Parásitos externos comunes en gatos

Parásitos externos comunes en gatos

En los países con cambios de estaciones siempre se agradece la huida del frío para dar la bienvenida a épocas más calurosas, como la primavera y el verano, pero la presencia del sol puede no ser tan beneficiosa para tu gato, pues desata la actividad de los parásitos.

Las pulgas y las garrapatas son los invasores más conocidos del pelaje de tu gato, pero desafortunadamente no son los únicos. La detección y el tratamiento de estos huéspedes indeseados son cruciales para prevenir enfermedades, por lo que ExpertoAnimal te presenta en este artículo los tipos de parásitos externos en gatos más comunes.

¿Qué son los parásitos externos?

La RAE define a un parásito como "un organismo que vive a costa de otro de distinta especie, alimentándose de él y depauperándolo sin llegar a matarlo". Cuando hablamos de parásitos externos del gato, conocidos como ectoparásitos, nos referimos a pequeños insectos que viven en la dermis del felino alimentándose de su sangre.

La presencia de parásitos causan molestias en el hospedador como picor, prurito, caída del pelo e incluso pueden llegar a transmitir distintas enfermedades y parásitos intestinales. Por ello, aunque el ectoparásito en sí no resulta mortal para el gato, las bacterias, virus o parásitos internos que puede llegar a transmitir sí pueden ser letales.

A pesar de esto, los parásitos externos que afectan a los gatos no son difíciles de erradicar. Con una visita al veterinario este indicará el tratamiento necesario, que usualmente consiste en la aplicación de un producto de uso tópico y tal vez alguno en pastillas, adicional a las medidas de higiene que se deben aplicar en el hogar.

Parásitos externos en gatos: pulgas

Las pulgas son el ectoparásito más frecuente en los gatos, especialmente la variedad Ctenocephalides felis felis. Lo molesto de las pulgas no es tanto el insecto en sí, que se aprecia a simple vista, sobre todo en gatos de pelaje claro o corto, sino que también hay larvas, pupas y huevos imposibles de ver que no se quedan en el cuerpo del animal, anidando en alfombras, muebles y cualquier sitio oscuro y acogedor que encuentren en la casa.

Al margen del rascado, la presencia de pulgas se adivina en las costras, el pelaje se ve sucio a simple vista o con zonas rojizas, consecuencia de la extracción de la sangre del felino. Son capaces de vivir hasta 60 días, y el mayor inconveniente de ellas radica en su picadura, a través de la cual succionan la sangre del felino, y que genera varios problemas de salud:

  • La picadura de la pulga puede provocar una dermatitis alérgica en el gato, la cual produce enorme dolor y pruritos, que pueden provocar que el gato se autolesione. Además, si el gato se rasca de forma constante puede llegar a sufrir una infección secundaria a partir de la primera lesión.
  • Pueden transmitir una bacteria que contiene el tifus endémico.
  • Las pulgas pueden transmitir parásitos internos, como es el caso de los gusanos planos, por ejemplo las tenias, conocidas como Diplidium.

Además, la pérdida de sangre ocasiona debilidad y riesgo de anemia, aparte de lo desesperante que es para el felino sentir la picadura de la pulga y las decenas de ellas caminando por su cuerpo.

Recuerda que eliminar las pulgas de los gatos no es especialmente complicado. Simplemente deberás aplicar el tratamiento que te recomiende el veterinario (generalmente un baño con un champú anti-parásitos) y, posteriormente, aplicar un repelente (en pipeta, collar o spray) que acabe con las que han resistido en la dermis de tu felino y que prevenga la aparición de otras nuevas pulgas que puedan permanecer en tu hogar.

Parásitos externos en gatos: piojos

Los piojos son parásitos muy comunes en los humanos, pero también en gatos, específicamente los que pertenecen a la familia Felicola subrostrata. Es importante resaltar que la presencia de piojos es inusual en gatos domésticos y suele afectar a aquellos felinos inmunodeprimidos o que se encuentran en mal estado higiénico.

El piojo de los gatos es poco contagioso (no sobrevive más de 1 o 2 días fuera del hospedador) y no representa un peligro para los humanos, por lo que lo usual es que el felino lo adquiera en el exterior, en sitios donde este parásito anide.

Podremos detectar la presencia de piojos por la aparición de huevos blanquecinos muy adheridos al pelaje del animal, los cuales deberemos retirar con un cepillo para piojos o para pulgas. Las pulgas pueden provocar:

  • Picor, eccemas, seborrea y caída del pelo.
  • Pueden provocar pediculosis, una afección cutánea cuando existe una gran infestación.
  • Heridas con pústulas que pueden causar una infección secundaria.
  • También podrían transmitir parásitos intestinales, como las tenias Diplidium.

Parásitos externos en gatos: garrapatas

Las garrapatas son el ácaro de mayor tamaño que se alimenta de la sangre de sus huéspedes. Su presencia es especialmente preocupante, ya que pueden transmitir un gran número de enfermedades, además de debilitar a nuestro gato. Existeun mayor riesgo de contagio en épocas calurosas.

Pueden llegar a vivir de 2 a 6 años como máximo y su transmisión raramente se lleva a cabo a través del contacto de un gato con el otro, lo más frecuente es que se adhieran en el exterior, entre las plantas, donde el parásito se refugia en espera de un cuerpo que invadir.

Las garrapatas son fáciles de detectar a simple vista, especialmente si han estado alimentándose. Tal vez en gatos de pelo largo sea un poco más difícil de apreciar, pero puede que al acariciar a tu felino te encuentras con una bola anormal al tacto, y al retirar los mechones descubras a la garrapata. Es más probable que las encuentres en la cabeza y las patas, sobre todo entre los pequeños dedos.

Existen muchas enfermedades que puede transmitir una garrapata, aquí te explicamos las principales y más comunes:

  • Transmisión de la bacteria Ehrlichia spp, Anaplasma phagocytophilum y A. platys.
  • Transmisión del protozoo Babesia spp, que afecta a los glóbulos rojos.
  • La enfermedad de Lyme, provocada por la bacteria Borrelia burdogferi.
  • Transmisión del protozoo Hepatozoon canis (afecta principalmente a perros).
  • Anemia, como consecuencia de la pérdida de sangre en grandes infestaciones.
  • Parálisis corporal, producida por las garrapata Dermacentor andersoni y Dermacentor variabilis.

Para eliminar garrapatas recomendamos limpiar la zona en la que se encuentra con alcohol o aceite, de esta forma adormeceremos al insecto y será más fácil retirarlo. Recomendamos utilizar una pinza específica para retirar garrapatas, pero en su ausencia utilizaremos una pinza normal, girando la garrapata sobre sí misma hasta que salga entera.

Recuerda que si eres demasiado brusco y no giras la garrapata su aparato bucal podría permanecer en la piel del gato, provocando un nódulo inflamatorio y, posteriormente, una infección. Después de retirarla debemos lavar la herida y desinfectarla con yodo.

Parásitos externos en gatos: ácaros

Los ácaros abarcan un grupo de arácnidos que contagian diferentes tipos de sarna, dependiendo de la variedad de que se trate. El ácaro anida en las capas inferiores de la piel, donde se encarga de "cavar" surcos en la piel del gato para reproducirse.

En los gatos, este parásito invade sobre todo las patas, el cuello, las orejas y la cabeza, causando un purito bastante intenso, que se traduce en costras cuando el felino se rasca, además de ocasionar caída del pelo e inflamación, la cual da la apariencia rojiza a la piel, casi como si estuviera en carne viva, que caracteriza a la sarna.

Existen distintos tipos de sarna que pueden transmitir los ácaros de los gatos:

  • La sarna otodecta, que suele acabar provocando una otitis secundaria.
  • La sarna sarcóptica está causada por varios tipos de ácaros. Estos ácaros están presentes de forma natural en la piel del gato, pero pueden llevar a cabo una infestación en animales inmunosuprimidos y puede contagiarse de madre a crías. Suele observarse en cara y orejas y es habitual en gatos cachorros. Puede afectar a personas y es muy contagiosa.

Aunque el contagio entre animales de la misma especie es alto, solo se da cuando el contacto es directo, es decir, si los gatos pasan mucho tiempo juntos y comparten cosas como los juguetes y los recipientes para comer y beber, por ejemplo.

Parásitos externos en gatos: gusanos barrenadores

Las moscas son muy peligrosas para un gato que tiene una herida abierta, pues depositan allí sus huevos que luego se convierten en gusanos barrenadores, que son los responsables de las llamadas gusaneras o miasis.

En tan solo unos días los huevos pueden convertirse en decenas de larvas, llegando incluso a cientos, que infectarán la herida y comerán la carne del gato, extendiendo aún más la infección y poniendo en peligro su vida.

Parásitos externos en gatos: hongos

Existen algunos hongos, como el Trichophyton, que actúan como parásito del gato (aunque no se trate específicamente de insectos), y entre ellos se encuentra los culpables de la tiña. La tiña (dermatofitosis) es una enfermedad de la piel que afecta a los felinos y que se reconoce con relativa facilidad. Cabe destacar que se transmite al ser humano.

Un gato que sufre de tiña mostrará zonas de su piel sin pelaje, de un color rojizo vivo en las que la dermis parece desprenderse. Se extiende fácilmente, aunque solo suele afectar a gatos de corta edad o que están enfermos.

Tu gato puede contagiarse si tiene contacto con otro felino que transporte este hongo, si utiliza los objetos de un animal enfermo o incluso si lo dejas salir de casa y gusta de jugar en sitios sucios, donde puede estar dormido el hongo causante de esta infección.

¿Qué hacer si mi gato tiene parásitos externos?

Lo primero, comprender que todos estos invasores se eliminan fácilmente, con productos que son sencillos de conseguir y tras una rápida consulta a tu veterinario. No es necesario despreciar al felino solo porque tiene pulgas o garrapatas, como hacen muchas personas desinformadas temerosas de contagiarse de estos parásitos, sin saber que aquellos que afectan a los humanos pertenecen en su mayoría a otras variedades de estas especies.

El veterinario recomendará el producto más adecuado de acuerdo al nivel de infestación y al tipo de ectoparásito. Existen muchas opciones: pipetas, polvos, pulverizadores, collares, champús y pastillas. Además, los peines y cepillos para pulgas y piojos también son efectivos. Si existe alguna enfermedad provocada por los pequeños insectos, será necesario tratarla inmediatamente.

Ante cualquier de estos parásitos es necesario tratar el ambiente. Los muebles, alfombras y cualquier tejido de tapicería deben ser limpiados con aspiradora, aparte de utilizar en los pisos algún producto recomendado por el veterinario que ayude a eliminar huevecillos y larvas, aparte de repeler a nuevos invasores, sin comprometer la salud de las mascotas.

De igual forma, las otras mascotas del hogar deben ser sometidas a un tratamiento preventivo si todavía no han sido contagiadas. Procura que todos los animales estén debidamente vacunados, para protegerlos de las enfermedades que transmiten los parásitos ya mencionados. Siguiendo estas indicaciones serás capaz de acabar con esos molestos bichos en muy poco tiempo.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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