Osteomielitis en perros - Síntomas y tratamiento

Osteomielitis en perros - Síntomas y tratamiento

La inflamación del hueso y su médula se conoce como osteomielitis. Diferentes causas pueden hacer que bacterias u hongos lleguen a los huesos de tu perro y desencadenen el proceso, ya sea por infecciones en el organismo que se dirijan al hueso a través de la sangre, como por microorganismos externos que llegan mediante contaminaciones, traumatismos o heridas. En cualquier caso es una enfermedad molesta y dolorosa para tu perro cuyo tratamiento suele prolongarse varias semanas o incluso meses, dependiendo del tipo de osteomielitis y su gravedad.

Los huesos largos son los que se suelen ver afectados, como el fémur, húmero, tibia y cúbito. También se puede producir en la columna vertebral o producirse una osteomielitis dental. En este artículo de ExpertoAnimal, trataremos sobre la osteomielitis en perros, sus síntomas, diagnóstico y tratamiento.

¿Qué es la osteomielitis en perros?

Se trata de una enfermedad inflamatoria del hueso y de la médula ósea de origen infeccioso que ocasiona una destrucción progresiva de tejido óseo debido a la llegada principalmente de bacterias a estas zonas, desencadenando un proceso inflamatorio.

Pese a que el hueso de por sí es resistente a las infecciones, en esta enfermedad se producen defectos en el riego sanguíneo debido a enzimas que liberan los microorganismos que desencadenan una isquemia y necrosis del hueso, favoreciendo el acantonamiento de los microorganismos y el desarrollo de la enfermedad. Principalmente, su origen es bacteriano, pudiendo llegar las bacterias como consecuencia de mordeduras, heridas o fracturas, entre otras. También se puede deber a una infección por hongos, pero suele ocurrir como consecuencia de una enfermedad fúngica generalizada.

Causas de la osteomielitis en perros

Como hemos comentado, en la mayoría de casos de osteomielitis canino el origen es bacteriano. Según su frecuencia, las bacterias implicadas en el proceso son:

  • Microorganismos frecuentes: Staphylococcus aureus, responsable de más del 50 % de casos de osteomielitis en perros.
  • Microorganismos menos frecuentes: Streptococcus app., Enterococcus spp., Pseudomonas spp., Enterobacter spp., Proteus spp., Escherichia coli y Serratia spp.
  • Microorganismos poco comunes: Mycobacterium tuberculosis, Mycobacterium avium complex micobacterias candida spp., Mycoplasma spp., Brucella spp., Salmonella spp. y Actinomyces.

Los casos producidos por hongos ocurren con mucha menos frecuencia y ocurren por enfermedades micóticas sistémicas, como la aspergilosis, blastomicosis o la criptococosis.

Vía de entrada de la infección

Las osteomielitis en perros suelen ser originadas por causas externas (más del 70 % de los casos), antes que ser transmitidas por vía sanguínea, siendo esta más frecuente en cachorros. De esta manera, según la llegada del microorganismo al hueso afectado, la vía de entrada puede ser de cuatro tipos:

  • Hematógena: raramente se produce la osteomielitis por esta vía a partir de un foco infeccioso alejado del hueso, como puede ser en vejiga, pulmón o piel, siendo más frecuente en cachorros de menos de un año de edad y en perros macho de razas grandes. En el cachorro recién nacido se produce una septicemia a partir de un foco de infección umbilical que permite que las bacterias entren por las arterias que riegan los huesos largos, quedando atrapadas en arterias y capilares de la metáfisis de los huesos (parte intermedia de los mismos) a nivel de la placa epifisaria (o placa de crecimiento), causando trombos con pérdida de riego sanguíneo y necrosis, migración de leucocitos (células blancas del sistema inmune) y formación de pus dentro del hueso. La osteomielitis por esta vía se puede dirigir a la articulación más cercana, produciendo una artritis séptica (infección de la articulación) que debe ser tratada con urgencia. Los huesos principalmente afectados son el fémur, húmero y vértebras (discoespondilitis). Esta forma suele ser causada por Staphylococcus aureus, aunque también puede ser producida por E. coli, Proteus spp. y Streptococcus spp. Rara vez la discoespondilitis puede ser causada por Brucella, aumentando la sospecha si el perro mantiene contacto con animales rumiantes o es de criadero.
  • Postraumática: debida a daños externos como mordeduras de otros animales, fracturas abiertas, disparos o heridas punzantes.
  • Contigüidad tisular: como cuando hay una infección en la boca del perro y pasa a los dientes causando una osteomielitis dental o en infecciones de piel, como las piodermas profundas crónicas o las otitis medias.
  • Iatrogénica: debido a contaminación por una cirugía de traumatología, debido a que cuando se fija una factura de manera quirúrgica, los implantes que se ponen en los huesos afectados son un foco para la colonización bacteriana si la asepsia no ha sido estricta, así como si se ha operado traumatismos abiertos donde ya los gérmenes han penetrado los tejidos.

Síntomas de la osteomielitis en perros

En la osteomielitis, el hueso inicialmente responde inflamándose y los tejidos blandos de alrededor se encontrarán calientes, rojizos, tumefactos y dolorosos. Según su curso y origen, puede ser aguda con signos sistémicos o crónica sin alteraciones hematológicas:

Osteomielitis aguda en perros

Esta presentación es la más frecuente, donde se producen los siguientes signos clínicos:

  • Fiebre.
  • Anorexia.
  • Pérdida de peso.
  • Aumento de la frecuencia cardiaca.
  • Aumento del recuento de glóbulos blancos (principalmente neutrófilos).
  • Dolor y tumefacción ósea debido a la infección purulenta.
  • Edema de tejidos cercanos a la lesión con dolor a la palpación y al movimiento de la extremidad afectada.
  • Congestión de los vasos sanguíneos.
  • Trombosis (coágulos) en pequeños vasos.

Osteomielitis crónica en perros

Esta forma clínica posee un curso más prolongado, con signos clínicos como:

  • Secreción mediante fístulas en el sitio de lesión.
  • Cojera.
  • Atrofia muscular.
  • Aumento de los nódulos linfáticos cercanos.
  • Formación de secuestro óseo (segmento de hueso muerto que está separado del hueso vivo por tejido de granulación).
  • Tejido óseo con infección persistente.

Diagnóstico de la osteomielitis en perros

El diagnóstico de esta enfermedad se realiza principalmente por radiografía, pero la historia del paciente, así como la exploración de la zona y sus análisis, son indicativos de una infección ósea. De manera que el diagnóstico que hará tu veterinario será clínico y radiológico:

Diagnóstico clínico

Se basa en realizar lo siguiente:

  • Historia clínica: fracturas previas, mordeduras, cuerpos extraños, atropellos...
  • Exploración física: detectar áreas inflamadas, en los dientes, huesos largos, columna indicativos de una posible infección ósea, así como fiebre, letargia, debilidad y anorexia.
  • Analítica de sangre: para encontrar cambios indicativos de un proceso infeccioso como la leucocitosis (aumento de los glóbulos blancos).
  • Análisis del exudado purulento: con cultivo y antibiograma para saber cuál es el agente causal y a qué antibiótico es sensible para planear el tratamiento médico.

Diagnóstico radiológico

La radiografía es la técnica de imagen más fácil de realizar y económica para diagnosticar esta enfermedad. Sin embargo, para que se observen cambios óseos en la radiografía debe haberse producido un descenso del 30-50 % de la densidad del hueso, que ocurre entre los 10 y 21 días del inicio de la lesión (5 a 10 días en cachorros). Los músculos y tejidos blandos cercanos son los primeros en verse afectados. En la radiografía se pueden ver los siguientes cambios:

  • Lisis ósea (destrucción del hueso debido a la infección).
  • Proliferación perióstica (formación de hueso nuevo).
  • Secuestro óseo.
  • Resorción ósea (descalcificación del hueso).

Tratamiento de la osteomielitis canina

El tratamiento de una osteomielitis en perros se basa en uno quirúrgico tanto en casos agudos como crónicos y en un tratamiento médico con antibióticos o antifúngicos, dependiendo de la causa que la origina.

Tratamiento quirúrgico de la osteomielitis aguda

El foco infeccioso debe ser desbridado mediante la eliminación del tejido muerto, dañado e infectado y lavarlo abundantemente. Si el problema ha sido que se ha infectado debido a un implante, este se debe retirar, estabilizándose la fractura con fijadores externos que no atraviesen el foco de infección ósea.

Tratamiento quirúrgico de la osteomielitis crónica

El objetivo es eliminar los secuestros óseos, curar la zona y realizar un lavado abundante para arrastrar toda suciedad. Si se trata de una fractura no consolidada y los implantes están intactos, se deben dejar pero vigilar frecuentemente mediante radiografías de la zona y retirarlos cuando la lesión se consolide. Solamente en los casos más graves está recomendada la amputación del miembro afectado.

Antibióticos para perros con osteomielitis

La antibioterapia es un tratamiento obligatorio en la osteomielitis canina de origen bacteriano. El antibiótico elegido será el que ha indicado el antibiograma, pero por regla general para las bacterias como Staphylococcus, Streptococcus, Enterococcus, Actinomyces o Mycoplasmas suelen ser útiles antibióticos como amoxicilina-clavulánico o la ampicilina. En cambio, en bacterias como Pseudomonas spp., Serratia spp., E. coli, Salmonella spp., Brucella y Proteus spp., la ciprofloxacina o las cefalosporinas de tercera generación hacen más efecto.

El antibiótico que indique el antibiograma se suele aplicar pinchado durante la primera semana y luego tu perro lo tomará por vía oral durante 4 o 5 semanas más en los casos agudos; en los crónicos se puede alargar hasta más de seis meses.

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Pronóstico de la osteomielitis en perros

Va a depender de la causa que la ha originado, la gravedad, si ha sido por una fractura que se ha tenido que operar poniendo un implante para su estabilización y la respuesta individual de cada perro. Lo mejor que puedes hacer para que tu perro se recupere lo antes posible es mantenerlo en un lugar tranquilo, alejado de estrés, de conflictos con personas u otros animales, además de estar correctamente alimentado e hidratado y seguir las pautas de tratamiento que te hayan indicado en el centro veterinario.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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Bibliografía
  • Medicina veterinaria JDC. (2015). Diagnóstico radiológico de las infecciones óseas en el esqueleto apendicular de caninos y felinos. Disponible en: https://issuu.com/medicinaveterinariajdc/docs/diagn__stico_radiol__gico_de_las_in
  • M. Mercado. Enfermedades óseas. Disponible en: http://www.fvet.uba.ar/fcvanterior/areas/arch_enfquirurgicas/enfermedadeoseas.php
  • AVEPA. ¿Cuál es tu diagnóstico? Disponible en: https://core.ac.uk/download/pdf/78517148.pdf