¿Cómo provocar el vómito a un perro?

¿Cómo provocar el vómito a un perro?

Es posible que nunca te hayas planteado cómo hacer vomitar a un perro, pero lo cierto es que resulta una información que deberíamos adquirir todos los cuidadores. De hecho, es fundamental, por ejemplo, en caso de intoxicación. Aunque la recomendación es volar al veterinario, si el trayecto es largo o descubrimos al perro justo cuando se está tragando el tóxico, es posible tomar medidas ya en casa. Inducir el vómito se incluye entre los primeros auxilios básicos para perros.

En este artículo de ExpertoAnimal vamos a explicar cómo provocar el vómito a un perro, cuándo hay que hacerlo y qué opciones están desaconsejadas. En cualquier caso, recuerda que hay que visitar al veterinario.

¿Qué tener en cuenta antes de hacer vomitar a un perro?

En ocasiones, en cuanto los cuidadores descubren o sospechan que su perro ha ingerido alguna sustancia potencialmente tóxica, su primera reacción es buscar qué darle al perro para que vomite, pero hacer que vomite no siempre es la opción más acertada. De hecho, en el caso de la ingesta de productos corrosivos es contraproducente, ya que haríamos que volviese a ascender por el tracto digestivo, provocando más daños. Por eso, es importante tener identificada la sustancia tóxica y, siempre, en caso de duda, llamar al veterinario para que nos indique los pasos a seguir. Además, hay otras circunstancias en las que no se debe hacer vomitar a un perro. Son estas:

  1. Si han pasado dos horas o más desde la ingesta del producto tóxico, aunque el tiempo exacto dependerá de la sustancia. No tiene sentido que te preocupes por cómo provocar el vómito a tu perro porque la sustancia probablemente ya haya sido asimilada por el organismo y se encuentre en el torrente sanguíneo.
  2. El tóxico ingerido es un derivado del petróleo, como la gasolina o los disolventes, o se trata de un producto corrosivo o irritante, como ácidos, amoniaco, cal viva, lejía, el contenido de las baterías de los automóviles o productos cáusticos.
  3. El perro está inconsciente o en estupor, manifiesta alteraciones neurológicas, le cuesta respirar, no consigue deglutir o ya ha vomitado.
  4. Si ha tragado un objeto punzante o de grandes dimensiones, pues podría producirse un desgarro y la consiguiente hemorragia interna.
  5. Si la etiqueta del producto lo desaconseja.

Al contrario, en general, sí es recomendable que sepas cómo hacer que un perro vomite si ha ingerido aspirina, paracetamol, ibuprofeno, ketoprofuneno, plantas tóxicas para perros o metilxantinas.

En cualquier caso, recuerda que hay que tener claro cómo hacer vomitar a un perro envenenado para no agravar los daños. Si dudas sobre la pertinencia de inducir el vómito en un perro o de qué manera hacerlo, antes siquiera de intentarlo, llama siempre al veterinario.

¿Cómo hacer vomitar a un perro con sal?

Una vez que tienes la seguridad de que es pertinente, es importante saber cómo provocar el vómito a un perro de una forma segura y efectiva, ya que no todas las opciones que te puedes encontrar por Internet están recomendadas. Por ejemplo, se desaconseja el jarabe de ipecacuana por su potencial toxicidad. En este y en los siguientes apartados repasaremos las sustancias más utilizadas para explicar si sirven o no para inducir el vómito en los perros.

En primer lugar, hablaremos de cómo provocar el vómito del perro con sal. En concreto, tiene efecto emético en esta especie la administración oral de una solución saturada de agua con cloruro de sodio o la colocación de un pellizco de sal lo más al fondo posible de la garganta. Para ello necesitas:

  • Un vaso de agua.
  • 1-3 cucharadas de sal.
  • Una jeringa sin aguja (opcional).

Se trata de mezclar bien el agua y la sal hasta lograr una solución homogénea para administrar directamente en la boca o con la ayuda de una jeringa. Esta se coloca en el lateral de la boca, en el hueco que queda detrás del colmillo. En unos 10 o 15 minutos debería surtir efecto. Notarás que el perro está inquieto, babea y se hace evidente que intenta vomitar.

El problema con la sal es que se puede provocar una hiponatremia, que es una concentración elevada de sodio en la sangre. Por eso hay veterinarios que desaconsejan este método y, si se utiliza, será necesario controlar al perro, independientemente de si se ha conseguido o no que vomite.

¿Cómo hacer vomitar a un perro con agua oxigenada?

La opción más recomendada si nos preguntamos cómo provocar el vómito a un perro en casa es recurrir al agua oxigenada al 3 %. Se trata de un producto que habitualmente forma parte de los botiquines, dado su uso como desinfectante tópico, por lo que es fácil que lo tengamos a mano. Además, siempre que se siga la dosificación correcta, es un método seguro y rápido, aunque hay que vigilar que no se produzca aspiración del líquido. Necesitas:

  • Agua oxigenada al 3 %.
  • Un vaso.
  • Una cucharilla.
  • Una jeringa sin aguja (opcional).

Se trata de poner en el vaso una cucharadita de agua oxigenada por cada 4,5 kg de peso del perro. Puede ofrecerse en el bebedero o, si el perro no la acepta, administrar con jeringuilla. Si tras una aplicación no se ha desencadenado el vómito, puede repetirse el mismo procedimiento hasta dos veces más a intervalos de 15-20 minutos.

¿Cómo hacer vomitar a un perro con aceite?

El aceite de oliva es conocido por sus efectos para movilizar el tránsito intestinal, por eso en ocasiones se emplea en perros con signos leves de estreñimiento para ayudarlos a evacuar. También presenta efecto laxante y lubricante el aceite mineral. Por lo tanto, no son sustancias que sirvan para provocar el vómito a tu perro. Además, el aceite mineral administrado con jeringa puede aspirarse y llegar hasta los pulmones. Por todo ello, se desaconseja su uso.

¿Cómo hacer vomitar a un perro con leche?

Cuando los perros crecen dejan de poder digerir la lactosa de la leche. Esto es lo que hace que su consumo pueda provocarles trastornos a nivel digestivo, como diarreas o molestias. La lactosa no digerida permanece en el intestino y conserva con ella agua, ya que tiene la capacidad de atraer líquido. Esto es lo que acelera el tránsito intestinal y provoca la diarrea. En este artículo encontrarás más información al respecto: "¿Los perros pueden tomar leche?".

La leche cuenta con la ventaja de que es un producto que suele encontrarse en los hogares, con lo que es fácil tenerla a mano en caso de urgencia. Pero lo que se conseguiría al administrársela al perro sería un efecto laxante, que no emético. Por lo tanto, tampoco es una opción si necesitas que tu perro vomite.

Además, la leche y la clara de huevo que a veces se le añade podrían aumentar la absorción de determinados tóxicos, como es el caso de productos con fósforo. Por otra parte, la leche sí puede darse, a razón de 33 ml por cada 3 kg de peso, cuando el perro ha ingerido algún producto de limpieza corrosivo o derivado del petróleo si no se puede llegar de inmediato al veterinario. En este caso, su función es diluir el ácido o álcali en el estómago.

¿Cómo hacer vomitar a un perro con los dedos?

Por último, cuando nos percatamos o sospechamos que nuestro perro ha tragado un tóxico, es normal que nos asustemos y que lo primero que se nos ocurra, sobre todo si no tenemos a mano ninguna de las sustancias que hemos indicado para provocar el vómito, sea introducir los dedos lo más atrás posible en su garganta, reproduciendo el gesto que desencadena el vómito en las personas. Sin embargo, no es una maniobra conveniente, en primer lugar porque en esa situación corremos el riesgo de recibir un mordisco y, además, podríamos lastimar al perro, por lo que no es un método que recomienden los veterinarios.

En resumen, ¿cómo provocar el vómito a nuestro perro de manera segura? La respuesta es el agua oxigenada. Pero podemos hacer más. Lo vemos en el siguiente apartado.

¿Qué más podemos hacer?

Ahora que ya sabemos cómo provocar el vómito a nuestro perro de forma efectiva todavía podemos tomar alguna medida más antes de trasladar al perro al veterinario. De lo que se trata es de impedir todo lo posible la absorción del tóxico. Para ello, recurre a:

  • Carbón activado: se trata de un producto de estructura porosa, lo que lo dota de una tremenda capacidad de absorción, de ahí su utilidad en caso de ingesta de tóxicos, ya que puede impedir que estos pasen a la sangre. La dosificación depende del formato que tengamos. Es recomendable incluirlo en nuestro botiquín.
  • Laxantes: funcionan incentivando el tránsito intestinal, de forma que contribuyen a la eliminación del tóxico por las heces. Hay diferentes laxantes que puede prescribirnos nuestro veterinario.
  • Enema: consiste en la introducción de líquido por vía anal para conseguir la evacuación rápida de las heces. No podemos utilizar los comercializados para personas, pero sirve de enema el agua caliente, 5-10 ml por kg de peso. El problema es que se aplica con un catéter de goma, conectado a una jeringa, que se lubrica e introduce unos cm en el recto. No siempre tendremos los materiales en casa o seremos capaces de administrarlo.

Si tienes alguno de estos productos en casa, antes de utilizarlos llama al veterinario y sigue sus instrucciones. Después, acude a la clínica, ya que hay que revisar y valorar al perro. A ser posible lleva el tóxico ingerido o su etiqueta.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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Bibliografía
  • Carlson y Giffin. (2002). Manual práctico de veterinaria canina. Madrid. Editorial el Drac.
  • Francés y Ruiz. (2016). Novedades en el manejo en urgencias del paciente intoxicado. Argos nº 180. pp. 36-39.
  • Portal Veterinaria. (2018). Farmacología gastrointestinal.