¿El perro dentro o fuera de casa?

¿El perro dentro o fuera de casa?

Elegir si nuestro perro va a vivir dentro o fuera de la casa, será una decisión que va a influir en el comportamiento y la actitud de nuestro can cuando sea adulto. Tanto si ya has decidido que tu perro viva dentro o fuera de casa, como si aún no lo has decidido, te recomendamos que leas con atención este artículo en el que dejaremos clara cuál es la mejor opción y por qué.

Si eres un propietario responsable entenderás rapidamente por qué te sugerimos una de las dos opciones. ¿Estás preparado? Descubre si el perro debe estar dentro o fuera de casa en este artículo de ExpertoAnimal.

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¿Los perros son felices fuera de casa?

Es cierto que antiguamente, y especialmente en las zonas rurales, prácticamente todas las familias dejaban a sus perros en el exterior. Pero no se trataba de una elección relacionada con la suciedad o los pelos: la mayoría de perros que residían en el exterior eran perros protectores de ganado o perros guardianes.

Un perro es feliz en el campo ya sea cuando vamos de excursión, de paseo e incluso cuando nos pasamos toda una tarde jugando a pelota. No obstante, los perros son animales sociales que están acostumbrados a vivir en "manada" por lo que pasar largas horas en soledad les hace vulnerables a sentirse solos, aburridos y marginados. Uno de los problemas más habituales en los canes que pasan muchas horas solos es la ansiedad por separación, que afecta directamente al comportamiento del animal volviéndolo ansioso, estresado y destructor.

Por esa razón, y aunque trabajemos de forma diaria la obediencia, podemos sufrir al observar cómo nuestro perro se vuelve desobediente y empieza a cambiar su comportamiento. También puede empezar a sufrir "protección de recursos" con el territorio, una conducta que puede volverse agresiva y muy peligrosa, incluyendo para nosotros mismos. El día a día junto a nuestra mascota nos ayuda a crear un vínculo fuerte y cercano que hará que nos siga, quiera cumplir nuestras órdenes y en resumen, sea feliz.

Por otro lado también se debe considerar que las razas de perros más inteligentes (que actualmente son las más empleadas en seguridad y vigilancia) son las que más sufren al estar en el exterior. Los perros como el pastor alemán, el dóberman pinscher o el pastor belga malinois requieren una estimulación mental, social y física muy importante que de no cumplirse puede derivar sin remedio en problemas del comportamiento graves.

A todo esto añadiremos que utilizar a un perro como vigilante es una muy mala idea. Los perros son seres vivos que necesitan atención, afecto y una familia a la que pertenecer. Los perros guardianes son animales tristes y sin motivación.

Finalmente también debemos reparar en un detalle importante: el perro no es un animal que vaya a pasarse largas horas tumbado y sin hacer nada, al contrario, necesita correr, jugar, descubrir y ser feliz. Por esa razón, llegará un día en el que el perro va a decidir marcharse del jardín o del campo en el que resida buscando un insecto al que perseguir o un rastro que le lleve a algún lugar. Se convertirá en un perro aventurero lo que comporta que pueda largarse a otras casas a robar comida o al bosque junto a la presencia de jabalíes, por ejemplo. Muchas personas ante esta situación van a decidir atarle, con lo que el pobre animal va a tener que pasar el resto de su vida encadenado.

No hace falta decir que tener un perro para dejarle fuera, atado y probablemente muy nervioso es una mala idea. Si queremos un vigilante podemos contratar una alarma y si queremos disfrutar de un animal peludo y bonito, mejor compremos un peluche. Adoptar para tener a un animal fuera de la casa, especialmente el perro que es tan social, es un grave error. No le hagamos infeliz.

Si estamos valorando la opción de tener un perro fuera por higiene, debemos recordar que existen razas que no sueltan pelo, algo a considerar si somos realmente escrupulosos. Pero atención, también es importante entender que el perro es un animal al que le gusta olisquear (es una forma de relajación y conocimiento del medio), estar en lugares cómodos como será nuestro sofá (como a nosotros) y que puede babear o ensuciar un poco (¡como nosotros mismos!). Todos estos detalles son propios de la naturaleza del perro. Si no estamos dispuestos a tolerarlos es que no deberíamos plantearnos tener a este noble animal a nuestro lado.

¿Y dentro de casa?

Dentro de casa, el perro potencia su proceso de socialización con las personas observando y tratando con los miembros de la familia y los distintos invitados, por lo que si queremos disfrutar de un perro adulto sociable será básico hacer que aprenda a relacionarse con las personas. Incluirle en el hogar es la mejor opción.

Además, dentro de casa el perro gana en calidad de vida:

  • Al tocarle y acariciarle regularmente detectaremos antes la aparición de una posible enfermedad, tumor o dolencia interna.
  • Tendrá menos predisposición a la aparición de callos en los codos.
  • Así mismo, tendrá menos probabilidades de sufrir una infestación por parásitos.
  • Su pelaje estará más limpio.
  • No sufrirá las consecuencias del mal tiempo: lluvia, nieve, bajas temperaturas...

Dentro de casa seremos conocedores de los gustos, los hábitos y el carácter de nuestra mascota. Le estaremos ayudando en su desarrollo desde un punto de vista cercano y familiar, algo que todo perro debería poder disfrutar.

Tener al perro dentro de casa, independientemente de que tengamos jardín o no, es la opción que todo propietario debería elegir si ama a su mascota. La educación, la paciencia y el afecto son la clave que nos va a permitir disfrutar de un perro limpio, cuidadoso y tranquilo dentro de casa, pero activo, excitable y feliz cuando salga a pasear.

Y tú, ¿dónde tienes a tu perro?

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Consejos
  • Viva dentro o fuera de casa, el perro debe salir a pasear diariamente para ser feliz, recuérdalo.