Razas de perros húngaros

Razas de perros húngaros

El extenso área geográfica de los Cárpatos, zona donde se ubica la actual Hungría, vio nacer a una gran variedad de razas caninas que han ido evolucionando a nivel físico y conductual hasta convertirse en los perros que tenemos hoy en día. La mayoría de estos canes fueron utilizados hace siglos por los antiguos habitantes de la zona para tareas de caza, defensa y pastoreo y, aunque la mayoría de razas húngaras estuvieron a punto de desaparecer como consecuencia de las guerras, todavía hoy conservamos muchas de ellas.

En este artículo de ExpertoAnimal te presentamos ocho razas caninas de origen húngaro, es decir, 8 razas de perros húngaros, todas ellas reconocidas por la Federación Cinológica Internacional (FCI), y te contamos todo lo que necesitas saber sobre sus orígenes, aspecto y temperamento.

Vizsla o braco húngaro

Considerado raza nacional de Hungría, el vizsla es un perro que nació con el objetivo de acompañar a los cetreros en sus cacerías por las llanuras húngaras y cobrar las piezas que los halcones abatían. Durante la Segunda Guerra Mundial, la crianza de estos canes se vio afectada hasta el punto de que el vizsla estuvo a punto de desaparecer por completo. No obstante, la raza resistió y a partir de los años cincuenta empezó a exportarse de forma notoria a otros países.

A través de cruces de otras razas cazadoras como el pointer o el braco de Weimar, el estándar del vizsla se fue modificando hasta convertirlo en un perro extremadamente atlético y resistente, muy versátil y con un olfato imbatible. Hoy en día, existen dos variedades de vizsla, el de pelo corto y el de pelo duro. Ambas variedades se ven representadas por canes de tamaño medio/grande (entre 25 y 30 kilos de peso), constitución delgada y fuerte, color cobrizo y uniforme, grandes orejas colgantes, cola larga y ojos generalmente de color miel. El vizsla de pelo duro es ligeramente mayor y presenta un pelaje más áspero y largo, destacando la presencia de barbas.

El vizsla tiene un temperamento amigable, es un animal curioso, inteligente y algo independiente, aunque también se muestra cariñoso y protector con su familia. Necesita, eso sí, mucha estimulación física y mental, pues es un perro enérgico y un deportista nato, lo que lo convierte en el compañero ideal de quien disfrute dando largos paseos por la naturaleza o saliendo a hacer ejercicio con frecuencia. Si te estás preguntando cuántos años vive un perro vizsla, la respuesta es que vive alrededor de 12 a 15 años.

No te pierdas la ficha completa sobre el Vizsla o braco húngaro en el siguiente artículo que te recomendamos.

Komondor

El komondor, también llamado pastor húngaro, tiene un aspecto inconfundible que lo hace único en el mundo canino. Esta raza se ha llevado utilizando desde hace siglos para vigilar y proteger a los rebaños de los ataques de animales salvajes y, de hecho, se dice que su apariencia física fue modificada con el objetivo de asemejar cada vez más a estos perros con las ovejas y, de esta forma, lograr que pasaran desapercibidos entre ellas.

El komondor es un can de tamaño gigante pues puede llegar a pesar más de 60 kilos y alcanzar una altura de 80 centímetros hasta la cruz. Su cuerpo, así como sus extremidades, son fuertes y musculosas. Su nariz es de color oscura, al igual que sus ojos y cuenta con dos orejas caídas que apenas eleva cuando está en alerta. Pero, sin lugar a dudas, la característica física más destacable del komondor es el largo pelaje marfil que recubre la totalidad de su cuerpo.

La capa interna del manto está formada por un pelo fino y lanudo, mientras que la externa se presenta en forma de mechones enmarañados que dan la sensación de que el perro está cubierto de rastas. Evidentemente, se debe dedicar mucho tiempo a mantener su pelo en buen estado.

Teniendo en cuenta que esta raza ha sido históricamente criada para la defensa de los rebaños, no es de extrañar que nos encontremos ante un perro muy valiente, independiente y resolutivo que tiende a desconfiar de los extraños y a ser protector y territorial con su familia y su entorno. No es un can adecuado para personas sin experiencia pero, si se le socializa y educa correctamente, es un animal muy tranquilo y afectuoso y un gran compañero para los niños.

Kuvasz

Los orígenes del siguiente perro húngaro, el kuvasz, se remontan a los magyares, tribus nómadas procedentes de Asia que se asentaron hace ya más de diez siglos en el territorio que hoy corresponde a Hungría. Estas tribus se desplazaban junto a grandes rebaños de ovejas y utilizaban a los antepasados del kuvasz para defender a sus animales del ataque de lobos y osos.

En el siglo XV, durante el reinado de Matías Corvinus en Hungría, esta raza empezó a utilizarse como perro de caza y a día de hoy, aunque en algunos lugares todavía se pueden ver perros de raza kuvasz acompañando al ganado, estos canes son entrenados principalmente para trabajar junto al ejército y la policía húngaros, aunque también se han popularizado como animal de compañía y guarda.

Los canes de raza kuvasz son animales muy grande y fuertes, con la cabeza robusta, una mandíbula bien desarrollada, trufa y labios negros, orejas caídas y una cola larga, curvada y cubierta de mucho pelo. Su precioso manto es completamente blanco, tupido y ondulado y su peso de adulto oscila entre los 45 y 50 kilos. Son muy resistentes y pueden adaptarse con facilidad a diferentes climas y entornos.

Al igual que en el caso del komondor, el kuvasz es un perro de guarda, lo que lo convierte en un animal algo desconfiado con los extraños, muy valiente, seguro de sí mismo y protector con su familia y su territorio. A pesar de su tamaño, el kuvasz es muy ágil y activo, disfruta de estar al aire libre y necesita bastante estimulación, por lo que no es un perro adecuado para personas sin experiencia o que no dispongan del tiempo o el espacio suficiente.

Échale un vistazo al siguiente post de ExpertoAnimal sobre el Kuvasz.

Mudi

El mudi es una raza canina poco conocida que surgió en Hungría y fue utilizada originalmente para acompañar a los pastores y guiar al rebaño, ya fuera este de ovejas, cabras o vacas. No obstante, su increíble versatilidad, su marcada inteligencia y su gran capacidad de adaptación ha hecho que hoy en día el mudi sea un perro que destaca en muchas áreas, y no solo en el pastoreo.

Sin ir más lejos, podemos encontrar ejemplares utilizados para:

  • Caza.
  • Tareas de búsqueda y detección.
  • Guarda y defensa.
  • Deportes caninos: como agility o canicross.
  • Animal de compañía.

El mudi es un perro de tamaño pequeño/mediano cuyo peso oscila entre los 10 y los 15 kilos. Su cuerpo es muy proporcionado y atlético y tiene unas orejas erectas y recubiertas de pelo que le dan un aspecto vivaz y siempre atento. Su cola está cubierta de pelo largo y cuando el animal está en movimiento suele llevarla curvada sobre el dorso. En algunas ocasiones, pueden nacer ejemplares anuros, es decir, sin cola. El manto del mudi se caracteriza por ser ondulado, brillante y con una longitud de entre 3 y 7 centímetros.

Los colores aceptados son el:

  • Bayo
  • Marrón
  • Negro
  • Blanco
  • Gris
  • Blue Merle

Esta raza canina es especialmente inteligente y tiene una increíble capacidad de aprendizaje. Necesita mantenerse ocupada y contar con estimulación física y mental de manera diaria para garantizar su bienestar. También es enérgico, valiente y muy fiel por lo que es el compañero ideal para personas dinámicas y con experiencia en educación y entrenamiento canino.

Puli

A primera vista, el puli tiene un aspecto similar al komondor, pero es mucho más pequeño pues su peso de adulto oscila entre los 13 y los 15 kilogramos. Los orígenes del puli también se remontan a la época de los magyares, pastores nómadas que se asentaron hace siglos en Hungría y que se servían de estos canes como apoyo para controlar y guiar a los rebaños.

El puli tiene un cuerpo bien proporcionado y una cabeza pequeña y redondeada de donde nacen dos orejas caídas en forma de V. Su trufa es de color oscuro al igual que sus ojos y presenta una cola corta y de inserción alta que se oculta entre su pelaje en forma de rastas. y Al igual que ocurre con el komondor, el puli no nace con sus característicos cordones, sino que los va formando a medida que crece y, aunque no resulta complicado, es imprescindible dedicar tiempo a mantener su manto en buen estado. En el caso del puli, el color del pelo puede ser blanco, negro, leonado o grisáceo.

En cuento a su temperamento, es un perro muy enérgico, ágil y resistente al que le encanta hacer ejercicio y jugar. Aunque algo reservado con los desconocidos, el puli es, por lo general, un animal cariñoso y, si se le socializa correctamente, muy paciente y tolerante con niños y otros perros. Además, cuenta con una notable inteligencia y aprende rápido, por lo que resulta bastante sencillo enseñarle trucos y comandos.

Pumi

Actualmente, el pumi es un perro húngaro bastante desconocido fuera de Hungría. Esta raza nació del cruce entre pulis húngaros y perros tipo terrier de orejas erectas, provinentes en la mayoría de los casos de Francia y de Alemania. En sus orígenes, se utilizaba principalmente como perro pastor pero hoy en día la mayoría de pumis viven en casa como perros de compañía.

El aspecto del pumi es muy peculiar y destacan sus orejas erectas cuyo extremo cae hacia delante. La cabeza recuerda a la de los perros tipo terrier pues es robusta y termina en un hocico fino y alargado. El pumi tiene el pelo muy ondulado y tupido, más corto en la cara que en el cuerpo. Los pelos de sus orejas son más ásperos y rígidos, lo que le da el característico y simpático aspecto de ir "despeinado". Los ejemplares pueden ser de color blanco, negro, gris, crema o leonados. Su peso de adulto oscila entre los ocho y los quince kilos.

Esta raza tiene un carácter alegre y está siempre listo para la acción. Es muy vivaz y enérgico por lo que es el perro ideal para tutores deportistas que tengan un ritmo de vida activo o personas con experiencia en educación canina. También destaca por ser muy valiente y protector, desconfía de los extraños con facilidad y puede llegar a ser bastante ladrador.

Sabueso húngaro

El sabueso húngaro, también llamado sabueso de Transilvania, es una raza de perro muy antigua. Originario de Hungría, ya desde la edad media se utilizaba a estos canes de gran olfato y resistencia para seguir rastros y abatir presas durante las jornadas de caza.

Debido a que el área de los Cárpatos cuenta con terrenos de características muy variadas, se criaron de forma selectiva dos variedades de sabuesos húngaros:

  • El grande: que se utilizaba para la caza mayor en terrenos más llanos.
  • El pequeño: empleado para la caza menor en zonas con mucha vegetación y de difícil acceso.

Hoy en día, aunque pueda haber cierta variación de tamaño entre ejemplares, tan solo se conserva la variedad grande de sabueso húngaro.

Este perro es fuerte y atlético, muy valiente y resistente, por lo que necesita realizar ejercicio de manera frecuente. Tiene los ojos pequeños y marrones, las orejas caídas y la cola larga y musculosa. Su pelo es corto, tupido y duro y su manto es de color negro brillante con algunas zonas en tonos fuego, especialmente en el hocico, pecho y zona distal de las patas. El peso de un sabueso húngaro adulto está en torno a los 25-30 kilos.

Esta raza destaca por ser muy perseverante en el trabajo, valiente y determinado. Tiene una gran capacidad de toma de decisiones, por lo que tiende a ser algo cabezota e independiente. No obstante, también es un animal alegre, fiel, sociable y juguetón, especialmente en su etapa de adolescente.

Lebrel húngaro

El nombre original del lebrel o galgo húngaro es "magyar agar", pues sus orígenes se remontan a la época de los magyares, tribus que conquistaron las tierras húngaras hace cientos de años. Esta raza permaneció inmutable hasta el siglo XIX cuando, como consecuencia de la popularización de las carreras de galgos, comenzaron a cruzarse lebreles húngaros con galgos ingleses, con el objetivo de aumentar la velocidad y resistencia de los primeros.

Esta raza canina puede alcanzar los 31 kilos de peso y 70 centímetros de altura hasta la cruz. Su aspecto es el típico de los lebreles: complexión delgada y atlética, cabeza estrecha, hocico fino, extremidades largas, orejas con la punta caída y cola fuerte y curvada en su extremo. Su pelo es muy corto y áspero al tacto y su manto puede presentarse en una gran variedad de colores y combinaciones.

El lebrel húngaro es uno de los perros más rápidos que existen, superando incluso al galgo inglés en largas distancias y, por este motivo, hay quienes utilizan a estos canes para perseguir y abatir conejos y liebres en el campo. Como perro de compañía, el lebrel húngaro es una raza muy adecuada para diferentes perfiles de tutor, pues aunque es un deportista nato, también es un animal tranquilo, inteligente, cariñoso y sociable. Es importante, eso sí, habituarle desde cachorro a diferentes estímulos y educarle siempre en positivo, ya que es un perro bastante sensible y reservado.

Imagen: Petsonic

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