¿Cómo cuidar a un perro en invierno?

¿Cómo cuidar a un perro en invierno?

Junto con el invierno llega el frío y, por ende, la necesidad de llevar a cabo ciertos cuidados especiales que ayuden a nuestro mejor amigo a soportar el cambio de temperatura. Aunque a priori pueda no parecer que el perro necesita cuidados extra en esta época del año, lo cierto es que sí requerirá algunos ajustes en su alimentación o en el cuidado del manto, por ejemplo.

En este artículo de ExpertoAnimal detallaremos cómo cuidar a un perro en invierno, teniendo en cuenta distintos aspectos de su rutina diaria y de las necesidades que requiere esta época del año. No te lo pierdas, ¡descubre a continuación todo lo que necesitas saber sobre el invierno y los perros!

¿Por qué es importante cuidar a un perro cuando hace frío?

Existen algunos perros que, por su condición física o necesidades especiales, son mucho más vulnerables al frío, nos referimos por ejemplo a perros cachorros, ancianos, perros sin pelo, animales enfermos... Todos ellos necesitarán cuidados extra con la llegada del frío. Además, estos perros que hemos mencionado, podrían padecer la agravación de una artritis o ser susceptibles a diversas enfermedades víricas, frecuentes en esta época del año, como la gripe o la tos de las perreras. En cualquier caso, e independientemente de la edad o condición de tu perro, seguir estos consejos básicos te ayudará a mantenerle mucho más sano y feliz. ¡Toma nota!

La alimentación de un perro en invierno

Es frecuente observar que, en invierno, las personas se decantan por la elección de platos más calóricos, con la intención de "combatir el frío" y aumentar así sus reservas de energía. Esta creencia se ha extendido también a los perros y cada vez un mayor número de personas considera que deben alimentarles más durante el invierno.

Debido a que no existen estudios en perros, hemos analizado algunos estudios en personas y si bien es cierto que la exposición al frío conlleva un mayor consumo de calorías[1] [2], también es cierto que en invierno se quema un menor número de grasas[3]. Entonces, ¿se debe alimentar más a un perro en invierno?

Lo cierto es que la mayoría de perros viven en el interior de un hogar, por tanto, al no estar expuestos al frío, no necesitan un mayor consumo de calorías. Tampoco aquellos que realizan ejercicio. Por el contrario, los perros que viven en el exterior y padecen las inclemencias del tiempo y las bajas temperaturas, sí necesitarán un aporte extra de nutrientes. En este último caso, puede ser interesante el consejo de un veterinario, ya que dependiendo de la temperatura ambiente, el animal puede requerir una cantidad u otra de calorías extra.

¿Es necesario proteger su cuerpo del frío?

No todos los perros se adaptan de igual modo a los distintos cambios de estación. Los perros nórdicos y los boyeros suizos, como por ejemplo el alaskan malamute o el gran boyero suizo, no tienen ningún problema para resistir las bajas temperaturas, mientras que algunos perros de tipo primitivo, como el perro sin pelo del perú, o los lebreles, como el whippet, pueden resentirse mucho al pasar horas en el exterior, ya que se destemplan con facilidad.

Pero, ¿cómo saber si un perro tiene frío? Generalmente podemos advertirlo si observamos al perro temblar. Es frecuente en razas de tamaño pequeño o bien en perros de pelo corto o perros sin pelo. En estos casos sí se recomienda abrigar a un perro, ya sea con el uso de un jerséi o un abrigo para perros.

Además, también puede ser conveniente utilizar un chubasquero cuando llueva, para evitar que el perro se moje y coja frío. En el mercado encontramos una gran variedad de chubasqueros, cada vez más cómodos y fáciles de utilizar, pero, si no nos es posible adquirir uno, siempre se recomienda secar bien al perro al llegar a casa, ya sea con el uso de toallas o de un secador.

Finalmente, para terminar con la protección del cuerpo, recomendamos el uso de botas para perros cuando vayamos a la nieve. Eso es debido a que, en contacto con el frío intenso y prolongado, las almohadillas del perro pueden quemarse.

Cuidados del manto: baño y cepillado

El pelaje es la barrera de protección contra el frío más importante que tienen los perros, por esa razón es muy importante mantenerla en buen estado. Lo ideal es que llevemos a cabo un cepillado regular, para eliminar el pelo muerto y evitar la creación de nudos y enredos. El cepillado es importante también cuando el perro visita la nieve, puesto que entonces se puede formar escarcha, que podría terminar hiriendo su dermis si no se retira.

En cuanto al baño, para evitar que el perro coja frío, se puede apostar por un champú de lavado en seco, aunque se si baña por completo al perro, se debe hacer con agua ligeramente caliente y terminando el proceso con un secado exhaustivo, que incluya las patas y el uso de secador.

Las revisiones veterinarias

Generalmente se recomienda realizar una visita al veterinario cada 6 meses (exceptuando en perros de trabajo) para asegurar que su estado de salud es bueno y que no muestra ninguna posible patología. Especialmente si tienes un perro anciano o enfermo, puede ser interesante realizar una visita rutinaria en esta época del año.

Al margen de las visitas, deberás seguir con el calendario de vacunación y con la desparasitación interna y externa del perro, para evitar el contagio de cualquier enfermedad o parásito. Así mismo, te recomendamos revisar su cuerpo de forma general cada día, prestando especial atención a las almohadillas.

Asegúrate que vive en un sitio confortable

Si tu perro vive dentro del hogar será fundamental asegurarle una cama mullida y proporcionarle algún tipo de manta para que retenga el calor más fácilmente durante la noche. No obstante, al permanecer en un ambiente templado, no necesitará excesivos cuidados.

Por el contrario, si tu perro vive en el exterior, necesitará una caseta para perros confortable (nunca de plástico, apostaremos mejor por casetas de madera robusta), asilada, que no esté directamente en contacto con el suelo y que disponga también de un colchón y mantas para estar caliente. Es muy importante revisar adecuadamente la caseta para asegurarnos que está completamente aislada y que no tiene ninguna gotera o agujero. Finalmente, te recomendamos revisar de forma frecuente el agua, ya que en ocasiones se congela y, si hace mucho frío, dejar pasar el perro dentro del hogar.

Para terminar este artículo queremos recordar que los perros que viven en el exterior, alejados de su familia, tienen una mayor probabilidad de desarrollar problemas del comportamiento, son más susceptibles a enfermar y, en general, tienen una peor calidad de vida.

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Referencias
  1. Dauncey MJ. Influence of mild cold on 24 h energy expenditure, resting metabolism and diet-induced thermogenesis. Br J Nutr. 1981 Mar;45(2):257-67.
  2. A.M.J. van Ooijen, W.D. van Marken Lichtenbelt, A.A. van Steenhoven, K.R. Westerterp. Seasonal changes in metabolic and temperature responses to cold air in humans. Physiology & Behavior 82 (2004) 545–553.
  3. Thomas J. Doubt. Physiology of Exercise in the Cold. Sports Medicine 11(6).367-381, 1991