¿Cómo enseñar a un perro a hacerse el muerto?

¿Cómo enseñar a un perro a hacerse el muerto?

Enseñarle trucos y habilidades nuevas a tu perro puede ser un ejercicio fantástico y no solo para afianzar vuestro vínculo, sino también para estimular a tu peludo a nivel mental, pues este tipo de entrenamiento, si se hace bien, es capaz de mejorar la capacidad atencional del can, fomentar el uso de sus funciones cognitivas de planificación y de toma de decisiones y aumentar su motivación. Todo esto, por supuesto, solo será posible si el entrenamiento se lleva a cabo siguiendo una metodología respetuosa con el animal, utilizando el refuerzo positivo y evitando por completo intimidar o castigar al perro si no hace lo que le pedimos o no entiende un ejercicio.

Una de las claves para empezar a enseñarle a tu perro un nuevo movimiento es dividir este en pequeños pasos en forma de "mini objetivos" e ir reforzando la consecución de los mismos hasta obtener el resultado final. En este artículo de ExpertoAnimal te contamos punto por punto cómo enseñar a un perro a hacerse el muerto, una divertida habilidad para ambos.

Pide a tu perro que se tumbe

El objetivo que queremos alcanzar es que nuestro perro se acueste de lado y permanezca quieto, por lo que partiremos de una posición básica de tumbado.

Si tu perro ya conoce este comando, pídele que se eche manteniendo una posición estática de esfinge, es decir, de frente, con el tórax y el abdomen pegados al suelo y con una pata delantera y una trasera por cada lado de su cuerpo. En caso de que tu peludo no sepa tumbarse a la orden, te recomendamos leer el artículo "Cómo enseñar a mi perro a tumbarse" y poner en práctica estas pautas antes de continuar con el entrenamiento.

Una vez que tu perro se tumbe, felicítale y refuerza ese comportamiento dándole un pedacito de comida o, si utilizas el clicker, haciendo 'clic' en el momento en que el vientre del can entre en contacto con el suelo y, a continuación, ofreciéndole el reforzador.

Inicia un guiado con comida

La forma más sencilla de enseñar a tu perro a hacerse el muerto es a través de una metodología de entrenamiento denominada "luring", que consiste en guiar el movimiento del perro utilizando comida a modo de señuelo.

Una vez que logres que tu perro se mantenga tumbado, acerca un trocito de comida a su hocico y, sin soltarlo, mueve tu mano en línea recta hacia el flanco derecho o izquierdo (según tu preferencia) del animal, teniendo en cuenta que ese será el lado que quedará hacia arriba cuando el perro se haga el muerto. Al realizar este movimiento con la mano, el can se verá obligado a girar lateralmente su cuello para seguir el señuelo con el olfato. Cuando haga este gesto, activa el clicker o felicítale verbalmente y libera la comida.

Repite este paso varias veces para que el perro se habitúe a realizar este giro de cuello y lo haga cada vez más rápido y con mayor autonomía.

Aumenta el recorrido del movimiento

Para el siguiente paso, debes ampliar el movimiento de tu mano y acercar poco a poco el señuelo hacia la columna vertebral de tu perro. Al aumentar la curva, tu peludo tendrá que girar todavía más su cuello con la finalidad de alcanzar la comida y, como consecuencia, dejará caer su peso sobre su otro flanco. Al hacer esto, su cadera también rotará y sus dos patas traseras quedaran juntas y orientadas hacia el mismo lado, como hace cuando está descansando. En el momento en que esto ocurra, dale la comida que llevas en la mano.

En este punto, el perro está ya a medio camino entre la posición de tumbado inicial y la final, pues estamos guiándole con el objetivo de que termine completamente acostado de lado, con la cabeza pegada al suelo.

Orienta su cabeza hacia el suelo

Si continúas moviendo el señuelo hacia el dorso del animal, al final acabará dejando caer su cuerpo completamente sobre su flanco a excepción de la cabeza, que la mantendrá erguida intentando alcanzar la comida. Una vez que logres esta posición, comienza a desplazar la mano hasta colocarla en el suelo, manteniéndola en todo momento frente al hocico del perro e intentando que este no se levante. En el instante en que el can repose la cabeza en el suelo, aunque tan solo lo haga durante un segundo, haz 'clic' con el clicker o dile "¡muy bien!" y entrégale la comida.

Practica este movimiento todas las veces que haga falta hasta que el perro lo comprenda y comience a realizarlo de forma más rápida y precisa. Algunos canes tienden a levantar ligeramente sus patas hacia arriba cuando están en esta posición, especialmente las traseras (como si estuvieran pidiendo caricias en la tripa). Puedes aprovechar y reforzar este comportamiento capturándolo con el clicker o de manera verbal si te gustaría incluirlo como parte del truco.

Incrementa el tiempo antes de reforzar

Ahora que ya tenemos al perro en la posición final, debemos ir aumentando el tiempo que el animal es capaz de permanecer en ella sin moverse y, para conseguir esto, es necesario ir retrasando cada vez un poco más la entrega del reforzador.

Tal y como hemos mencionado en el paso anterior, en el momento en el que logres que tu perro apoye la cabeza en el suelo estando tumbado de lado, debes felicitarle con entusiasmo y entregarle el reforzador de manera inmediata, antes de que levante la cabeza, para que el can comprenda que ese movimiento específico es el que le hace obtener el premio. Repite esto todas las veces que sea necesario y, cuando veas que el perro empieza a apoyar la cabeza por sí mismo, espera un par de segundos antes de entregarle la comida. Practica con este tiempo y luego ve aumentándolo a cinco, siete, 10 segundos, etc., hasta lograr tu objetivo. Una vez que sea capaz de aguantar quieto bastante tiempo, ve alternando el criterio de manera aleatoria (unas veces le das el premio de inmediato, otras veces a los 10 segundos, otras veces a los dos segundos, etc.).

Si ves que el perro no es capaz de aguantar el tiempo que le pides es porque tu criterio es demasiado alto, vuelve un paso atrás y pídele menos tiempo. Si tu perro conoce el comando "quieto", puedes aprovecharlo en este ejercicio. Si no es así, no te pierdas este otro artículo: "¿Cómo enseñar a un perro a quedarse quieto a la orden?".

Perfecciona la señal visual

Cuando tu peludo ya sea capaz de seguir el movimiento de tu mano y esperar durante un tiempo quieto en la posición final, es momento de eliminar las ayudas, es decir, dejar de guiar al animal con comida.

Practica unas cuantas veces más para asegurarte de que el perro tiene claro el movimiento y, a continuación, guíale de la misma forma pero sin llevar nada de comida en la mano. Si el perro igualmente hace el ejercicio, activa el clicker o felicítale y entrégale el reforzador, que en esta ocasión deberás sacar de una riñonera o de un bolsillo. Si el can no te hace caso al no llevar comida, prueba simplemente a ir reduciendo cada vez más el tamaño del premio que llevas en la mano hasta que finalmente puedas eliminarlo por completo o a cambiarlo por un alimento de menor valor.

Una vez que ya no te haga falta llevar comida en la mano, realiza el guiado de forma cada vez más sutil o con menor amplitud hasta que se quede en una simple señal y comienza a realizarla alejándote un poco del perro.

Recuerda premiar cualquier pequeño avance y volver atrás si os atascáis en algún punto.

Añade un comando verbal

El último paso de cualquier ejercicio es asignar al movimiento una orden verbal, por lo que durante estas sesiones para enseñar a tu perro a hacerse el muerto también deberás escoger una orden. Cuando tu perro ya responda con precisión a la señal de tu mano, empieza a decir en voz alta y clara el comando que hayas escogido a la vez que le pides al perro que realice el truco. Activa el clicker y refuerza al can cada vez que realice el movimiento correctamente. Escoge un comando sencillo, claro y que no se confunda con otros comandos o palabras de uso cotidiano.

Con el tiempo, podrás prescindir de la señal y utilizar únicamente el comando, si así lo deseas. No obstante, en estos casos los perros suelen responder con mayor precisión a los gestos visuales que a las órdenes auditivas, así que no tengas prisa por eliminar la señal y practica mucho este paso antes de prescindir de ella para no confundir a tu peludo.

Para observar de una manera más precisa los pasos expuestos, no te pierdas este vídeo:

Posibles problemas a la hora de enseñar a tu perro a hacerse el muerto

Como puede ocurrir con cualquier otra habilidad que le intentes enseñar a tu perro, a veces surgen problemas que hacen difícil continuar con el entrenamiento. En este caso en concreto, es posible que te encuentres con alguna de las siguientes situaciones:

  • El perro se distrae fácilmente. Si tu perro no es capaz de centrar su atención durante el entrenamiento, es posible que se aburra o se frustre y pierda la motivación. Reducir la duración de las sesiones (con dedicar 10 minutos al día es suficiente), realizarlas en lugares con pocos distractores e incluir ratos de juego para hacerlas más dinámicas son buenas opciones para evitar este problema. Por otra parte, si tu perro es todavía un cachorro, es posible que no sea capaz de comprender bien el ejercicio y prefiera otras actividades.
  • El perro se queja durante el ejercicio o le cuesta esfuerzo realizarlo. Ten en cuenta que este ejercicio requiere que el perro realice una rotación corporal que puede resultar complicada en el caso de razas muy grandes o de animales de avanzada edad o con problemas de movilidad. Si percibes que a tu peludo le cuesta mucho esfuerzo hacer esto, es mejor que optes por enseñarle otros trucos más sencillos, ¡hay muchísimos!
  • El perro no es capaz de mantenerse quieto en la posición final. Si el problema está en que tu perro se mueve demasiado, puedes poner en práctica ejercicios sencillos de autocontrol o probar a enseñarle la orden "quieto" antes de iniciar el entrenamiento de este truco. Si tu perro es muy joven o de una raza muy activa, también puedes optar por enseñarle otras habilidades más dinámicas o empezar a practicar algún deporte canino con él.
  • El perro parece asustarse o se levanta de forma repentina. El tumbado lateral o bocarriba es una postura de vulnerabilidad para un perro, pues cuando la realizan están muy expuestos y les resultaría complicado incorporarse para salir corriendo o defenderse en caso de peligro. Es por esto que resulta necesario que el perro se encuentre cómodo y tranquilo cuando practicamos este ejercicio y que tenga suficiente confianza en ti y en el entorno como para adoptar esta posición. Si tu peludo padece algún problema relacionado con el miedo, como fobias o inseguridades, debes trabajar esto previamente con ayuda de un profesional si lo consideras necesario.

Si deseas leer más artículos parecidos a ¿Cómo enseñar a un perro a hacerse el muerto?, te recomendamos que entres en nuestra sección de Educación avanzada.