Mi gato está raro - Causas y qué hacer

Mi gato está raro - Causas y qué hacer

A veces notamos que nuestro gato no está como siempre, pero no somos capaces de definir qué es aquello que nos llama la atención de su comportamiento. Simplemente, nuestro gato está raro y no conseguimos explicarle mucho más al veterinario.

En este artículo de ExpertoAnimal, veremos las causas más comunes que expliquen por qué mi gato está raro, así como qué hacer al respecto. También explicaremos en qué fijarnos a la hora de llegar a determinar qué es lo que le está sucediendo a nuestro gato.

¿Cómo saber si un gato está enfermo?

Cuando nuestro gato está actuando raro, lo primero en lo que pensamos es en la posibilidad de que se encuentre enfermo. Y es posible, ya que, en ocasiones, los síntomas de diferentes patologías son bastante inespecíficos y no siempre los vamos a poder detectar con claridad, es decir, no siempre hay un cuadro claro de vómitos, diarrea o mocos. Hay numerosas patologías que transcurren, digamos, silenciosas. En ellas, podemos notar tan solo que el gato:

  • Se mueve menos.
  • Pasa más tiempo tumbado u oculto.
  • Disminuyen sus interacciones sociales.
  • Deja de dedicar horas a acicalarse.
  • Lo apreciamos algo más delgado o con el manto mate.
  • Vomita alguna vez.

Ninguno de estos signos nos apunta directa y contundentemente a una única enfermedad. Ni siquiera nos permite pensar, muchas veces, que está enfermo, ya que no nos deja claro que realmente lo esté. Por eso, en estos casos, lo mejor es que tomemos nota de cualquier comportamiento raro, es decir, diferente a lo que hasta el momento constituía la rutina del gato, y se lo comuniquemos al veterinario.

Este comportamiento anormal en gatos puede ser indicio de que está incubando alguna enfermedad o que se le están presentando determinadas patologías crónicas que se manifiestan levemente hasta que el daño ya está muy avanzado. Por ejemplo, en los gatos es frecuente la enfermedad renal que puede cursar, en su forma crónica, con adelgazamiento progresivo, vómitos esporádicos y aumento en la ingesta de agua y en la emisión de orina. Como sucede a lo largo de muchos meses, puede pasarnos desapercibido, lo mismo que la enfermedad inflamatoria intestinal, que puede presentarse con heces blandas y vómitos esporádicos.

¿Cómo saber si un gato tiene fiebre?

Uno de los signos más claros de que un gato esté enfermo es la fiebre. Por ello, te recomendamos que le tomes la temperatura a tu gato, tal y como explicamos en este otro artículo sobre La fiebre en los gatos - Causas y síntomas y, en caso de que tu gato tenga fiebre, lo mejor será que acudas al veterinario.

Mi gato está raro conmigo

Pero no solo las enfermedades físicas pueden afectar al comportamiento del gato. Los gatos son unos animales muy sensibles a los cambios que se producen en su rutina, lo que les genera mucho estrés y un cambio en su comportamiento, como:

  • Mudanzas.
  • Llegada de nuevos miembros a la familia.
  • Obras.
  • Sonidos que a nosotros nos pasan desapercibidos.
  • Cambio en la alimentación.

Síntomas de estrés en gatos

Si sospechas que tu gato tiene estrés, estos son algunos de los posibles síntomas de estrés en gatos:

  • Mi gato está raro y se esconde.
  • Falta de apetito.
  • Se autoacicala de manera compulsiva al punto de llegar a herirse.
  • El gato orina o defeca fuera del arenero.

Este comportamiento extraño es habitual que se atribuya al estrés. Aun así, siempre debemos acudir al veterinario para que descarte un problema físico. El estrés es tratable mediante modificaciones en el entorno y el manejo. Un etólogo o un veterinario especializado en conducta puede darnos las pautas a seguir.

Mi gato está raro después de la vacuna

Resaltamos esta situación porque, aunque no es frecuente, tras la vacunación podemos notar al gato decaído durante las primeras 24 horas. Es una reacción normal y no preocupante provocada por el efecto de la vacuna, además del estrés que para muchos felinos supone tener que salir de su hogar, desplazarse hasta la clínica y el manejo en ella.

En general, al día siguiente el gato recuperará su actividad normal sin que tengamos que hacer nada. Aunque esta posibilidad es muy infrecuente, si el gato no mejora pasadas las 24 horas, deberemos contactar con el veterinario.

En este otro artículo te explicamos más sobre los Efectos secundarios de las vacunas para gatos.

Mi gato está raro y maúlla

A algunos cuidadores les sorprende un comportamiento extraño caracterizado por:

  • Maullidos muy agudos y constantes.
  • Eliminación inadecuada.
  • Aumento de la agresividad.
  • Más manifestaciones de cariño de lo normal.
  • Posturas raras.
  • Frotamientos contra objetos o nuestras piernas.

Se trata del celo en gatos y en algunos felinos puede aparecer tan pronto como a los cuatro meses, por lo que los cuidadores no se lo esperan y sus síntomas les resultan desconcertantes. Por lo tanto, es un proceso fisiológico que se repetirá durante toda la vida del gato si no intervenimos. En la actualidad, se recomienda la castración para que no se produzca ni celo ni gestaciones indeseadas o enfermedades vinculadas a las hormonas del ciclo reproductivo. Aquí te explicamos más sobre Castrar gatos - Precio, consecuencias y procedimiento.

Mi gato no juega

Repasados los motivos más comunes por los que nuestro gato está raro, queda tener en cuenta los cambios de comportamiento asociados a la edad. Los gatitos están llenos de energía y de ganas de jugar, por lo que sus sesiones de juego son muy intensas.

Según van cumpliendo meses, es normal que su actividad se sosiegue. La reducción de los juegos puede hacerse especialmente notoria cuando se hacen muy mayores. En esos casos, es posible que se asocie al envejecimiento, pero también puede ser consecuencia de enfermedades articulares, sistémicas, etc. La revisión veterinaria completa, al menos anual, se recomienda para todos los gatos a partir de los siete años de edad.

Para ayudarte a identificar el envejecimiento en gatos, puedes consultar este otro artículo sobre Los 5 síntomas de vejez en gatos más frecuentes.

Depresión en gatos

Otro posible motivo que explique por qué mi gato no juega está asociado a la depresión. Si sospechas que tu gato está triste, consulta este otro artículo sobre Mi gato está deprimido - Causas, síntomas y tratamiento y acude a tu veterinario.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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Bibliografía
  • Álvarez, Rosana. Reconocimiento del estrés en gatos. Revista Ateuves nº 27. pp. 28-31.