Metoclopramida para perros - Dosis, usos y efectos secundarios

Metoclopramida para perros - Dosis, usos y efectos secundarios

La metoclopramida es un fármaco de uso relativamente común tanto en medicina humana como en veterinaria. Sobre todo, la metoclopramida para perros se utiliza en forma de jarabe para su administración oral en los casos en los que los perros presentan vómitos.

En este artículo de ExpertoAnimal, vamos a ver cómo actúa la metoclopramida para perros, cuáles son sus indicaciones de uso, sus contraindicaciones y sus posibles efectos adversos. Recordamos la importancia de acudir al veterinario antes de darle cualquier fármaco al perro, aunque lo tengamos en casa.

¿Qué es la metoclopramida para perros?

La metoclopramida para perros o para humanos pertenece al grupo de las ortopramidas. Se caracteriza por tener una acción antiemética, es decir, de control de los vómitos, que ejerce al prevenir las náuseas y los consiguientes vómitos ante diferentes estímulos.

También se le conoce una actividad procinética, lo que quiere decir que mejora el tránsito intestinal. Una vez administrada la metoclopramida, esta se absorbe con rapidez, distribuyéndose enseguida a los diferentes tejidos y fluidos corporales. Es capaz de atravesar la barrera hematoencefálica y alcanzar el sistema nervioso central.

¿Para qué sirve la metoclopramida para perros?

La metoclopramida, por lo tanto, es un principio activo que se utiliza para el control de los vómitos y la motilidad gastrointestinal reducida. Así, el veterinario nos lo puede recetar en casos de gastritis, intolerancias digestivas, pero, también, enfermedades como la nefritis crónica, que es una inflamación de los riñones que acaba por afectar al sistema digestivo.

En los casos en los que los perros vomiten durante un tiempo prolongado, pueden llegar a deshidratarse, al perder más líquidos de los que consiguen reponer. Ante esta situación es probable que no sea suficiente con suministrar metoclopramida. El veterinario valorará su ingreso hospitalario para reponerle los fluidos y completar la medicación por vía intravenosa.

Para detectar esta situación, puedes leer este otro artículo de ExpertoAnimal sobre Signos de deshidratación en perros o bien este otro sobre Suero casero para perros deshidratados.

Dosis de metoclopramida para perros

Mejor que la metoclopramida de humanos para perros es escoger las presentaciones del fármaco específicamente formuladas para veterinaria y que podremos administrarle en casa por vía oral. En este caso, encontramos la metoclopramida en gotas para perros, que es un líquido viscoso, incoloro o ámbar. Este formato está listo para dárselo al perro directamente en la boca.

La dosis va a variar en función del peso del perro y de las veces que el veterinario nos indique que debemos dárselo al día, ya que pueden pautarse entre 2-3 tomas. Nunca hay que repetir una dosis antes de que hayan transcurrido seis horas de la última. Es muy importante pesar al perro para que la dosis sea lo más ajustada posible, sobre todo en los perros de tamaño más pequeño. Si el perro vomita la dosis que le damos, no hay que repetirla, sino esperar a que le toque la siguiente que nos haya pautado el veterinario.

Otra presentación comercializada es la metoclopramida inyectable para perros. Es una solución incolora cuya dosis también depende del peso del perro y de las administraciones que se establezcan cada día.

Contraindicaciones de la metoclopramida para perros

En general, el uso de la metoclopramida es seguro, siempre que sigamos las recomendaciones del veterinario, que es el profesional que sabe si el fármaco es adecuado para el cuadro clínico del perro y cuál es la pauta de administración y la dosis correcta. Aún así, hay que tener en cuenta que la metoclopramida está contraindicada en los siguientes casos:

  • Perros alérgicos a ella.
  • Obstrucción intestinal.
  • Hemorragias.
  • Perforación gastrointestinal.
  • Alteraciones en el hígado.
  • Alteraciones en los riñones.
  • Perros con epilepsia.

Por otra parte, aunque no hay estudios realizados en perros, no se recomienda su administración a perras en período de gestación o de lactancia. En estos casos, solo el veterinario puede valorar las ventajas y los inconvenientes para decidir su utilización.

Efectos secundarios de la metoclopramida para perros

En cuanto a las reacciones adversas tras su administración, lo cierto es que son muy poco frecuentes. Si llegan a producirse, incluyen:

  • Descoordinación.
  • Adopción de posturas corporales anómalas.
  • Inquietud.
  • Postración.
  • Temblores.
  • Agresividad.
  • Vocalizaciones.
  • Somnolencia.
  • Diarrea.
  • Aumento de la presión arterial en perros con determinados tumores en las glándulas suprarrenales.

En cualquier caso, se trata de efectos secundarios transitorios y desaparecen al suspender el tratamiento y mantener al perro en un ambiente tranquilo. Por suerte, la metoclopramida se metaboliza en el hígado y se elimina del organismo con rapidez. Buena parte de la dosis administrada se expulsa durante las primeras 24 horas, sobre todo por vía urinaria.

Si tras ofrecerle la metoclopramida al perro detectamos estos u otros síntomas, debemos ponernos en contacto con el veterinario. Por último, no se recomienda dar metoclopramida con otros fármacos.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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