su ritmo.

Si el gato parece muy miedoso y desconfiado podemos utilizar un spray con feromonas que podemos pulverizar en la casa para que se sienta más a gusto o alrededor de nosotros si se trata de un gato salvaje. Pero deberíamos evitar utilizar el spray delante del gato porque el ruido del spray le podría asustar.

Cuando el gato nos permita acercarnos más sin mostrar signos de miedo o de agresividad, nos podemos acercar lo suficiente mientras está comiendo. Y acariciamos al gato con una larga cuchara o espátula, esto nos permite crear un contacto pero a la vez mantener una distancia para que el gato no se sienta amenazado. Puede tomar algunos intentos o algunos días para que el gato acepte estas caricias. Si el gato huye, es importante no correr detrás de él, lo intentaremos más tarde.

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Ahora ya es el momento de establecer el contacto directo con el gato:

Para acariciar por primera vez un gato arisco, es preferible llevar ropa que protege, como puede ser una camiseta de mangas largas, para minimizar los riesgos de arañazos y mordeduras.

Una vez que hayamos acariciado al gato con una cuchara larga durante un tiempo, podemos acariciarlo con la mano encima de la cabeza, y en los hombros, pero debemos evitar acariciar la zona inferior de la cabeza y la barriga de un gato que aún no está completamente amansado.

Cuando creemos que el gato confía lo suficiente en nosotros y cuando el gato parece relajado y tranquilo, intentamos cogerlo dentro de una toalla o de una manta después de haberlo acariciado varias veces. Puede tomar más o menos tiempo para llegar a esta fase, según el gato, y algunos gatos muy ariscos nunca se dejarán coger entre los brazos. Si el gato intenta escaparse cuando ya lo tenemos, debemos dejar que se vaya porque podría hacernos daño o podría traumatizarlo y cancelaría todos los esfuerzos que ya hemos hecho con el gato.

Con el tiempo tu gato se acostumbrará cada vez más a ti y te dejará acariciarlo o cogerlo cuando confíe en ti. Es importante entender que si se trata de un gato muy arisco y desconfiado puede tomar mucho tiempo y mucha paciencia.

Ahora es el momento de saber algunos consejos para adoptar gatos callejeros que te ofrece ExpertoAnimal. Entre ellos encontrarás las visitas veterinarias y muchas otras preguntas que se hacen algunos adoptantes como eres tú.

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