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Curiosidades del escarabajo pelotero

Por Ricard Sabatés Quivira. Actualizado: 30 mayo 2016
Curiosidades del escarabajo pelotero

El escarabajo pelotero tiene multitud de subespecies, pero siempre la misma función. Vive en todas las latitudes del planeta, excepto en las zonas de hielos perpetuos.

El escarabajo pelotero es un coleóptero crucial para las zonas donde pastan animales. Eliminan las masas de excrementos y las distribuyen por todo el territorio. De esta forma nutren de abonos naturales las zonas donde viven, al margen de alimentarse ellos (son coprófagos), y también a sus crías.

Esta y otras curiosidades del escarabajo pelotero las conocerás si terminas de leer este post de ExpertoAnimal; alguna de ellas realmente increíbles.

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Vuelan

Los escarabajos peloteros vuelan muy rápido. Cuando te pasan cerca, semeja que te pase un bombardero antiguo, tal es el zumbido que emiten. Yo, que durante mi adolescencia y por motivos escolares coleccioné insectos, me fijé mucho en el comportamiento de los escarabajos peloteros.

No tenía acceso ni a prados ni a lugares con ganado, con lo cual en estas zonas desconozco de primera mano la forma de comportarse de los escarabajos peloteros. Sin embargo, sí que pude comprobar la evolución de los escarabajos peloteros en playas a las cuales yo podía acceder.

Probablemente se debía a que aquellas playas eran transitadas con frecuencia por jinetes en sus briosos caballos, los cuales se quedaban a gusto entre trote y trote. Cuando un caballo aparecía en lontananza, pelotones de escarabajos peloteros aparecían volando ruidosos desde la nada.

Curiosidades del escarabajo pelotero - Vuelan

Manipulación del estiercol

Una vez que los escarabajos peloteros han encontrado su "tesoro", pueden proceder de diversas formas. Una de ellas es formar una esfera con un tamaño que puedan transportar hasta su nido empujando la bola. Una vez en su guarida subterránea unen la bola recién transportada a otra masa formada por bolas precedentes, donde luego depositará sus huevos para que el calor de la fermentación los incube. Una vez eclosionan los huevos, las larvas se alimentan de la materia fecal.

En ocasiones el transporte de la bola (la empujan), les lleva muchas horas. Y el modo de guiarse hasta su nido es alucinante. Esta modalidad de comportamiento es la que yo observé en los escarabajos peloteros playeros. Hay otros tipos de escarabajos peloteros que una vez han formado la bola de estiércol, cavan un túnel al lado de su esfera y entierran la "pelota", realizando el desove allí mismo.

Curiosidades del escarabajo pelotero - Manipulación del estiercol

Guiados por las estrellas

Existe un riguroso estudio científico que comprobó que durante la noche los escarabajos peloteros que empujaban su bola, se guiaban por las estrellas. Puede parecer una broma, pero se realizaron varios experimentos y se comprobó la certeza de lo dicho.

Yo, esto lo desconocía hasta hace poco, pero en una ocasión y durante el mediodía observé a un esforzado escarabajo pelotero que tras transportar su bola a través de la arena playera, se encontró con el asfalto de la calle en una urbanización. Atravesó perpendicularmente la calzada y súbitamente topó contra el bordillo de una acera. Lo que sucedió después fue fascinante.

El escarabajo pelotero vigía

Una vez que el escarabajo se topó contra el bordillo de la acera intentó aupar la gran bola por encima del obstáculo sin conseguirlo. Tras insistir un par de veces desistió y se puso a empujar la bola de estiércol resiguiendo el pétreo perfil del bordillo durante un metro aproximadamente.

Súbitamente se paró, trepó sobre la bola, y desde lo alto empezó a mirar en varias direcciones, rotando su cuerpo sobre la pelota. Y os aseguro que aquel escarabajo miraba, porque puso la punta de su pata derecha delantera (lo que equivaldría a su mano), sobre sus ojos para amortiguar la luz del sol del mediodía.

Me recordó aquellas viejas películas del Oeste, en las cuales los indios para mirar hacia el horizonte y mejorar su visión, se ponían una mano de canto a la altura de las cejas y percibían mejor los detalles que escudriñaban. Hecho esto, el escarabajo se bajó de la bola e inició de nuevo su marcha más decidido. Cada medio metro se paraba, trepaba, miraba en una sola dirección con la "manita" protegiéndose los ojos, y tras bajar de nuevo continuaba empujando decidido.

Yo miraba aquello sin comprender el por qué de aquella actitud tan humana que no había observado jamás en ningún otro animal (con actitud humana me refiero a mirar decidido hacia el horizonte mientras se protegía del deslumbramiento, no a empujar una gran bola de estiércol). Tras recorrer unos tres metros y después de varias paradas el escarabajo se detuvo en un punto preciso de la pared del bordillo, y entonces fue cuando aluciné de verdad.

El escarabajo pelotero se había detenido en una resquebrajadura de la piedra del bordillo. Esta rotura en el borde de la acera formaba una especie de rampa inclinada que ascendía hasta la superficie de la acera. Tras pararse, el escarabajo se tomo un par de segundos de descanso y empezó a empujar la bola por la fractura con mucho ánimo y seguridad. En menos de quince segundos había subido la enorme pelota que seguro que pesaría varias veces más que él.

Entonces me dí cuenta que el escarabajo tomaba aquel camino con frecuencia, en función de dónde hubiera defecado el caballo. Y lo que oteaba el escarabajo pelotero en plan "piel roja" era la ubicación de la dichosa rampa que le permitía superar el elevado bordillo e irse a su nido.

Curiosidades del escarabajo pelotero - El escarabajo pelotero vigía

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