Mi perro se restriega por el sofá - Causas y qué hacer

Mi perro se restriega por el sofá - Causas y qué hacer

Es frecuente escuchar a tutores de perros comentar cómo sus peludos parecen tener fijación por el sofá de casa, pues se restriegan repetidamente contra él y suben a revolcarse en cuanto tienen la oportunidad. Este comportamiento no resulta un problema para mucha gente, pero hay quienes preferirían que sus canes dejaran de hacerlo de manera definitiva. En este último caso, y al igual que ocurre con cualquier otra conducta, resulta imprescindible establecer la causa antes de iniciar cualquier tratamiento de modificación conductual.

Si alguna vez has pillado a tu peludo restregándose por el sofá, en este artículo de ExpertoAnimal te contamos cuáles pueden ser los principales motivos por los que lo hace y cómo deberías actuar tú en cada caso. Así pues, descubre con nosotros por qué tu perro se restriega por el sofá y qué hacer.

1. Para modificar su olor corporal tras el baño

Uno de los momentos donde con mayor frecuencia podrás observar la conducta de restregarse contra el sofá es después de darle un baño a tu peludo. Al utilizar champús, acondicionadores u otros productos de higiene canina, estás camuflando el olor natural de tu perro y, aunque a ti te parezca que estos aromas son muy agradables, al animal suele generarle mucho rechazo este olor artificial. Como consecuencia, el perro buscará zonas por donde pueda restregarse vigorosamente con el objetivo de eliminar la fragancia química de su cuerpo y recuperar la suya propia. Por supuesto, estas zonas no son escogidas al azar, sino que se corresponden con aquellos lugares que mejor conservan el olor del perro (como el sofá o la cama) o que tienen un olor más intenso (césped, tierra o excrementos, por ejemplo).

¿Qué hacer en este caso?

Esta reacción es completamente normal en los perros, por lo que no debe preocuparte que tu peludo vaya frotando su cuerpo contra los muebles tras recibir una ducha. Ahora bien, si quieres evitar que lo haga, sácalo a dar un paseo justo después de bañarlo o ponte a jugar con él para distraerle, evita utilizar productos que huelan muy fuerte y no le eches colonia para perros, ¡no la necesita! También puedes bloquear temporalmente el acceso al sofá y proporcionarle al perro una manta con su olor por si quiere restregarse por ella.

2. Necesita aliviar el picor de alguna parte de su cuerpo

Los perros se rascan utilizando las uñas de sus patas traseras o sus dientes, pero a veces sienten una molestia muy intensa o les pica alguna zona del cuerpo que no se logran alcanzar bien y recurren a algún mueble, superficie u objeto para aliviarse. En este sentido, es muy frecuente que utilicen el sofá para rascarse los flancos, la espalda o la cara, restregándose repetidamente contra él.

¿Qué hacer en este caso?

Si tu perro se restriega contra el sofá para rascarse, bastará con encontrar y tratar la causa del picor para que deje de hacerlo. Para ello, tienes que observar bien a tu perro, identificar las zonas que más le pican y explorar su cuerpo en busca de alguna señal, como pulgas, falta de pelo o áreas enrojecidas. Las causas más frecuentes de rascado en perros son los parásitos externos, las infecciones bacterianas o fúngicas y las dermatitis alérgicas. Si observas que tu perro ha comenzado a rascarse mucho o a restregarse por el sofá cuando antes no lo hacía, acude a tu centro veterinario para realizarle un examen.

3. Para liberar estrés y energía acumulada

Existe en los perros un curioso comportamiento que recibe, por sus siglas en inglés, el nombre de FRAP (frenetic random activity period), lo que en español se traduciría como "periodo aleatorio de actividad frenética" y que consiste en que el animal comienza a correr de forma descontrolada, adoptando una característica postura encorvada y siguiendo siempre una misma trayectoria. También es posible que, en mitad de un FRAP, el perro comience a frotarse o restregarse de forma brusca sobre el sofá u otras superficies, o que notes que tu perro rasca el sofá enérgicamente. Esta conducta aparece de manera ocasional, especialmente en perros jóvenes, con el objetivo de liberar la energía acumulada tras un momento estresante o excitante, por ejemplo, después de bañarlos, de secarlos con el secador o de jugar a lanzarles repetidamente la pelota en el parque.

Así pues, si tu perro se restriega por el sofá y, además, notas que le dan como ataques de locura, lo más probable es que esta sea la causa que origina estos comportamientos repentinos.

¿Qué hacer en este caso?

Probablemente, este comportamiento te resultará muy sorprendente la primera vez que lo veas y puedes incluso llegar a pensar que a tu perro le pasa algo malo o que "se ha vuelto loco", pero tranquilo/a, los FRAP son algo totalmente normal, siempre y cuando no aparezcan con excesiva frecuencia. Cuando el perro está liberando energía, su conducta es muy intensa y exagerada y no suele ser consciente de por dónde pisa, así que asegúrate de apartar de su camino cualquier objeto o mueble contra el que pudiera tropezar y no intentes detenerlo bruscamente, podría hacerse daño. Los episodios de actividad frenética duran tan solo unos segundos y, al finalizar, el perro se tranquiliza. Si quieres evitar que tu peludo dañe el sofá, procura anticiparte y evita que tenga acceso a él durante el FRAP o cubre el sofá con una funda protectora para que no se ensucie.

Ahora bien, si estamos ante un caso más grave de estrés, lo más adecuado es encontrar la causa que provoca esta situación y tratarla cuanto antes. Hablamos de ello en este vídeo:

4. Quiere llamar tu atención

Una de las principales formas de aprendizaje de los perros es a través de la asociación entre dos eventos o entre una conducta y sus consecuencias. Si un comportamiento concreto conlleva para el animal un resultado placentero y positivo, el perro tenderá a repetir dicho comportamiento y si, por el contrario, la consecuencia es negativa, el can disminuirá la conducta.

Si alguna vez has prestado especial atención a tu peludo, te has acercado a acariciarle o a jugar con él o le has reforzado de cualquier otra manera al verle retozar sobre el sofá, es posible que el can haya aprendido que realizar esa conducta es una forma maravillosa de reclamar tu atención y, como consecuencia, la repite cada vez que se aburre o cuando quiere que le hagas caso.

¿Qué hacer en este caso?

Es muy frecuente que, como tutores, reforcemos comportamientos sin querer hacerlo realmente. Si te gustaría que tu perro dejara de restregarse contra el sofá y crees que lo hace para llamar tu atención, lo que debes hacer es someter esta conducta a un proceso de extinción, es decir, tendrás que ignorarla y dejar de reforzarla cuando aparece para que, poco a poco, su frecuencia de aparición vaya disminuyendo. Al mismo tiempo, debes reforzar otros comportamientos alternativos y que resulten más adecuados.

Debes saber que, cuando inicias un proceso de extinción, lo normal es que durante los primeros días se produzca una "explosión de conducta", es decir, el comportamiento que pretendes eliminar se hará más y más intenso hasta que, finalmente, irá disminuyendo. Esto es porque el perro, al no entender por qué su conducta ya no le aporta el mismo resultado que antes, la exagera cada vez más hasta que comprende que ya no le resulta útil. Es importante que tengas paciencia y no la refuerces, por muy intensa que se vuelva.



5. Por placer

Por supuesto, otra posible causa por la cual tu perro se restriega por el sofá o se revuelca sobre él es, simplemente, porque le gusta y le proporciona una sensación placentera, sin necesidad de sentir picor o molestia en su cuerpo. Muchas veces los canes se estiran y retozan sobre una superficie que les resulta cómoda cuando están tranquilos, contentos o descansando. Además, haciendo esto dejan su propio olor en el sofá, creando un entorno en el que se sienten seguros.

¿Qué hacer en este caso?

Es totalmente comprensible que a tu peludo le resulte placentero retozar en el sofá y, si ve que tiene la oportunidad de hacerlo, no dudará en echarse una buena siesta sobre él. Para evitarlo, es necesario enseñar al perro desde el primer momento a no subirse ni restregarse contra el mueble, delimitando su acceso y ofreciéndole alternativas que le permitan saciar igualmente esa necesidad, por ejemplo, colocarle varias camas de calidad en diferentes puntos de la casa para que pueda escoger dónde descansar y reforzarle cuando las utilice. Es importante crear unas normas consistentes y que todos los miembros de la familia respeten, pues si unos días permites a tu peludo subir al sofá y otros días lo regañas por ello, le crearás mucha confusión y frustración, que podría resultar en problemas comportamentales o emocionales importantes.

Ahora que sabes por qué los perros se restriegan por el sofá, averigua cuál es al causa exacta por la que lo hace el tuyo y trátala en caso de ser necesario.

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