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Peste Equina Africana - Síntomas y diagnóstico

 
Por Laura García Ortiz, Veterinaria especializada en medicina felina. 29 diciembre 2020
Peste Equina Africana - Síntomas y diagnóstico
Imagen: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación

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La Peste Equina Africana es una enfermedad de declaración obligatoria en los caballos que se transmite de forma indirecta mediante mosquitos. Es causada por un virus que tiene nueve serotipos diferentes que pueden provocar cuatro formas clínicas: pulmonar, cardíaca, mixta o febril, causando síntomas diversos, devastadores en algunos casos con elevadas tasas de mortalidad en caballos susceptibles. Otras especies de équidos pueden verse afectados, siendo los burros y las cebras las más resistentes a la enfermedad, y siendo consideradas estas últimas los reservorios del virus. El control de esta enfermedad es mediante profilaxis sanitaria y la vacunación.

¿Quieres saber más sobre la Peste Equina Africana? En este artículo de ExpertoAnimal encontrarás la información necesaria para conocer la Peste Equina, sus síntomas, diagnóstico y medidas de control.

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¿Qué es la Peste Equina Africana?

La Peste Equina Africana es una enfermedad infecciosa no contagiosa endémica de su región de origen, el África subsahariana, que cursa con fiebre, alteraciones respiratorias y vasculares que pueden cursar de forma hiperaguda, aguda, crónica o inaparente. Afecta a los équidos, en concreto los caballos son la especie más susceptible a la enfermedad, seguido de los mulos y los asnos; en las cebras la enfermedad suele ser subclínica o inaparente, considerados los reservorios naturales de la enfermedad. Los perros pueden infectarse de manera experimental o si consumen carne de caballo infectada.

Su principal importancia radica en los elevados gastos en su control, su elevada mortalidad (entre el 50 y 95 % en caballos) y la limitación del movimiento de los caballos.

En España, la Peste Equina Africana ha aparecido en dos ocasiones: la primera en 1966 en el campo de Gibraltar y la segunda entre 1987 y 1993 en Madrid por importación de cebras de Namibia.

Por suerte, la Peste Equina Africana, aunque peligrosa, no es una de las enfermedades más comunes en caballos.

Causas de la Peste Equina Africana

La Peste Equina Africana se transmite mediante artrópodos, en concreto mosquitos del género Culicoides, siendo Culicoides imícola el vector principal de esta enfermedad, junto con C. bolitinos. Otros vectores también posiblemente implicados son C. pulicaris y C. obsoletus.

El agente causante de la enfermedad es un virus de la familia Reoviridae que pertenece al mismo género que el que causa la enfermedad hemorrágica del ciervo o la Lengua Azul, el género Orbivirus. Se conocen nueve serotipos del virus. La mayor incidencia de la enfermedad coincide con la época favorable para los vectores, en verano-otoño, y en África por sus altas temperaturas, dando lugar a grandes epizootías.

Síntomas de la Peste Equina Africana

Tras la picadura del mosquito, el virus llega a los vasos sanguíneos del caballo, donde se multiplica causando fragilidad vascular y extravasación sanguínea, lo que causa edema pulmonar, pequeñas hemorragias y edema subcutáneo, produciendo las formas clínicas de la enfermedad, que pueden ser de cuatro tipos:

Síntomas de la forma aguda pulmonar

Se trata de la forma clínica con la evolución más fulminante, con signos clínicos llamativos donde los caballos no pueden respirar por el edema pulmonar y líquido en cavidad torácica (hidrotórax). Suelen morir en un máximo de 4 días y entre los síntomas se pueden observar:

  • Fiebre intensa de 41 ºC.
  • Taquicardia.
  • Taquipnea.
  • Sudoración profusa.
  • Signos respiratorios superficiales que pasan a profundos.
  • Tos espasmódica y dolorosa.
  • Fuerte exudación mucosa espumosa.
  • Angustia por la dificultad respiratoria (ollares dilatados, ojos ansiosos, boca abierta, orejas caídas, extremidades anteriores separadas y cuello y cabeza extendidos).

    Frecuentemente, la muerte sucede en caballos aparentemente sanos durante un esfuerzo. Los animales aparecen con ollares dilatados, boca abierta, extremidades anteriores separadas y cuello y cabeza extendidos indicando la dificultad respiratoria.

    Síntomas de la forma subaguda cardiaca

    Esta forma clínica suele comenzar con fiebre de 39,5-40 ºC que dura entre 3 y 5 días. Cuando comienza a bajar la fiebre, aparecen edemas en:

    • Fosas supraorbitarias y periorbitales.
    • Párpados.
    • Cabeza.
    • Cuello.
    • Hombros.
    • Pecho.

    En la fase terminal, presentarán pequeñas hemorragias (petequias) en la conjuntiva y bajo la lengua. El caballo se encontrará muy deprimido y puede postrarse a ratos. Puede también manifestar signos de cólico y finalmente morir postrado por fallo cardiaco. La tasa de mortalidad de esta forma clínica oscila entre el 30 y 50 %.

    Síntomas de la forma mixta

    En esta forma, se observan signos clínicos de las formas pulmonar y cardíaca, siendo esta última mayormente asintomática seguida de una dificultad respiratoria, con tos y exudado espumoso. En otras ocasiones, a unos signos respiratorios leves les siguen edemas y muerte por fallo cardiaco.

    Es la forma clínica más frecuente de la enfermedad, que presenta un 70 % de mortalidad y se suele diagnosticar cuando el equino está muerto mediante la necropsia.

    Síntomas de la forma febril

    Es la forma más leve de la enfermedad y la mayoría se recuperan. Es más frecuente que la presenten los equinos más resistentes, es decir, las cebras o los asnos, o en caballos que tengan cierta inmunidad.

    Los signos clínicos son leves, la fiebre es característica y dura un máximo de una semana, que desciende por la mañana y aumenta por la tarde. Se suele acompañar de signos clínicos como:

    • Anorexia.
    • Depresión leve.
    • Congestión mucosas.
    • Edemas fosas supraorbitarias.
    • Taquicardia.
    Peste Equina Africana - Síntomas y diagnóstico - Síntomas de la Peste Equina Africana
    Imagen: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación

    Diagnóstico de la Peste Equina Africana

    Esta enfermedad grave es de obligada notificación, puesto que pertenece a la lista de enfermedades de declaración obligatoria de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE). Su entrada en una zona no endémica es muy grave y un gran motivo de preocupación, de manera que hacer un correcto diagnóstico es clave.

    Aunque los signos clínicos hacen sospechar de esta enfermedad, se debe confirmar con pruebas en el laboratorio autorizado para ello del país, tras la obtención de muestras por parte del veterinario oficial.

    Diagnóstico clínico y diferencial

    Los signos clínicos que presenta el caballo pueden hacer pensar de esta enfermedad, especialmente si estamos en época favorable y en zona endémica, y en caso de hacer la necropsia, las lesiones pueden hacer pensar aún más en esta enfermedad. Siempre hay que diferenciarla de otras enfermedades de los équidos, como son:

    Diagnóstico laboratorial

    Se deben tomar muestras de sangre completa y suero durante la fase de fiebre en el animal vivo, o muestras de pulmón, bazo y nódulos linfáticos en la necropsia.

    Las pruebas serán para detectar anticuerpos como el ELISA indirecto o la fijación del complemento, o para detectar el virus como RT-PCR o ELISA directo o neutralización vírica.

    También se puede aislar el virus en cultivo celular (en líneas celulares BHK-21, MS y VERO).

    Tratamiento de la Peste Equina Africana

    Al ser una enfermedad devastadora de notificación obligatoria a las autoridades, no se aplica tratamiento, sino que se deben tomar una serie de medidas para controlar los posibles brotes y la expansión de la enfermedad, mediante medidas sanitarias y vacunación.

    Medidas sanitarias para la Peste Equina Africana

    En las zonas endémicas de la enfermedad, cuando se notifican casos, se debe hacer un control de los vectores mediante la desinsectación con insecticidas y larvicidas, junto con la vacunación de los animales.

    En las zonas libres de enfermedad, se deben mantener en cuarentena a los équidos que provengan de zonas endémicas de la enfermedad un mínimo de 60 días, además una vigilancia serológica y un control de los mosquitos en el transporte de animales.

    Si aparecen casos, se debe hacer lo siguiente:

    • Restringir los movimientos del caballo y los équidos que hayan tenido contacto con él.
    • Notificación de los casos sospechosos y diagnosticados.
    • Establecimiento de un área de protección de 100 km y de vigilancia de 50 km alrededor de la zona donde se encuentre el caso.
    • Estabulación de los animales durante las horas de mayor actividad de los mosquitos.
    • Desinsectación y medidas repelentes contra los mosquitos en el transporte y en el lugar afectado.
    • Puesta en marcha de programas de vigilancia serológica, entomológica, epidemiológica y clínicas en torno a los focos para la detección precoz de la enfermedad.
    • Vacunación a todos los équidos pertenecientes a las zonas incluidas en la zona de protección.

    Vacunación de la Peste Equina Africana

    La vacunación es la medida más eficaz para poder controlar una enfermedad, interrumpiendo el ciclo entre el équido infectado y el mosquito para lograr la erradicación de la enfermedad. Las vacunas para la Peste Equina Africana consisten en:

    • Vacunas vivas atenuadas: tienen el virus vivo pero atenuado. Estas vacunas solo se utilizan en zonas endémicas o cuando ha aparecido la enfermedad en un territorio no endémico vacunando para el serotipo en cuestión. Estas vacunas pueden ser monovalentes para un solo serotipo o polivalentes, en concreto una trivalente (serotipos 1, 3 y 4) y otra tetravalente (serotipos 1, 6. 7 y 8); los serotipos 9 y 5 no se incluyen debido a que presentan protección cruzada con los serotipos 6 y 8, respectivamente.
    • Vacuna inactiva frente al serotipo 4: se elaboró y se usó, sin embargo actualmente no está disponible.
    • Vacuna recombinante de subunidades: contiene las proteínas VP2, VP5 y VP7 virales, sin embargo aún está en estudio.

    Además de la vacuna para la Peste Equina Africana, dependiendo de la zona endémica, es importante conocer estas otras Vacunas para caballos.

    Peste Equina Africana - Síntomas y diagnóstico - Tratamiento de la Peste Equina Africana

    Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

    Si deseas leer más artículos parecidos a Peste Equina Africana - Síntomas y diagnóstico, te recomendamos que entres en nuestra sección de Enfermedades víricas.

    Bibliografía
    • Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Peste Equina Africana. Disponible en: https://www.mapa.gob.es/es/ganaderia/temas/sanidad-animal-higiene-ganadera/infopea_tcm30-111409.pdf
    • A. Rovid, J. A. Roth. J. Galyon. (2010). Enfermedades emergentes y exóticas de los animales. Creasy Printing services.
    • Iowa State Univeersity, College of veterinary medicine. (2006). Peste Equina Africana. Disponible en: http://www.cfsph.iastate.edu/Factsheets/es/peste_equina_africana.pdf
    • Sanidad Animal. Peste Equina Africana (PEA). Disponible en: https://www.sanidadanimal.info/es/103-enfermedades-emergentes/375-peste-equina-africana-pea

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