Melanoma en perros - Síntomas, características y tratamiento

Melanoma en perros - Síntomas, características y tratamiento

El melanoma canino es un tumor que tiene su origen en los melanocitos. Afecta con mayor frecuencia a perros de edad avanzada y de razas pigmentadas. A diferencia de otros tumores, el pronóstico de los melanomas está fuertemente ligado a su localización. Así, los melanomas localizados en la boca, las uñas y los dedos tienen un pronóstico peor que los melanomas situados en la cabeza o las extremidades anteriores.

Si quieres conocer más información sobre el melanoma en perros, no te pierdas el siguiente artículo de ExpertoAnimal, en el que explicamos sus principales síntomas, su diagnóstico y tratamiento.

¿Qué es el melanoma en perros?

El melanoma canino es una neoplasia que tiene su origen en los melanocitos, unas células presentes en la epidermis y en los folículos pilosos que se encargan de sintetizar la melanina. Estos tumores pueden abarcar la epidermis y la dermis, o solo la dermis, y su tamaño puede variar desde milímetros hasta 10 centímetros de diámetro.

Suelen presentarse en perros de avanzada edad (el promedio de edad se encuentra entre los 9 y 11 años), sin que exista una predilección de sexo, pero sí de raza.

Tipos de melanomas en perros

Los melanomas se pueden clasificar en base a distintos criterios:

  • Grado de malignidad.
  • Presencia o ausencia de melanina.
  • Localización.

Según el grado de malignidad

Los melanomas se pueden clasificar conforme a su grado de malignidad en:

  • Melanomas benignos: representan el 3-4 % de los tumores de piel en los perros.
  • Melanomas malignos: suponen el 0,8-2 % de los tumores cutáneos en los perros, por lo que son menos frecuentes que los melanomas benignos.

Según la presencia o ausencia de melanina

En función de si presentan o no pigmentación melánica, los melanomas se pueden presentar como:

  • Forma sin pigmento o amelanótica: el 20 % de los melanomas tienen una falta de melanina, lo que complica el diagnóstico histopatológico.
  • Forma pigmentada: el 80 % restante de los melanomas sí que presentan melanina.

Según la localización

En función de su localización, se clasifican en melanomas:

  • Orales: en la cavidad oral, incluyendo la lengua, los labios y la mucosa gingival. Los melanomas orales caninos son los más frecuentes.
  • Nasales: en la cavidad nasal. Son muy poco frecuentes en la especie canina.
  • Intraoculares: dentro del ojo.
  • Ungueales: en las uñas.
  • Digitales: en los dedos.
  • Mucocutáneos: en las uniones entre la piel y las mucosas (oral, nasal, genital, etc.).
  • Cutáneos: en el sistema cutáneo en general.

El pronóstico en los melanomas está fuertemente condicionado por su localización. De esta manera, los melanomas localizados en la cabeza (exceptuando la boca) y en las extremidades anteriores tienen más tendencia a ser benignos y, por tanto, tienen mejor valor pronostico. Por el contrario, los melanomas localizados en la boca y unión mucocutánea, en las uñas y en los dedos son los que presentan peor pronóstico. En concreto, el melanoma oral es un tumor de crecimiento muy rápido y con gran poder metastásico.

Síntomas de melanoma en perros

La apariencia de los melanomas difiere en función de su grado de malignidad. En este sentido:

  • Los melanomas benignos se suelen presentar como formaciones nodulares cutáneas, bien localizadas, pequeñas, pigmentadas y no adheridas a planos profundos. Suelen tener un aspecto de botón y presentan un crecimiento muy lento.
  • Los melanomas malignos se suelen localizar en mucosas, uniones mucocutáneas, dedos y uñas. Generalmente, tienen un patrón de crecimiento más rápido y afectan a tejidos más profundos. Macroscópicamente pueden ser estructuras muy pigmentadas (de color marrón oscuro o negro) o nódulos sin pigmentación (de color rosado).

Los signos clínicos asociados al melanoma canino dependen de la zona afectada:

  • Los melanomas orales suelen pasar desapercibidos inicialmente, aunque a medida que crecen se puede observar ptialismo (salivación), halitosis, sangrado de encías, dificultad para masticar o deglutir y pérdida de peso.
  • En los melanomas nasales es frecuente observar descarga nasal unilateral.
  • Los melanomas intraoculares pueden producir glaucoma (aumento de la presión intraocular), uveítis (inflamación de la úvea – iris, cuerpos ciliares y coroides-), hifema (presencia de sangre en la cámara anterior del ojo), edema corneal, epífora (lagrimeo continuo) e hiperemia conjuntival (enrojecimiento de la esclerótica).
  • Los melanomas digitales o ungueales (en el dedo o en la uña, respectivamente) pueden extenderse a las falanges y producir lesiones osteolíticas que se observan claramente mediante radiografía. Además, se puede producir la caída de la uña.
  • En los melanomas cutáneos puede que únicamente se observe la presencia de un nódulo de consistencia firme, aunque en ocasiones se pueden llegar a producir úlceras sangrantes que no cicatrizan. Cuando la herida sufre una infección bacteriana secundaria es frecuente que aparezca prurito (picor) en la zona afectada.

Los melanomas malignos que llegan a metastatizar pueden originar signos clínicos muy dispares en función de los órganos afectados. El pulmón suele ser el órgano más afectado por las metástasis.

Imagen: especiesveterinarios.com

Diagnóstico del melanoma en perros

El diagnóstico del melanoma canino se basa en los siguientes puntos:

  • Diagnóstico clínico: incluyendo la historia clínica (lesiones, signos clínicos y su evolución) y exploración completa del paciente, prestando especial atención a las lesiones cutáneas y a la palpación de ganglios linfáticos regionales.
  • Citología: se observan melanocitos con una cantidad variable de gránulos pigmentados. La citología permite una aproximación al diagnóstico, pero no es suficiente para diferenciar el grado de malignidad del tumor, para lo cual es necesario un diagnóstico histopatológico mediante biopsia.
  • Histopatología: mediante biopsia. El diagnóstico histopatológico nos indica el origen exacto del tumor, el grado de malignidad, el índice mitótico, las características invasivas y las características del estroma.
  • Inmunohistoquímica: aunque es una técnica útil para el diagnóstico de los melanomas en perros, no es absolutamente específica, por lo que siempre se debe asociar a la histopatología.
  • Punción con aguja fina (PAF) de los ganglios regionales: aunque los ganglios regionales no se encuentren aumentados de tamaño a la palpación, es necesario realizar una punción con agua fina para descartar la presencia de metástasis en los ganglios centinela (metástasis regional).
  • TAC: es el método más indicado para estudiar la presencia de metástasis a distancia, especialmente metástasis pulmonares. Además, para minimizar errores diagnósticos, es recomendable combinar la punción ganglionar con el TAC para garantizar que no existen metástasis regionales en los ganglios.

Pronóstico del melanoma en perros

Para concretar el pronóstico del melanoma canino es necesario realizar un estadiaje clínico del mismo. Existen cuatro estadios, siendo el primero el de mejor pronóstico y el cuarto el de mayor gravedad.

El estadiaje clínico depende de varios factores:

  • Localización: como ya hemos explicado, la localización de este tumor está fuertemente relacionada con la gravedad de su pronóstico.
  • Tamaño del tumor: a mayor tamaño, peor pronóstico.
  • Índice mitótico: indica el porcentaje de células que están en la fase de mitosis (en división). Un mayor índice mitótico se relaciona con un peor pronóstico.
  • Lesión asociada al tumor: signos de inflamación intralesional o necrosis intralesional empeoran el pronóstico del melanoma.
  • Metástasis regional: en los ganglios linfáticos regionales o centinela.
  • Metástasis a distancia: en órganos más allá de los ganglios regionales.

Como normal general, el pronóstico de los melanomas malignos en perros suele ser grave, especialmente en el caso de los melanomas orales en los que se realiza una cirugía demasiado conservadora con una resección incompleta que no incluye el hueso subyacente. Sin embargo, los melanomas cutáneos ofrecen mejor pronóstico debido a que suelen tener un comportamiento benigno. Como es lógico, la presencia de metástasis en cualquier localización empeora el pronóstico, independientemente del tratamiento iniciado.

¿Cómo curar el melanoma en perros? - Tratamiento

El objetivo del tratamiento del melanoma canino es controlar el tumor primario y reducir el riesgo de metástasis.

Las tres herramientas más eficaces para hacer frente al tumor son la cirugía, la radioterapia y la inmunoterapia. La elección de una terapia o una combinación de ellas estará supeditada al estadio clínico del tumor.

  • Cirugía: debe realizarse una escisión quirúrgica completa con márgenes de seguridad amplios alrededor del tumor. Su eficacia depende del tamaño y la localización del tumor.
  • Radioterapia: aunque se trata de una terapia exclusivamente local/regional (no es útil para el tratamiento de metástasis a distancia) se obtienen altas tasas de respuesta, con remisiones completas en el 75 % de los casos. Sin embargo, esta terapia tiene dos grandes inconvenientes: su elevado coste y el escaso número de centros de radioterapia veterinaria existentes en España.
  • Inmunoterapia: mediante vacunas xenogénicas o fármacos inhibidores de la ciclooxigenasa-2 (COX-2). Las vacunas xenogénicas potencian la respuesta inmunitaria del perro ante el tumor, mientras los inhibidores de la COX-2 contrarrestan la sobreexpresión de la enzima COX-2 de estos tumores.

La respuesta a la quimioterapia es reducida y de corta duración, por lo que se suele utilizar cuando fracasan el resto de los tratamientos. Lamentablemente, no siempre el tratamiento para el melanoma canino es efectivo, por lo que no en todos los casos tiene cura.

Razas de perros propensas al melanoma

Aunque es una neoplasia que puede afectar a cualquier raza, incluyendo los perros mestizos, se da con mayor frecuencia en las razas que detallamos a continuación:

Melanomas benignos

Las razas con mayor probabilidad de desarrollar melanomas benignos, entre los que se incluyen los melanomas en la cabeza (salvo la boca) y las extremidades delanteras, son:

  • Manchester toy
  • Terrier irlandés sedoso y australiano
  • Vizsla
  • Rudgeback rodesiano
  • Chesapeake bay retriever

Melanomas malignos

Como norma general, el melanoma maligno es más frecuente en perros de razas pigmentadas, como el schnauzer o el scottish terrier. A continuación, recogemos de forma detallada las razas predispuestas a cada tipo de melanoma maligno:

  • Melanoma oral: cocker spaniel negro, setter irlandés, bóxer, chow chow y pastor alemán. Además, los melanomas en la cavidad oral son más frecuentes en perros de razas pequeñas y medianas.
  • Melanoma ungueal: golden retriever y setter irlandés.
  • Melanoma cutáneo: boston terrier, scottish terrier, cocker spaniel, dóberman y chihuahua.

En caso de detectar cualquiera de los síntomas de melanoma en perros, es fundamental acudir cuanto antes a la clínica veterinaria.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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Bibliografía
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  • Meuten, D. (2002). Tumors in Domestic Animals. Fourth Edition. Blackwell Publishing Company
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