Mi gato es muy miedoso

Mi gato es muy miedoso

Existen gatos que le tienen miedo a los humanos, gatos que desconfían de otros gatos, y gatos que le temen a cualquier estímulo desconocido que se les presente. Las razones para que un gato sea tímido o miedoso van desde su personalidad hasta traumas sufridos.

En cualquier caso, si tienes un minino en casa que es desconfiado, prefiere estar escondido y no se relaciona con la familia, es tu deber ayudarlo a dejar salir su personalidad para que pueda tener una vida feliz, tanto física como psicológicamente plena. Si lo que quieres es saber por qué tu gato es tan miedoso y cómo solucionarlo te invitamos a leer este artículo.

¿Por qué tu gato tiene tanto miedo?

Al igual que ocurre con la personalidad de los seres humanos, existen gatos extrovertidos, tímidos, aventureros, caseros y un gran etcétera. No todos los felinos son grandes exploradores, algunos prefieren permanecer en casa, recorriendo el perímetro ya conocido en el que se sienten seguros. Sin embargo, esto se trata tan solo de timidez, y de lo que hablamos en este momento es de miedo.

Cuando un gato es miedoso existe alguna razón para ese comportamiento. La principal suele ser la falta de exposición temprana a las personas, durante su etapa de socialización, que es el momento en el que el gato es un cachorro y tiene los primeros contactos con el entorno, otros animales o personas. Si la socialización no se ha realizado correctamente, es habitual que al aparecer el miedo (alrededor de las 12 semanas de vida), el gato tenga miedo a las personas.

De igual forma, los gatos que han sufrido una experiencia traumática, como puede ser el maltrato o un simple susto, desarrollan conductas temerosas hacia el ser humano, volviéndose hostiles y adoptando actitudes para esconderse y evitar todo contacto con las personas, inclusive con las que tiene buenas intenciones hacia ellos.

También puede ocurrir que hayas rescatado a un gato asilvestrado, que es aquel que no está habituado al contacto con las personas (también se trataría de una falta de exposición temprana), por lo que ve al ser humano solo como una posible amenaza más. Este tipo de gatos suelen ser muy difíciles de domesticar y quizá nunca se acostumbren a tu compañía. Si este es tu caso, no te pierdas este artículo con nuestros consejos para adoptar un gato callejero.

Por otro lado, en el orden de los gatos "domésticos" también puede haber razones que los atemoricen. Por ejemplo, muchos felinos provenientes de refugios suelen ser cautelosos, pues en esos sitios se ven obligados a estar rodeados de otros gatos, e incluso de perros, además de personas desconocidas. Eso sin excluir que en muchos no cuenten con las mejores condiciones para albergar a los animales rescatados.

¿Cómo saber si tu gato tiene miedo?

Antes de buscar una solución al comportamiento miedoso de tu gato, es necesario que te asegures de que lo que siente es efectivamente temor.

Cuando sienten miedo, es muy común que los gatos se escondan, por lo que verás al tuyo buscar refugio debajo de camas, muebles o cualquier otro objeto que le parezca bien para ello. Además, bufará e incluso gruñirá cuando trates de acercarte y sacarlo de allí sin que quiera.

También es posible que el pelo se erice y que el felino adopte una postura defensiva, colocándose contra el suelo pero alerta ante cualquier posible amenaza. Sus pupilas estarán dilatadas y se sobresaltará al escuchar cualquier ruido.

¿Algo de esto te es familiar? Pues entonces tu gato está muy asustado.

¿Cómo hacer que tu gato no tenga miedo?

Es posible que creas haber tratado con todo para que tu gato se sienta en confianza, pero tal vez has hecho las cosas de modo incorrecto, por lo que aquí te presentamos algunos consejos para quitarle el miedo a tu gato y lograr que, poco a poco, esté más a gusto contigo:

  • No lo agobies. Obligarlo a estar contigo, sacarlo de su escondite, tratar de forzarlo a comer solo aumentará la tensión entre vosotros y hará más difícil el proceso. La adaptación debe fluir con naturalidad, sin importar el tiempo que tome. El gato debe tomar siempre la iniciativa.
  • No lo abordes de frente. Para los humanos es muy común hablar mirando a las personas a los ojos, pero en los gatos esto es signo de desafío, por lo que al acercarte a él con la vista fija en su cara solo lo estás intimidando. Acércate con el cuerpo ladeado, mirando hacia otro sitio, pausadamente, y ponte a su lado como si no le dieras mucha importancia a estar juntos.
  • Colócate a su altura. Estar de pie es otra cosa que intimida a un gatito miedoso, así que lo mejor es agacharte o echarte a su lado, siempre evitando mirarlo de frente. Simplemente quédate allí y espera que sea él quien se acerque. Intenta evitar los movimientos bruscos, pues le pueden asustar.
  • Todo está en la mirada. Entre los felinos es habitual mirarse, pestañear y luego desviar la mirada, como signo de tranquilidad y de que no buscan ningún conflicto. Tú puedes imitar este gesto para mostrarle al gato que vienes en son de paz y no planeas hacerle daño. Descúbrelo todo sobre el lenguaje y la comunicación de los gatos en nuestro artículo.
  • Usa la comida. Aparte de su alimento habitual, es recomendable que el gato interprete que al estar contigo obtiene cosas buenas, como una recompensa. Por eso, compra algo que pueda gustarle y ofrécele de comer cuando sientas que progresa. Si se acerca a ti un poco más, dale su premio. De esta forma te asociará con algo positivo.
  • Juega con él. El juego es indispensable para desinhibir al felino y permitir que se sienta a gusto. Busca un juguete que pueda perseguir, despertando su instinto cazador, como puede ser la típica caña de pescar para gatos.
  • Ten paciencia. Nunca trates de forzar la relación ni le exijas a tu gato más de lo que él se cree capaz de darte. Con el tiempo se sentirá a gusto contigo y te dará todo su amor; tratar de lograr esto antes de tiempo, solo deshará cualquier progreso que hayas obtenido.

Acondicionamiento del entorno

El gato miedoso necesita sentirse seguro, no solo en la relación contigo sino también en el ambiente que lo rodea. Es por eso que debes buscar un espacio donde se sienta cómodo y tranquilo, alejado del bullicio del hogar y de estímulos que podrían perturbarlo y acentuar su miedo.

Lo ideal es preparar un "nido" en un lugar tranquilo de la casa (que no sea de paso) en el que el gato pueda refugiarse sin ser molestado. Debe ser un lugar sagrado para él y la familia nunca debe intentar sacarlo cuando se encuentre allí. Su cama y sus recipientes de comida y agua deben estar allí también, así como la caja de arena, alejada de los otros objetos. Más adelante ubicaremos cada elemento en su futuro sitio.

A la hora de presentar al felino al resto de la familia, hazlo con calma y de uno a uno, para que se habitúe a los sonidos y olores de todos. Bajo ninguna circunstancia trates de obligar al gato a mostrar cariño desde el principio, este vínculo debe construirse con paciencia cuando se está frente a un gato miedoso. Y si en la familia ya se encuentra otro animal, como un perro, sigue nuestros consejos para presentarlos correctamente.

Elabora una rutina de comidas, momentos para el aseo y el juego. De esta forma, tu gato no se sentirá ansioso sobre lo que puede pasar a continuación. Ten presente que los felinos son animales muy susceptibles a los cambios, puesto que les gusta tenerlo todo bajo control, es por ello que la rutina ayudará a tu gato con miedo a adaptarse mucho mejor a su nuevo hogar.

Recuerda: si tu gato comienza a mostrarse nervioso y miedoso de repente, sin que esta sea su personalidad normal, algo malo ocurre. Vigila si su ansiedad aumenta cuando alguno de los miembros de la familia, incluso alguna de las otras mascotas, se encuentra cerca de él para que puedas confrontar el problema. De igual forma, ambientes estresantes, llenos de tensión y ruido, le causarán malestar.

¿Cuándo es necesaria la terapia?

Todos los consejos que te hemos dado están destinados a mejorar la calidad de vida del felino. Ningún gato puede vivir asustado ni permanentemente escondido, por lo que es importante que te avoques a resolver este problema.

Sin embargo, en gatos que han sufrido situaciones muy traumáticas es posible que estos métodos no funcionen, por lo que deberás acudir a un especialista que elabore una terapia adecuada para que logre sentirse seguro y relajado. Para ello, te recomendamos acudir a un educador o etólogo felino.

Si deseas leer más artículos parecidos a Mi gato es muy miedoso, te recomendamos que entres en nuestra sección de Problemas del comportamiento.