Razas de perros egipcios

Razas de perros egipcios

Si indagamos en la historia del Antiguo Egipto enseguida nos percataremos de la estrecha relación que tenían sus habitantes con los canes. Prueba de ello son la enorme cantidad de representaciones artísticas (algunas de ellas de más de cuatro mil años de antigüedad) que se conservan aún hoy en día y donde se observan perros de diferente morfología y tamaño descansando junto a los faraones, acompañando a los hombres en las partidas de caza o guardando las tumbas de los difuntos. Además, uno de los dioses de la mitología egipcia, Anubis, se muestra con cuerpo de hombre y cabeza de chacal, un cánido muy cercano a los perros.

Resulta difícil definir qué razas caninas se originaron realmente en Egipto, pues, aunque varias de ellas parecen descender directamente de antiguos perros egipcios, fueron posteriormente desarrolladas en otros países que terminaron declarándolas como propias. De hecho, la Federación Canina Internacional (FCI) no reconoce actualmente un origen egipcio en ninguna de sus razas, aunque existen evidencias genéticas e históricas de que los antepasados de algunas de ellas sí habitaban este país. Este hecho es especialmente notorio cuando hablamos de ciertas razas recogidas dentro del grupo 5 de la FCI, correspondiente a perros tipo tipo spitz y perros primitivos. En esta publicación de ExpertoAnimal te presentamos seis razas de perro con unos orígenes muy ligados al Antiguo Egipto y te contamos más acerca de su apariencia, temperamento y cuidados, ¿los conocías? Si no es así, ¡descubre a los perros egipcios!

1. Perro del faraón

Solo con escuchar el nombre de esta raza ya podemos imaginar cuál es su país de origen e incluso hacernos una idea de su aspecto. Aunque su desarrollo como raza moderna se ha dado principalmente en Malta, el perro del faraón es, sin duda, el primero que nos viene a la mente si pensamos en perros egipcios, puesto que es la viva imagen de las representaciones típicas de canes realizadas en el Antiguo Egipto: un animal delgado, veloz, esbelto y con unas grandes orejas erguidas. Su pelaje es corto y de color marrón rojizo uniforme, aunque algunos ejemplares pueden presentar algunas manchas blancas en la punta de la cola, los dedos, el pecho o la cara.

El perro del faraón es un animal amigable y muy fiel a sus tutores, pero también bastante independiente. Este can rebosa energía, tiene una admirable resistencia física y es un excelente cazador, por lo que resulta necesario un buen trabajo de socialización si queremos que conviva con gatos u otros animales más pequeños, ya que tiende a perseguirlos. Este perro permanece siempre en estado de alerta y puede llegar a ser muy ladrador, pero también destaca por su inteligencia y su facilidad de aprendizaje, por lo que no es difícil de educar.

En lo que respecta a su salud, las patologías más frecuentes en esta raza son de tipo osteoarticular, como la displasia de cadera y codo o la luxación de rótula.

2. Saluki

El saluki es un lebrel originario de las tierras de Oriente Medio, donde fue utilizado durante miles de años como perro de caza gracias a su velocidad y precisión a la hora de perseguir y capturar todo tipo de presas. La tradición árabe dictaba que los salukis no podían ser comprados ni vendidos, sino que solo podían ser entregados como obsequio en señal de honor y muchos de ellos fueron cedidos a europeos, quienes introdujeron la raza en nuestro continente, y en el año 1923 se creó el primer estándar europeo oficial de la raza saluki.

El saluki es un can de aspecto atlético y bien proporcionado. Sus patas son delgadas y largas, al igual que su hocico, y tiene un pelaje suave y corto que puede ser prácticamente de cualquier color. Existe una variedad de saluki, la más común, que presenta unos característicos flecos en las orejas, la parte trasera de las patas y la cola, mientras que la variedad de pelo corto no los exhibe.

En cuanto a su temperamento, nos encontramos frente a un perro de carácter independiente, sensible, astuto y algo desconfiado con los desconocidos, aunque muy rara vez se muestra agresivo y, si se le socializa correctamente, es muy dulce y cariñoso con sus seres queridos.

El saluki es un animal robusto y resistente, con poca predisposición a sufrir patologías graves, aunque en ocasiones se han documentado casos de problemas oculares en esta raza, como el glaucoma o la atrofia progresiva de retina, por lo que se recomienda realizar revisiones veterinarias anuales.

3. Basenji

El basenji es una raza canina de tamaño pequeño/mediano cuyo peso ronda los 10 kilogramos. Se cree que su origen se remonta al Antiguo Egipto, donde los basenji eran los fieles acompañantes de los faraones. De hecho, se sospecha que es la raza canina más antigua del mundo. Con el tiempo, la raza se fue expandiendo hacia el sur y su mayor desarrollo tuvo lugar en África Central, donde estos canes eran muy valorados por su astucia y su habilidad para cazar y exterminar las plagas de ratas que amenazaban al ganado.

Los rasgos físicos más característicos del basenji son, sin duda, su cola enroscada y su frente arrugada, que hacen a esta raza inconfundible. Su cuerpo es corto en proporción a la notable longitud de sus extremidades y sus orejas son triangulares y se mantienen erectas, aportándole al basenji una apariencia siempre atenta.

Además de por su aspecto físico, el basenji destaca por poseer una peculiaridad única entre todas las razas caninas y es que no puede ladrar tal y como lo hacen los demás canes. Esto es así porque su laringe y sus cuerdas vocales tienen una estructura y posición diferentes que le impide emitir el sonido de un ladrido, aunque sí que puede aullar y hacer otra clase de sonidos.

El basenji es un perro independiente, reservado con los desconocidos y muy valiente, por lo que necesita una buena socialización temprana para aprender a relacionarse correctamente con otros animales y personas. Se dice de él que en muchos sentidos su comportamiento se asemeja al de los gatos, pues su gran agilidad le permite saltar grandes alturas e incluso escalar árboles. Con sus tutores es un perro afectuoso que disfruta de aprender nuevas habilidades y practicar deporte al aire libre. Esto último, la realización de ejercicio físico, es muy importante para evitar la obesidad, uno de los principales problemas de salud que afectan a esta raza.

4. Podenco ibicenco

Otro de los perros de origen egipcio es el podenco ibicenco, y es que las imágenes de estos perros pueden verse pintadas y talladas todavía hoy en las tumbas de los faraones que vivieron allá por el año 3 000 a.C. Se cree que, tras su desarrollo inicial en Egipto, estos canes fueron transportados por los fenicios hasta las islas baleares, donde vivieron su principal crecimiento como raza, adquiriendo esta el nombre oficial de "podenco ibicenco".

Los ejemplares de esta raza son esbeltos, resistentes y enérgicos y necesitan realizar bastante ejercicio físico y mental de manera diaria. El podenco ibicenco es un animal cariñoso, paciente, sociable y entregado a sus tutores, disfruta de dar largos paseos por el campo y suele ser muy tolerante con los niños y otros animales, aunque, al igual que otros tipos de podencos, tiende a ser muy sensible y algo reservado con los extraños, por lo que se debe prestar especial atención a su educación y su socialización.

Existe la creencia de que el podenco ibicenco es inmune a la leishmaniosis, por lo que muchos tutores deciden no protegerlo contra esta peligrosa enfermedad. Lo cierto es que esta raza presenta cierta resistencia frente a los efectos de la picadura de un mosquito flebotomo infectado y se ha observado que su respuesta inmunológica es más rápida y potente que en el caso de otras razas, previniendo el desarrollo de síntomas graves. No obstante, no es cierto que sea completamente inmune y muchos individuos pueden sufrir las consecuencias de esta enfermedad, por lo que la vacunación y protección contra el parásito siguen siendo necesarias.

5. Perro pastor egipcio

El perro pastor egipcio también recibe el nombre de armant en honor a la ciudad egipcia donde se cree que se originó. Esta raza no está reconocida actualmente por la Federación Cinológica Internacional (FCI) y, aunque su historia no está del todo clara, se piensa que surgió como consecuencia del cruce entre perros locales y otras razas traídas de Europa, como el collie barbudo. Actualmente, el armant se utiliza como perro pastor del ganado y también para labores de guarda.

Este perro es de mediano tamaño y su peso oscila entre los 23 y los 29 kilogramos. Tiene un pelaje semilargo y áspero que puede presentarse en varios colores, siendo la combinación de tonos negros y marrones el patrón más frecuente. La mayoría de ejemplares tienen las orejas erguidas, aunque algunos individuos las tienen caídas. Su cuerpo es musculoso, sus extremidades muy fuertes y tiene las almohadillas considerablemente gruesas para poder moverse con facilidad sobre diferentes terrenos.

El pastor egipcio tiene un carácter fuerte, es enérgico, intrépido, extrovertido y muy valiente. Es un perro ideal para familias activas y, con una correcta socialización, se muestra amigable y paciente con los niños y otros perros. Aprende muy rápido, pues es un can inteligente y muy observador que siempre estará atento a todo lo que ocurra a su alrededor.

Es importante, además de cumplir con el calendario de vacunaciones y desparasitaciones, cuidar bien su manto, pues puede enredarse con facilidad y dar lugar a nudos. Lo ideal es cepillar al armant entre tres y cuatro veces por semana.

Imagen: thecompletedog.fandom.com

6. Perro baladí

Finalizamos la lista de razas de perros egipcios con el baladí. El término baladí proviene del árabe y significa "del país", es decir, se utiliza para indicar que algo o alguien es de origen nacional. El perro baladí egipcio no constituye una raza como tal, sino que es el nombre que se utiliza para designar a los perros callejeros de Egipto que surgieron como resultado del cruzamiento aleatorio que se dio a lo largo de los años entre otras razas residentes, como pudieron ser el podenco ibicenco o el perro del faraón.

La gran mayoría de perros baladíes son animales delgados, de mediana estatura, con orejas grandes y erguidas y una cola semienroscada. Su pelaje es corto y suele ser de color arena, combinado en algunos casos con marcas negras o blancas. Debido a su condición de perro semisalvaje, el baladí es un animal cauto y algo desconfiado, pero si se le educa y socializa como a cualquier otro perro puede ser una compañía maravillosa.

Debido a la expansión de estos animales por el país, muchas personas abusan de ellos, los maltratan o sacrifican de forma cruel para reducir su población. Afortunadamente, hoy en día varias asociaciones y grupos animalistas luchan por mejorar la calidad de vida de estos perros callejeros, fomentando su esterilización y buscando hogares donde los acojan o los adopten de manera definitiva, bien dentro del país o en otras partes del mundo.

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Bibliografía
  • Chamberlain, A. (2002). Saluki. Interpet Publishing.
  • Podenco ibicenco. (s/f). Fci.be. Recuperado el 21 de febrero de 2022, de http://www.fci.be/es/nomenclature/PODENCO-IBICENCO-89.html
  • Sid, I. (2021). Basenji: Complete breed guide. Independently Published
  • Surhone, L. M., Tennoe, M. T., & Henssonow, S. F. (Eds.). (2010). Pharaoh Hound. Betascript Publishing.What is a “Baladi” dog? (2018, diciembre 15). Zani’s Furry Friends. https://zanisfurryfriends.org/what-are-baladi-dogs/