Quistes ováricos en perras - Síntomas y tratamiento

Quistes ováricos en perras - Síntomas y tratamiento

Cuando convivimos con una perra sin castrar tenemos que vigilar la regularidad de sus ciclos estrales. De esta forma, es mucho más fácil detectar cualquier anomalía o problema relacionado con el celo en las perras. En este sentido, los quistes ováricos son una de las afecciones reproductivas más comunes en perras y, sin embargo, es frecuente que pasen desapercibidos.

Para percatarnos de que nuestra perra tenga la posibilidad de padecer quistes ováricos debemos conocer las características del ciclo estral de su especie. Por ello, a continuación, en este artículo de ExpertoAnimal, aprenderemos a identificar y detectar los quistes ováricos en perras, así como su tratamiento.

¿Qué son los quistes ováricos?

Los ovarios son los órganos reproductores de las hembras, por lo que son los encargados de la formación de los óvulos y de las hormonas sexuales. Son de tamaño pequeño, oval y aplanados, y las células que los forman pueden degenerar y formar unas colecciones de contenido líquido o semisólido. Estas colecciones son los quistes ováricos y los hay de diferente naturaleza (foliculares, luteínicos..) y diferente funcionalidad. No obstante, los más comunes acostumbran a ser los llamados quistes funcionales.

Los quistes funcionales producen estrógenos y provocan un estro permanente o una mayor metrorragia (sangrado más profuso a través de la vulva). A veces, estos quistes pueden sufrir atresia de manera espontánea. Por otro lado, se dan con más frecuencia en perras de edad avanzada y tenemos que saber que, a pesar de envejecer, no dejan de ciclar.

Hay que tener en cuenta que las perras jóvenes en sus primeros ciclos pueden presentar irregularidades sin ser patológico. Una vez regulado, el celo (no estacional) se debe dar dos veces al año, aunque en algunas perras puede darse una sola vez, con un intervalo entre ciclos de unos seis o siete meses. Y si tu can todavía no ha presentado su primer ciclo, o has observado un sangrado y no sabes si se trata o no del celo, no te pierdas nuestro artículo sobre los síntomas del primer celo de una perrita.

Si la perra no presenta quistes, su ciclo reproductivo está formado a modo de esquema por 4 fases:

  1. Proestro: es la etapa que detectamos los propietarios, ya que comienza el ligero sangrado vaginal de la perra. La hembra no se deja montar a pesar de la inflamación de mamas y edema de la vulva. La duración es aproximadamente de unos nueve días.
  2. Estro: la perra se deja montar y acepta al macho debido a la ovulación de los ovarios. La duración puede oscilar desde los tres hasta los 15 días.
  3. Diestro: periodo de pseudogestación o gestación.
  4. Anestro: se trata del periodo entre celos y se caracteriza por una inactividad ovárica.

Las causas de los quistes ovárticos son desconocidas, si bien algunos autores indican que probablemente el origen sea un factor genético o un desequilibro hormonal.

Síntomas de los quistes ováricos en perras y diagnóstico

Las perras con quistes ováricos pueden ser asintomáticas y hallarse esta enfermedad de manera accidental mediante la realización de una ovariohisterectomía (resección de útero y ovarios) o de un estudio ecográfico abdominal necesario por otras razones.

El síntoma más llamativo de los quistes ováricos en perras es el celo persistente, esto se traduce en un aumento de los días de sangrado y de aceptación del macho. De esta manera, si observas que tu peluda compañera se encuentra en un periodo de celo más largo del habitual, no lo dudes y acude al veterinario para determinar si es consecuencia de la aparición de quistes funcionales. Así mismo, otras alteraciones que pueden manifestarse son:

  • Cambios en el comportamiento.
  • Alteraciones hematológicas (anemia).
  • Hiperplasia vulvar.
  • Alteraciones dermatológicas de origen endocrino.

¿Cómo se diagnostica?

Para su correcto diagnóstico se debe realizar una anamnesis completa, una analítica sanguínea y una ecografía.

En caso de presentar quistes ováricos, en la ecografía se observan como estructuras aneecogénicas de color negro y homogéneas. Una vez detectadas, se debe realizar un correcto diagnóstico diferencial con las neoplasias ováricas.

El número y el tamaño puede variar según la perra y pueden afectar a uno o a los dos ovarios.

 

Tratamiento para los quistes ováricos en perras

El tratamiento hormonal que induce la ovulación de los quistes está contraindicado debido a sus efectos adversos (piómetra canina, hiperplasia endometrial quística, etc.). De esta forma, el tratamiento de elección para eliminar los quistes ováricos en una perra es el quirúrgico, es decir, la realización de una ovariohisterectomía.

Si el propietario decide no someter a la perra a la cirugía, bien por su avanzada edad o por cualquier otro motivo, se deberá realizar un seguimiento a cargo del veterinario.

Al no existir factores que predispongan a padecer los quistes ováricos, nuestra labor es observar a nuestros perras y detectar cualquier síntoma de enfermedad, sobre todo cuando se van haciendo mayores.

 

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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