Reanimación de cachorros recién nacidos

Reanimación de cachorros recién nacidos

Si tu perrita está embarazada y ya te has leído todo sobre el embarazo en la perra y sobre los posibles problemas en el parto de la perra, te falta saber todo sobre la reanimación de cachorros recién nacidos. En este artículo vamos a contarte cómo ayudar a tu perrita y a sus nuevos cachorros si surge un problema grave.

Si hemos decidido criar y llevar a cabo el parto de la perra en el hogar quizás nos encontramos con que tenemos que intervenir cuando se de un problema durante el parto, entre los cuales existe la posibilidad de que nuestra perrita no sepa cómo actuar con mucha seguridad o que se trate de una cesárea y por lo tanto la perra no pueda atender a sus cachorros nada más nacer. Sigue leyendo y descubre cómo solucionar estos problemas en este artículo de ExpertoAnimal.

¿Cómo realizar la reanimación neonatal?

Cuando nuestra perrita se encuentra indispuesta para realizar ella misma el procedimiento de ayudar a sus cachorros a respirar por primera vez, debemos hacerlo nosotros mismos. Como siempre recordamos que estos casos es mejor que sean supervisados por un veterinario. La idea básica es hacer lo que hace la madre en la naturaleza y eso es estimular la respiración en los cachorros a base de masajearlos, limpiarlos y darles calor.

Los pasos a seguir para ayudar a respirar por primera vez a nuestros cachorros son los siguientes:

  1. Sacar al cachorro de las envueltas fetales. Romper la bolsa con los dedos o con unas tijeras de punta roma y sacar al cachorro con mucho cuidado.
  2. Cortar el cordón umbilical en la zona de constricción. Deberemos colocar una pinza de especial o un hilo de seda en el cordón umbilical entre el abdomen del cachorro y el punto en que vamos a cortarlo. Cuando ya esté asegurada la atadura cortaremos y retiraremos los residuos dejando la pinza unos segundo o poco minutos para asegurar la coagulación de la herida.
  3. Desobstruir y limpiar las vías respiratorias con una pera para enemas, un bulbo de succión, una jeringuilla o sacudiendo al cachorro cabeza abajo debidamente como explicaremos más adelante.
  4. Provocar la primera inspiración friccionando la caja torácica. Con una toalla frotaremos con rapidez el tórax del cachorrito para estimular la respiración igual que haría la madre con su lengua y hocico.
  5. Si no hay respuesta pronta, deberemos administrar gotas de un estimulante respiratorio con, por ejemplo, base de doxapram en la lengua y/o en las cavidades nasales.
  6. Si seguimos sin tener reacción del cachorro, realizaremos movimientos alternativos de balanceo arriba y abajo, que estiren y compriman el diafragma.
  7. Masajear la zona del surco entre los orificios nasales llamada filtrum para estimular la respiración.
  8. Finalmente, si lo demás no ha funcionado o sospechamos que hay dificultades en la respiración que ya podemos oír, reanimaremos con oxígeno. Esto podemos hacerlo con máquina o nosotros mismos rodeando la boca del cachorro con la nuestra e insuflando pequeñas bocanadas de aire con cuidado y teniendo en cuenta que sus pulmones son muy chiquitines. Además, deberemos realizar un pequeño masaje presionando la zona del corazón, el cual encontraremos en el lado izquierdo del pecho, con un par de dedos y sin ejercer una gran presión siendo conscientes del diminuto tamaño y fragilidad del cachorro recién nacido.

Una vez ya respire el cachorro recién nacido deberemos seguir asegurándonos de su bienestar y antes de devolvérselo a su madre haremos lo siguiente:

  1. Secar bien al cachorro con toallas suavemente, masajeándolo y mantenerlo siempre a una temperatura entre 32-36°C.
  2. Desinfectar el cordón umbilical con povidona yodada.
  3. Lograr que el cachorro mame cuanto antes el calostro de su madre. El calostro es la primera leche materna la cual aporta todos los anticuerpos que necesita en ese momento, además de la nutrición básica e indispensable con un alto porcentaje de grasas.

¿Cómo realizar la limpieza y el vaciado de las vías respiratorias correctamente?

Esto es algo muy delicado y deberemos ir con mucho cuidado de no lastimar al cachorrito durante el procedimiento. Como hemos comentado antes necesitaremos algún material como:

  • Una jeringuilla, una pera para enemas o un bulbo de succión para succionar y extraer el líquido amniótico restante en las vías respiratorias.
  • Papel y toallas, para limpiar y secar al cachorro, especialmente su hocico.
  • Guantes de látex para mantener una higiene adecuada y evitar problemas al cachorro.

Seguiremos los siguientes pasos con la idea de lograr liberar las vías respiratorias de los residuos de líquido amniótico y que así nuestro cachorro empiece a respirar por sí mismo:

  • Limpiaremos con papel o con una toalla la cabeza y hocico del cachorro con mucho cuidado. Además de masajear el tórax a la vez que lo limpiamos parea estimular la respiración.
  • Con alguno de los materiales antes mencionados para succionar líquidos, abriremos un poquito la boca del cachorro e introduciremos la jeringuilla o pera y extraeremos el líquido. Lo mismo haremos con los dos orificios nasales intentando dejar limpias todas las vías respiratorias lo antes posible. Repetiremos el proceso hasta ver que claramente ya no quedan residuos líquidos dentro de las vías respiratorias de nuestro cachorro y que respira correctamente.
  • Si aún así vemos que hay dificultades para que el cachorro empiece a respirar deberemos cogerlo firmemente entre nuestras manos, si es posible envuelto en una toallita pequeña con la cabecita fuera, sujetando la cabeza muy bien entre nuestros dedos y lo sacudiremos con cuidado hacia abajo con la idea de mover el líquido restante que pueda quedar en las vías que poco a poco irá saliendo y nos será más fácil de succionar con la jeringuilla o la pera si el perrito no ha podido acabar de sacarlo por sí mismo con esta maniobra.
  • Seguiremos limpiando bien el hocico y los restos que vayan saliendo y seguiremos también masajeando el tórax del cachorrito, así estimularemos una buena respiración e iremos ayudando a subir la temperatura.

Ante todo responsabilidad

Es preferible que todo esto sea realizado directamente por nuestro veterinario de confianza y si es posible en su clínica en vez de en casa. Además, queremos recordar desde ExpertoAnimal la responsabilidad de traer más cachorros al mundo.

Deberemos tener muy claro un destino digno y responsable de estos cachorros antes de incentivar un embarazo de nuestra perra. Si no es así, será preferible que no nos embarquemos en esta aventura y así evitaremos sufrimientos y problemas.

También debemos pensar que puede ser que por diversos motivos, como la falta de práctica, un instinto maternal no muy elevado, no dar abasto con la cantidad de cachorros y otros problemas diversos, nuestra perrita no atienda a todos los cachorros como sería necesario para que salieran adelante. Entonces tendremos que ocuparnos de ellos nosotros mismos con todo lo que ello conlleva, ante todo una gran responsabilidad.

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Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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