¿Qué hacer cuando tu perro gruñe?

¿Qué hacer cuando tu perro gruñe?

Los perros tienen un lenguaje de comunicación verbal poco extenso en comparación con el del ser humano, no obstante, el gruñido es un sistema muy útil que les permite dar a entender que algo no les gusta.

En este artículo de ExpertoAnimal te ayudaremos a identificar cuál es el problema que afecta a tu perro y te daremos algunos consejos básicos para que puedas volver a coger confianza con él. Recuerda que es muy importante no reñirle ya que entonces eliminamos su sistema de comunicación natural y puede morder sin previo aviso.

Descubre qué hacer cuando el perro gruñe ya sea durante el juego, en presencia de niños y bebés, al acariciarlo o cuando tiene algún juguete en la boca:

¿Por qué gruñen los perros?

Los perros se gruñen entre sí y nos gruñen a nosotros para expresar algo que les desagrada. Un tirón de cola, una conducta agresiva o un castigo excesivo pueden provocar que un perro nos gruña, es su forma de decir: ¡Ya basta!

Cuando un perro gruñe es muy importante no tocarle (ya que nos podría morder) ni castigarle. Reñirle cuando gruñe puede provocar que muerda directamente en lugar de avisar. Por ese motivo será fundamental identificar las causas que han provocado que nos gruña y tratar el problema partiendo de esa base.

Debes saber que es muy importante trabajar este tipo de problemas de la mano de un profesional como puede ser un educador canino. Si nuestro perro tiene una conducta por mucho tiempo y se acostumbra a repetirla, la modificación de los hábitos adquiridos va a ser mucho más complicada: debes empezar cuanto antes.

A continuación te ofrecemos algunos consejos y trucos para que sepas cómo empezar a trabajar mientras esperas la visita del profesional, algo imprescindible. Eso sí, recuerda lo siguiente:

  • Elimina el castigo
  • Utiliza solo el refuerzo positivo
  • No le toques cuando gruñe
  • No le riñas si gruñe
  • Observa su conducta
  • Identifica el contexto

El perro gruñe jugando

En esta situación el perro gruñe como parte del juego al forcejear con un mordedor o al intentar mordisquear nuestros dedos. Es propio de un momento de recreo. Para afirmar que el animal está jugando debemos observar una conducta positiva y paciente en él, nunca agresiva, temblorosa o reactiva. Si nuestro perro emite leves gruñidos sin hacernos daños y con una actitud juguetona significa que nuestro perro entiende que está jugando con nosotros.

Esto también puede ocurrir cuando tu perro se relaciona con otros perros: se gruñen y hacen ver que se mordisquean sin hacerse daño. Esta conducta es apropiada y propia de la naturaleza de los canes.

El perro gruñe cuando come

Si tu perro gruñe cuando, al acercarte, hay comida de por medio sin duda el animal tiene un problema de protección de recursos. Mediante el gruñido nos está alertando para que no nos acerquemos al alimento, en caso contrario puede llegar a morder. El perro guarda su alimento cómo instinto básico de supervivencia.

La protección de recursos es cuando un perro intenta proteger y hacer suyo un determinado objeto. Normalmente hablamos de comida, de juguetes o de su cama. Dependerá en cada caso. Si tu perro tiene protección de recursos con la comida vas a tener que trabajar de forma diaria con él y la comida. Para empezar es muy importante no reñirle. Debes permitir que tu perro gruña cuando lo considere necesario, es su forma de comunicación natural.

Hazte con comida sabrosa (tipo frankfurt, natural menú u otra golosina que le guste) y vamos a empezar ofreciéndosela directamente desde nuestra mano con la palma abierta. Al llevar a cabo esta conducta el perro entiende que somos nosotros quienes le "proporcionamos la comida". Repetiremos esta conducta de forma regular practicando obediencia y ofreciéndole muchas golosinas siempre que lo haga bien.

Otro truco será utilizar el searching o sembrado. Consiste en esparcir golosinas por el suelo (preferiblemente en un lugar limpio o boscoso, no en la ciudad) para que el perro lo busque y desarolle el olfato. Es otro tipo de forma de recibir directamente la comida de nosotros, este tipo de actividad calma y beneficia al perro. Es indicada también para perros que mordisquean la mano al recibir premios.

El paso siguiente va a ser hacerte con diferentes boles de comida (hazte con unos de plástico baratos) y colócalos por toda la casa. Cada día debes ofrecerle de comer en un lugar distinto, y muy importante: el perro debe observar cómo le ponemos comida. Antes de vaciar el contenido en el bol puedes darle unos granos de pienso desde tu mano directamente.

Deberás seguir trabajando este problema con un profesional.

El perro gruñe cuando tiene algo en la boca

Si tu perro es de los que no sueltan el juguete en ningún caso y empiezan a gruñir si intentamos quitárselo, estamos otra vez ante la protección de recursos. No intentes quitarle el juguete, es un aviso claro para que no te acerques, puede morderte.

Debemos empezar a trabajar con él la orden "suelta o deja" para que deje el juguete y nos permita recuperarlo. Sigue este sencillo paso a paso para lograrlo:

  1. Hazte con su juguete favorito: una pelota o un mordedor.
  2. Permite que juegue con él durante un rato sin intentar quitárselo.
  3. Hazte con golosinas sabrosas (frankfurt, snacks, premios...) debe ser algo realmente exquisito para que pueda compararse con su juguete favorito.
  4. Acercate a él y dile "suelta" mientras le permites olisquear la comida con el puño cerrado.
  5. Una vez suelte el juguete felicítalo y dale el premio que escondías en tu mano.

En este punto del paso a paso surge un problema: el perro puede no permitirnos recuperar el juguete y cogerlo. No importa, no debes forzarle. Vas a felicitarle cada vez que suelte el juguete y vas a permitir que lo recupere sin problema, de esta forma comprenderá que no estás intentando arrebatárselo.

Después de trabajar durante un tiempo la orden "suelta" (el tiempo que el perro necesite) tu perro va a permitir coger el juguete ya que sabe que no estás intentando quitárselo. En ese punto debes volver a dárselo para que siga confiando en ti y en que vas a devolverle su juguete siempre. Las felicitaciones y palabras de elogio no pueden faltar.

La confianza, la constancia y el refuerzo positivo son las claves para resolver la protección de recursos. Interpretar adecuadamente la comunicación del perro y ser pacientes en su educación serán un básico. Eso sí, es muy recomendable que acudas a un profesional para que te ayude en este proceso, especialmente si parece complicarse.

El perro gruñe al acariciarlo

Antes de afirmar que gruñe como un problema de comportamiento, es importante que descartes cualquier enfermedad, que generalmente es la causa más probable del gruñido ante el contacto físico. La displasia de cadera o un problemas de piel pueden ser las causas del gruñido del perro.

Si el veterinario te asegura que no tiene ningún problema físico, debes preguntarte qué has hecho para que tu perro te gruña: ¿Te tiene miedo? ¿Utilizas el castigo físico con él?

No intentes tocarlo si no lo desea. Debes ganarte la confianza del perro practicando obediencia, utilizando el refuerzo positivo, ofreciéndole snacks y premiando verbalmente a tu mascota siempre que tengas la ocasión. Es preferible que no te acerques a él y que poco a poco vaya cogiendo confianza a forzarle, no sacaras nada con presiones.

El perro gruñe a otros perros

Debemos diferenciar muy bien los tipos de gruñidos que se dan entre perros:

- Advertencia

Durante el juego en el pipi-can por ejemplo, dos perros pueden gruñirse como forma de comunicación natural para advertirse mutuamente acerca de los límites: "no te pases", "tranquilízate" o "me has hecho daño" pueden ser algunos de los significados del gruñido. Son totalmente normales y apropiados: los perros se comunican así.

- Amenaza

No obstante, si durante el paseo tu perro gruñe y ladra a otros perros de forma agresiva y desafiante estás probablemente ante un problema de reactividad ya sea por miedo u otras causas. Es importante evitar las situaciones que le provoquen estrés grave y debemos empezar a educarle en situaciones tranquilas para que deje de hacerlo.

¿Cómo podemos trabajar el gruñido hacia otros perros?

Es importante comprender que este tipo de pautas debe fijarlas un profesional. Un perro que tenga miedo de otros perros necesitará una terapia, mientras que aquellos que no han sido socializados necesitarán otro tipo de trabajo. En Internet encontrarás muchos consejos y técnicas distintas, lo que no te explican es que no todas son válidas para todos los casos.

Solamente el profesional puede guiarte y darte consejos útiles para tu caso. No te fíes de quienes no hayan visto a tu perro en primera persona. No obstante, hay factores que pueden ayudarte a mejorar este problema:

  • Evita los errores del paseo
  • Pasea durante las horas más tranquilas
  • No le sometas a presión
  • No le castigues
  • Utiliza el refuerzo positivo
  • Practica obediencia

El perro gruñe a niños o bebés

Aunque no lo creas, muchos perros tienden a gruñir a niños y a bebés fruto de una experiencia negativa en el pasado (tirones de cola, de orejas...) es muy importante que adoptemos las medidas de seguridad pertinentes para evitar un posible accidente: bozal y correa siempre ante la presencia de niños.

Eso sí, infórmate adecuadamente para saber cómo debes acostumbrar a tu perro al bozal paso a paso. Si no fuera así el perro lo entendería como un castigo y las reacciones podrían ser peores.

Por lo general estamos hablando de miedo. Este tipo de casos deben tratarse con un profesional experimentado como es el caso de los etólogos. Busca un profesional en tu localidad que te ayude a tratar este problema antes de que vaya a peor.

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