Consejos para una perra en celo agresiva

Consejos para una perra en celo agresiva

Es relativamente frecuente que algunas perras durante el celo manifiesten un comportamiento extraño. Algunas se vuelven más cariñosas, mientras que otras pueden manifestar agresividad, ya sea hacia sus propietarios o hacia otros perros. Si tienes dudas sobre esta etapa, acerca de la esterilización o sobre las pautas de manejo, ¡has llegado al sitio adecuado!

En este artículo de ExpertoAnimal te daremos algunso consejos para una perra en celo agresiva, resolveremos las dudas más frecuentes y trataremos de ayudarte para que aprendas cómo solucionar este problema de agresividad.

Las etapas del celo y su influencia en la conducta

Antes de centrarnos exclusivamente en el comportamiento agresivo de la perra, será imprescindible conocer las etapas del celo para saber cómo afectan a la conducta. ¿Qué sabes sobre el celo en las perras? A continuación te lo explicamos de forma breve y sencilla:

Las perras de raza pequeña, como el yorkshire terrier o el bichón maltés, suelen entrar en este período entre los 6 y los 9 meses de edad. Por el contrario, las razas grandes o gigantes, como el rottweiler o el pastor alemán, pueden entrar en el período de celo entre los 9 y los 12 meses de vida. Aún así, cada perra puede experimentarlo a una edad distinta.

El celo consta de cuatro fases y en todas ellas podremos observar algunos cambios de comportamiento, te lo mostramos:

1. Proestro

El proestro no siempre es fácil de detectar, ya que el sangrado no es abundante. Mediante la observación, podríamos detectar la vulva inflamada y observar un lamido frecuente de la zona genital. En este período la hembra no es fértil pero empieza a atraer a los machos y es muy frecuente que los rechace, lo que puede conllevar conductas agresivas hacia ellos. Puede durar entre 3 y 17 días.

2. Estro

En este momento la perra sí es fértil y aceptará a los machos que intenten montarla. No obstante, puede mostrarse distraída y poco obediente, orinará con mucha más frecuencia en la calle y se mostrará especialmente sociable y cariñosa con los perros. Exceptuando por las perras que ya padecen problemas de conducta, como podría ser el miedo. También puede durar entre 3 y 17 días.

Es importante resaltar que durante la etapa fértil de la perra debemos ir con mucho cuidado y no dejarla en un parque sin supervisión, ya que podría experimentar un embarazo no deseado.

3. Diestro

Si se ha producido la fecundación durante el estro, en esta etapa empezará la gestación de la perra. Si no es así, entrará en una fase de "descanso" que nos llevará hasta la siguiente etapa, el anestro. No obstante, puede ocurrir que la perra padezca un embarazo psicológico, que consiste en una pseudogestación, la cual implica también una producción hormonal anormal, es decir, pasa por los mismos procesos de una perra embarazada.

Durante la gestación y el embarazo psicológico, es frecuente que la hembra pueda padecer cambios de conducta como es la agresividad, además, durante el diestro, la hembra no aceptará la monta, lo que puede suponer también un rechazo o comportamientos agresivos hacia machos que intenten copular con ella. Durará entre 60 y 100 días.

4. Anestro

Es una etapa de inactividad sexual y la duración es muy variable, que puede llegar a los 130 días. El tiempo dependerá de la edad y de los procesos hormonales. En este momento observaremos una conducta normal.

¿Qué ocurre después del primer celo?

Algunas perras, después de experimentar el primer celo, pueden mostrar o no alteración de carácter y eso se debe principalmente a los cambios físicos y hormonales que experimentan.

En ocasiones, tenemos perras que conviven con otra hembra y se llevan de maravillas pero, después del primer celo, para una de ellas el panorama cambia, puede mostrarse ofendida, gruñir y hasta atacar a su "amiga, hermana o madre" en determinadas situaciones.

¿Es recomendable esterilizar una perra agresiva?

La esterilización conlleva muchas ventajas, no obstante, no se recomienda castrar a una perra agresiva, ya que ello puede provocar un aumento de la agresividad debido al dolor de la operación, la disminución de los estrógenos y el aumento de la testosterona, lo que favorece aún más las conductas agresivas.

Por este motivo, mayoría de etólogos coinciden en que es preferible realizar una terapia de modificación de conducta para tratar la agresividad junto a un especialista antes de esterilizar a una perra.

Consejos para una perra en celo agresiva con humanos

Si tu perra está empezando a desarrollar una actitud arisca hacia ti o algún miembro de tu familia, será importante actuar, especialmente si se encuentran niños en el hogar. Debemos ser respetuosos y evitar molestarla cuando nos mande señales de calma o de desplazamiento: gruñidos, darnos la espalda, evitar el contacto con nosotros... Identificar en qué momento actúa de este modo será clave para poder resolver el problema.

Algunos consejos básicos pueden ser:

  • Proporciónale a tu perra un "nido" para que pueda refugiarse siempre que lo desee. Debes situarlo en un lugar tranquilo de la casa y no molestarla cuando se encuentre allí. Es una herramienta muy positiva para que se refugie cuando tenga la necesidad de hacerlo y aprenda a gestionar su malestar.
  • Comprender que su cambio de conducta es debido a un proceso hormonal nos ayudará a empatizar con ella y a ser más tolerantes. Evitaremos por completo el castigo, ya que ello aumenta los niveles de estrés y ansiedad, pudiendo provocar que el comportamiento indeseado aumente.
  • Refuerza las conductas positivas (como estar tranquila o sociable) con un "Muy bien" o una caricia, de esta forma habrá más probabilidades que mantenga este comportamiento.

No obstante, en los casos más graves será fundamental acudir a un especialista, especialmente si la perra empieza a marcarnos o morder de repente. Recuerda que cuanto antes empecemos a aplicar las pautas apropiadas, antes resolveremos el problema y tendremos menos probabilidades que la conducta se convierta en habitual.

Consejos para una perra en celo agresiva con perros

Para empezar debemos resaltar que no es recomendable acudir a un lugar en el que se encuentren otros perros (especialmente si no están castrados) con una perra en celo. Eso es debido a que, las feromonas que emite la perra pueden provocar disputas y riñas entre los machos que allí se encuentren. También puede ocurrir que en la primera fase del celo, durante el proestro, ella rechace a los perros macho con contundencia, provocando una situación de conflicto. Por tanto, no es recomendable acudir con una perra en celo a un pipi-can.

Al margen de esta etapa concreta, es habitual que quienes observan una conducta negativa entre perros después del primer celo de la perra dejen de acudir al pipi-can, interrumpiendo así la socialización habitual. No obstante debes recordar que esta no es la solución, debemos aprender a identificar qué le ocurre a nuestra perra y por qué actúa de este modo, así como el "desencadenante" que hace que actúe de forma agresiva.

Si observamos gruñidos, persecuciones y actitud tensa durante el celo, lo mejor será marcharnos del lugar. No obstante, si ves esta misma reacción en la perra pasado el celo, lo mejor será no intervenir. Es recomendable que los perros se comuniquen entre ellos (en el lenguaje del perro el gruñido es una señal de alerta, "oye, esto no me gusta") para que aprendan a respetar los límites.

Por otro lado, si la actitud de tu perra hacia otros perros es extremadamente agresiva o arisca, pudiendo dar lugar a confrontaciones graves y heridas, será el momento de acudir al profesional, como puede ser un educador canino u etólogo.

Si te has quedado con algunas dudas acerca de la agresividad de una perra en celo con otros perros, te invitamos a leer más sobre la agresividad en "¿Por qué mi perra ataca a mi otra perra?" o en "Consejos para un perro agresivo".

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