¿Cómo calmar a una gata en celo?

¿Cómo calmar a una gata en celo?

El celo en las gatas es un proceso muy manifiesto y en ocasiones muy estresante para los cuidadores de las felinas. Sin embargo, es un proceso natural y sano en ellas. A diferencia de otras especies, las gatas tienen celos cada muy poco tiempo y son mucho más ruidosas, mostrando de forma mucho más eficaz la receptividad al macho. Nuestras gatas de compañía pueden llegar a estresarse e incluso sufrir al no tener posibilidad de escapar y encontrarse con un felino. Por este motivo, debemos tomar una serie de medidas para ayudar a nuestra gata en esos días.

En este artículo de ExpertoAnimal te explicamos cómo calmar a una gata en celo a la vez que conseguimos un ambiente más tranquilo en casa. Sigue leyendo para conocer más sobre el ciclo sexual de las gatas.

¿Cómo es el ciclo sexual en la gata?

El ciclo sexual de la gata se caracteriza por ser dependiente del fotoperiodo creciente, siendo más favorable en los días largos de primavera y verano, ya que necesitan al menos 12 horas de luz diarias. Cuando los días son cortos, las gatas de la calle entran en anestro (no tienen celo), a diferencia de las gatas de casa que lo pueden presentar todo el año debido a la luz artificial del hogar.

Además, la gata es poliéstrica en su estación reproductiva, presentando celos cada 10-20 días que desaparecerán si se quedan gestantes, si se esterilizan o si entran en anestro en los días cortos del año. Además, la gran mayoría de gatas presentan una ovulación inducida tras el apareamiento del macho debido a la fricción que hacen las espículas del pene de los gatos en la cópula. Es por este motivo que las gatas chillan tanto en el apareamiento, por el dolor que les causa esas espículas.

La pubertad o desarrollo de los caracteres sexuales se produce cuando alcanzan en torno al 80 % del peso adulto, entre los 4 meses y los 12-18 meses, dependiendo de la raza, siendo más precoces las de pelo corto como los siameses y más tardías las grandes de pelo largo.

Fases del ciclo sexual en la gata

El ciclo sexual en las gatas, especialmente las de hogar, se basa en una fase folicular, con una etapa de proestro y otra de estro y un intervalo de descanso entre estros. Es decir, a diferencia de otras especies, la gata no suele tener una fase luteínica con metaestro y diestro, ya que presentan ovulación inducida. Si no hay un gato macho sin castrar en el hogar es muy raro que ovulen de forma espontánea (menos del 10 %). Si no hay ovulación, no se forma el cuerpo lúteo y la progesterona se mantendrá basal en todo momento.

  • Proestro (0,5-2 días): en esta etapa la gata aún no acepta la cópula, pero sí tiene más interés por los machos, se pone más cariñosa y comienza a manifestar lordosis, maullidos y roce con objetos o personas. En esta etapa los folículos se están desarrollando y el estrógeno es alto.
  • Estro (3-12 días): es la fase de celo como tal, cuando ya acepta al macho y el comportamiento es muy manifiesto. Los folículos incrementan de tamaño y el estrógeno aumenta.
  • Intervalo interestro (2-19 días): consiste en el periodo de descanso existente entre dos oleadas foliculares de los celos. Hay actividad ovárica, pero los estrógenos disminuyen y la progesterona no aumenta al no producirse la ovulación. En algunos casos, las oleadas foliculares se solapan y el intervalo interestro es prácticamente inexistente estando la gata en celo, hasta que llega la etapa de anestro.
  • Anestro (50-120): la gata no tiene actividad ovárica, no pudiendo desarrollarse el celo. Ocurre en los meses de días cortos.
  • Diestro o pseudogestación (30-40 días): ocurre cuando se produce una ovulación espontánea (poco frecuente en las gatas) o se ha producido la cópula y por tanto la ovulación, pero la gata no ha quedado gestante. En esta etapa se produce el cuerpo lúteo, los estrógenos descienden y aumenta la progesterona. Si están en la estación, al final de la fase comenzarán un nuevo celo.

Síntomas de celo en la gata

¿Qué hacer si mi gata está en celo? El celo en las gatas es muy manifiesto, los cuidadores de gatos saben que puede llegar a ser muy molesto y estresante, incluso para los vecinos. Cuando una gata entra en celo se nota, ya que no cesa de manifestarlo aunque no haya machos cerca, lo llevan innato.

Para saber si tu gata está en este periodo, necesitas saber los síntomas para poder calmar a tu gata en celo y poder ayudarla. A continuación, te mostramos algunos signos que debes tener en cuenta:

  • Nerviosismo.
  • Mayor sensibilidad, necesidad de cariño y atención.
  • Levantan el tercio posterior del cuerpo, adoptando la posición de monta.
  • Ladean la cola.
  • Arquean el lomo.
  • Exponen sus genitales externos.
  • Maullidos fuertes y chillidos.
  • Se revuelcan en el suelo.
  • Anorexia.
  • Duermen menos.
  • Se restriegan con objetos o personas.
  • Se intentan escapar.
  • Ronronean más.
  • Lamen sus genitales.
  • Marcan con orina rincones del hogar.
  • Orinan más.
  • Mueven los pies como si taconeasen.

¿Cómo ayudar a una gata en celo?

¿Te preguntas como calmar a una gata en celo? Para ayudar a una gata en celo se pueden adoptar una serie de medidas como:

  • Proporcionar un ambiente tranquilo.
  • Dar más cariño y atención a la gata.
  • Jugar con más frecuencia, eso hará que desplacen por instantes su comportamiento de celo.
  • No gritar ni enfadarse por su comportamiento, no lo hacen aposta, está en su naturaleza.
  • Cepillar el pelaje de la gata y decirle palabras bonitas, intentando calmarla.
  • Transmitir calor a la gata con nuestro contacto, con bolsas de agua caliente o con mantas, ya que el calor ayuda a que se calmen.
  • Uso de feromonas sintéticas felinas de fracción 3 de las feromonas faciales, que reducen el estrés y la ansiedad, calmando a nuestra gata en celo.
  • Limpiar con más frecuencia el arenero.
  • Evitar salidas al exterior, cerrando las ventanas y teniendo cuidado con la puerta de entrada.

¿Se puede quitar el celo a una gata?

A una gata de compañía puede llegar a estresarle mucho el celo y la incapacidad de salir al exterior para ser cubierta por el macho y quedar gestante. Por este motivo y también para prevenir o evitar enfermedades como el cáncer de mama, la piómetra, las metritis y tumores ováricos, se recomienda la esterilización de las gatas.

La esterilización puede ser por ovariectomía (extracción de los ovarios) o por ovariohisterectomía (extracción de ovarios y útero).

Por otro lado, existen métodos anticonceptivos, como los progestágenos, también llamados métodos de castración química. Aunque pueden resultar muy eficaces, no se recomiendan debido a que pueden causar problemas como la hiperplasia fibroepitelial mamaria, aumento del apetito, diabetes mellitus, piómetra y depresión en las gatas sometidas a este tratamiento hormonal.

¿Se puede esterilizar a una gata en celo?

Se recomienda la esterilización temprana, es decir, antes del primer celo, siendo clave para reducir enormemente el riesgo de sufrir cáncer de mama en un futuro. Si se realiza antes de los 6 meses, la posibilidad de cáncer de mama es de solo un 9 %.

¿Qué hacer si mi gata en celo no me deja dormir?

Que nuestra gata en celo nos dificulte el sueño es algo bastante habitual. Lo mejor para evitarlo es nuevamente la esterilización de nuestras hembras felinas.

Sin embargo, si ya está en celo y todavía no ha llegado el día de la cita para la operación, recomendamos las siguientes medidas para reducir esos maullidos incesantes por las noches:

  • Ignora sus conductas cuando esté llegando la noche, eso hará que se canse de maullar y pedir atención sin obtenerla.
  • Haz que libere toda su energía durante el día, estimulando que se mueva y se canse.
  • Evita que pase hambre por la noche y ponle comida y bebida suficiente.
  • Es importante que se encuentre tranquila y tenga juguetes para distraerse, camas para descansar y sitios donde subirse.

¿Qué NO hacer para calmar una gata en celo?

Hemos ido comentando lo que debemos hacer para tranquilizar y reconfortar a nuestra gata en esos días tan "alborotados" para ella. Sin embargo, existen tanto en la red como entre habladurías de algunos grupos de personas ciertos remedios caseros o "trucos" para cortar o reducir el celo de las gatas que debemos evitar.

Queremos resaltar el que afirma que para calmar a una gata es buena idea introducir un bastoncillo sanitario para similar la cópula con un macho, diciendo que eso calma a la gata. Como cuidadores de gatos debemos hacer que ellos se encuentren bien, sin alteraciones innecesarias de su tranquilidad, sin dañarlos y conseguir que sean felices y tengan calidad de vida. Si se piensa bien, es una atrocidad hacer eso con las gatas y no tiene sentido. Para que una gata deje de tener celo y se calme debe ovular tras la cópula con el macho por la fricción de las espículas del pene del gato (no recomendable por el riesgo de abandono de las camadas) o dejar pasar los días de celo y que la gata baje sus niveles de estrógenos en el intervalo entre celos.

Hay que tener en cuenta que aunque sea molesto o estresante, es algo fisiológico en nuestras gatas. Si tanto molesta el celo invitamos nuevamente a esterilizar a la gata. De esta manera, evitaremos que lo presenten y prevendremos las enfermedades que hemos comentado a la vez que reducimos el estrés de las gatas en celo y evitamos camadas indeseadas o escapadas de casa.

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