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Mi gato es muy posesivo conmigo, ¿qué debo hacer?

 
Por Eduarda Piamore, Técnica en psicología, educación y adiestramiento canino y felino. 29 marzo 2018
Mi gato es muy posesivo conmigo, ¿qué debo hacer?

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Como ocurre con los humanos, los gatos pueden sentir celos y mostrarse muy posesivos con sus tutores. Si bien algunas personas ven los celos como una demostración de amor, lo cierto es que un gato posesivo puede ser un riesgo para sí mismo, para sus tutores y para las demás personas de su entorno. Muchas veces vemos que un felino posesivo se pone agresivo o se esconde cuando llegan visitas, o cuando un nuevo integrante familiar no es debidamente presentado antes de ingresar a su territorio, lo que imposibilita una convivencia saludable en el hogar.

¿Sientes que tu gato es celoso y no quiere compartir tu atención con los demás? Entonces, te invitamos a seguir leyendo este artículo de ExpertoAnimal para saber qué hacer si tu gato es muy posesivo contigo.

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¿Por qué los gatos son posesivos con sus dueños?

Para contestar a esta pregunta podemos pensar en el propio comportamiento humano. Cuando una persona siente celos de alguien, por lo general, es una señal de que tiene miedo de perder su atención o ser reemplazada por otra persona, por un trabajo o por una mascota. Esto significa que la llegada de un nuevo individuo no es encarada como una oportunidad de compartir nuevos y mejores momentos, sino como una posible amenaza para la relación estable que existía antes de esta llegada. Este miedo de perder hace que una persona se torne posesiva en relación a la otra, rechazando la posibilidad de compartirla con otros individuos.

Al igual que los seres humanos, los gatos pueden ser posesivos con sus tutores, y no querer compartir su afecto y sus momentos de diversión con otros individuos. Sin embargo, el sentimiento de celos como tal es propio de los humanos, en el mundo animal este comportamiento se define como protección de recursos porque protegen lo que consideran que es de su propiedad. ¿Por qué? Primero, porque los felinos se aferran a una rutina como una forma de preservar su bienestar y evitar situaciones peligrosas o desagradables. La rutina de un gato incluye no solo sus hábitos, ambiente y horarios, sino también las personas y animales que componen su entorno. Si un gato está acostumbrado a vivir solo con su tutor, puede mostrarse muy "celoso" con la llegada de un nuevo minino o de una nueva persona a la familia, y decimos celoso entre comillas porque el animal no siente los celos como los entendemos los humanos. Como decíamos, la posibilidad de que un nuevo individuo altere la estabilidad de su territorio genera un rechazo natural en los gatos. No por maldad o deficiencia de carácter, sino por un instinto de supervivencia inherente a todas las especies. De esta forma, no es que el animal sienta celos como tal de otras personas u animales, entiende que su tutor es su recurso, quiere su atención y afecto solo para él, y para mantenerlo tiene la necesidad de defenderlo.

La protección de recursos ocurre, sobre todo, con los gatos que no han sido debidamente socializados y, por tanto, no han tenido la oportunidad de aprender a relacionarse positivamente con otros individuos, con sus juguetes y complementos, y también con su propio territorio. Cuando son expuestos bruscamente a la convivencia con un ser desconocido, sin una previa presentación, sentirán que su espacio está siendo invadido y rechazarán inmediatamente la presencia de este nuevo integrante familiar.

Por otro lado, un gato puede sentirse desplazado si su tutor deja de prestarle atención para dedicarse mayormente a otro felino o a otra persona. Desafortunadamente, este comportamiento es muy frecuente en las parejas que deciden tener un hijo. Como un niño requiere muchos cuidados y solicita atención constante de sus padres, es común que los tutores disminuyan el tiempo que pasan con sus mininos. Entonces, el gato relaciona la llegada de este individuo desconocido con una ruptura de la relación estable que mantenía con sus humanos, lo que genera un importante rechazo. Por este motivo, recomendamos consultar el artículo sobre "Convivencia entre el gato y el bebé" para saber cómo llevar a cabo una correcta presentación.

¿Cómo reconocer a un gato posesivo?

Los gatos utilizan mayormente su lenguaje corporal para expresar sus sentimientos y percepciones. Por ello, al tener protección de recursos o sentirse posesivos con sus tutores, demostrarán estos estados de ánimo a través de sus posturas y de su comportamiento. Para saber si tu gato es posesivo contigo, puedes prestar atención a los siguientes signos:

  • Alteraciones en el ánimo: el gato puede mostrarse deprimido al sentirse abandonado por sus tutores, o desarrollar cierta hiperactividad para captar la atención de sus humanos e invitarlos a jugar.
  • Problemas de comportamiento: un gato posesivo con su dueño puede mostrarse agresivo con otras personas o animales, y expresar de forma explícita su rechazo. Si recibes visitas y tu gato es posesivo contigo, también puede esconderse y rehusar salir hasta que se vayan los desconocidos, por ejemplo. Por otro lado, si introduces bruscamente un nuevo integrante en el hogar, tu minino puede mostrarse más irritado o ansioso, pasar mucho tiempo escondido o aislarse de la convivencia, perder el interés por sus juguetes, seguir a sus tutores por todo el hogar, maullar excesivamente, mostrarse agresivo con nuevo animal, etc. Para evitar que esto ocurra, no te pierdas el artículo sobre "Cómo presentar a tu gato otro gato". Así mismo, si ya sucede, los consejos del post también te ayudarán a revertir la situación y devolver la estabilidad a tu felino posesivo.
Mi gato es muy posesivo conmigo, ¿qué debo hacer? - ¿Cómo reconocer a un gato posesivo?

¿Qué hacer si mi gato es muy posesivo conmigo?

Cuando hablamos de un gato posesivo, debemos seguir la misma regla básica que usamos para las enfermedades: prevenir es mejor que curar. Si quieres evitar que tu gato sea posesivo contigo y con su territorio, es esencial que lo socialices tempranamente. Durante su infancia, los gatos cachorros forman sus nociones de convivencia y su carácter es más flexible, lo que facilita su educación. Por ello, lo ideal es socializar a tu minino en sus primeros meses de vida, después de completar su primer ciclo de vacunación y desparasitaciones. No obstante, si adoptaste a un minino adulto, también podrás contar con nuestros consejos para saber cómo socializar a un gato adulto.

Si decides adoptar a un nuevo minino, es indispensable que prepares a tu gato para su llegada y los presentes correctamente antes de imponerles una convivencia diaria, tal y como decíamos en el apartado anterior. También es esencial que prepares tu hogar para recibir a su nuevo integrante. Así, el nuevo gato deberá contar con sus propios juguetes, bebedero, comedero y arenero, con un espacio propio donde se sienta seguro para desarrollarse y adaptarse a su nueva casa. Recuerda no hacer diferencia en el tracto que proporciones a tus gatos: dedica el mismo tiempo para jugar con los dos y premia a ambos por sus buenas conductas.

Por otro lado, si pretendes empezar a vivir con otra persona, o si decides tener un hijo, deberás presentar correctamente a tu felino los nuevos integrantes. Además, es crucial que no dejes de jugar y dar afecto a tu gato por la llegada de un nuevo integrante familiar. Sabemos que un hijo es un amor incondicional que merece toda nuestra dedicación y necesita muchos cuidados para garantizar su salud, bienestar y educación. No obstante, nuestros mininos también deben sentirse parte de la nueva familia, y no merecen ser alejados de la felicidad y del amor que significa la llegada de un bebé al hogar o la formación de una nueva pareja. Por ello, recuerda siempre dedicar tu tiempo a crear y disfrutar de momentos de calidad con tus animales.

Si observas que tu gato se está volviendo agresivo y sigue mostrándose excesivamente posesivo contigo, deberás acudir a un veterinario especialista en etología felina. Por un lado, será importante descartar cualquier causa patológica que pueda estar ocasionando alteraciones en el comportamiento de tu minino; por otro, será indispensable contar con la orientación de un etólogo para establecer pautas específicas en el tratamiento de los problemas de tu gato.

Mi gato es muy posesivo conmigo, ¿qué debo hacer? - ¿Qué hacer si mi gato es muy posesivo conmigo?

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