Remedios naturales para la leishmaniosis canina

Remedios naturales para la leishmaniosis canina

Por desgracia, la leishmaniosis es una enfermedad emergente. Esto quiere decir que se está extendiendo cada vez más por diferentes territorios, afectando a un número mayor de perros, con el riesgo que supone también para las personas, pues no hay que olvidar que la leishmaniosis es una zoonosis. No es ninguna tontería, ya que se trata de una enfermedad potencialmente mortal, sin cura, pero con tratamiento, que se manifiesta con una variedad de signos clínicos, como alteraciones cutáneas, crecimiento exagerado de las uñas, problemas oculares, fiebre, dolor en las articulaciones, anemia o insuficiencia hepático y renal.

La leishmaniosis es transmitida a los perros por la picadura de un mosquito, realmente un flebotomo, que, cuando empieza la época de calor, va a aumentar su presencia al verse favorecido por las buenas condiciones climatológicas. Si el veterinario te ha confirmado que tu perro padece esta enfermedad, te interesará conocer los remedios naturales para la leishmaniosis canina que compartimos en este artículo de ExpertoAnimal. Eso sí, es importante saber que estos remedios deben ser solo un apoyo al tratamiento pautado por el veterinario, que, empezado cuanto antes, ayudará a controlar el número de leishmanias y la sintomatología. Por otra parte, siempre es mucho mejor prevenir que nuestro perro contraiga esta enfermedad antes que tener que tratarla.

Una correcta alimentación

Una alimentación de calidad siempre es necesaria para conservar la buena salud del perro, pero todavía mucho más importante será cuando el animal está atravesando una enfermedad, como puede ser la leishmaniosis. Por este motivo, si buscamos remedios caseros para leishmaniosis canina, lo primero que debemos hacer es revisar la alimentación del perro afectado. Una buena alimentación contribuye al buen funcionamiento del organismo y a mantener a punto al sistema inmune para que ayude a luchar contra las leishmanias.

En este sentido, en el mercado encontramos alimentos diseñados específicamente para perros que sufren esta patología. Ejemplo de ello lo encontramos en la marca Lenda. En concreto, se trata de la receta veterinaria: Lenda VET Nature Leishmaniasis. Es un alimento extrusionado, es decir, sometido a un proceso térmico con el fin de mezclar correctamente sus ingredientes, apto para perros jóvenes y adultos de todas las razas, que va a ofrecer el apoyo nutricional que se necesita en estos momentos en los que el animal está ya siguiendo el tratamiento farmacológico pautado por el veterinario. Esta receta no solo destaca por constituir un apoyo nutricional especialmente formulado para perros con leishmaniasis, sino que al mismo tiempo que ayuda con esta patología, alimenta al animal. Esto es así gracias a que desde Lenda nunca se deja de lado la nutrición, puesto que es un pilar fundamental para garantizar la buena salud.

Como hemos comentado, se trata de un pienso que está especialmente formulado para perros con leishmaniosis. Por ello, contiene un aporte proteico moderado, de un 15 %. De esta forma, evitamos sobrecargar los riñones, que pueden verse afectados por la enfermedad. Por el mismo motivo, también está controlado el aporte de fósforo. Las proteínas seleccionadas son de alta digestibilidad, lo que favorece la digestión en perros que pueden manifestar problemas digestivos o un descenso del apetito. Además, los probióticos que incluye también contribuyen a la salud digestiva.

Por otra parte, la receta se completa con ingredientes botánicos que ofrecen propiedades antioxidantes, favoreciendo el buen funcionamiento del sistema inmune y el control de los radicales libres. También es de destacar el aporte de ácidos grasos e ingredientes con potencial antiinflamatorio, que ayudarán al mantenimiento de la piel y el pelo, al funcionamiento del sistema inmune y a controlar la inflamación general.

Concretamente los ácidos grasos omega 3 están más que recomendados si buscamos remedios naturales para la leishmaniosis canina, ya que favorecen el sistema inmune y, como hemos comentado, son excelentes antiinflamatorios, por lo que ayudan a reducir el dolor. Por este mismo motivo, si el veterinario así lo considera, se podría añadir un suplemento de omega 3.

Hidratación

Para el correcto funcionamiento del tránsito intestinal, pero, en general, de todo el organismo, que se va a ver afectado por la enfermedad, el aporte hídrico es fundamental. El agua limpia y fresca debe estar disponible para el perro las 24 horas del día, con más motivo si lo alimentamos solo con pienso, ya que es un producto con un contenido reducido de humedad para su conservación.

Reducción del estrés

Aunque pueda parecer algo evidente, mantener a raya el estrés es uno de los mejores remedios para tratar la leishmaniosis en perros. Se sabe que el estrés afecta al sistema inmune. Por este motivo, si para cualquier perro es importante gozar de calidad de vida, mucho más lo será para un ejemplar enfermo. Tranquilidad, rutinas en cuanto a tiempo para descanso, ejercicio y alimentación, una buena cama, compañía, atención, cariño y el resguardo de las inclemencias del tiempo son las bases para conseguir que nuestro animal sea feliz, con lo que también estamos ayudando a mantener sus defensas a punto para combatir la enfermedad.

Ejercicio diario

Evidentemente, la práctica de ejercicio va a estar relacionada con la situación clínica del perro. No se trata de forzarlo si padece anemia o dolor, pero sí es conveniente que establezcamos una rutina de paseos relajados, que podrán ser más o menos largos o intensos según responda el perro.

El paseo no solo es estirar las patas, sino que permite que el perro reciba estímulos de su entorno e interaccione con congéneres y personas. Es esencial, por tanto, para su calidad de vida. Eso sí, protégelo del calor, del frío y de la lluvia controlando las horas de salida o poniéndole prendas de ropa para perros.

Calidad de vida

Ya hemos repasado los principios básicos para lograr que nuestro perro disfrute de una buena calidad de vida, pero queda uno que resulta esencial, sobre todo en los perros que han sido diagnosticados de una enfermedad incurable: es la atención veterinaria. No solo debemos seguir escrupulosamente el tratamiento que nos paute este profesional, sino que deberemos contactar con él de inmediato ante la aparición de cualquier síntoma nuevo o empeoramiento.

Los perros con leishmaniosis pueden mejorar hasta no necesitar tratamiento, pero también es posible que se den recaídas que requieran volver a tratar y son numerosos los perros que van a tener que seguir el tratamiento durante toda su vida. En estos casos, es todavía más importante el seguimiento del veterinario, acudiendo a todas las revisiones de control que nos marque.

Terapias alternativas

Aunque bajo este epígrafe se engloban multitud de disciplinas con evidencia científica, como la acupuntura, o sin ella, como es el caso de la homeopatía o de las flores de Bach, la recomendación es que, si quieres probar alguna, siempre lo consultes primero con el veterinario y que en ningún caso dejes el tratamiento pautado por este profesional, que será específico para el momento de la enfermedad en el que se encuentre tu perro.

Lo mismo aplica si quieres probar algún remedio por tu cuenta, como pueden ser los estimulantes o reforzadores del sistema inmune, o remedios para curar las heridas producidas por la enfermedad. Recuerda que incluso los remedios naturales pueden provocar efectos adversos si no se administran con cuidado. En cualquier caso, si optas por alguna de estas terapias, busca siempre la atención de profesionales veterinarios cualificados.

La importancia de la prevención

Como afirmamos con anterioridad, mucho mejor que arriesgarse a que nuestro perro contraiga la enfermedad es prevenirla. No hay que olvidar que la leishmaniosis puede ser fatal para él y que, además, se convertirá en reservorio para las personas. La prevención puede hacerse con facilidad tan solo utilizando antiparasitarios que mantengan a los flebotomos alejados de nuestro perro. Otras medidas son:

  • No pasearlo en las horas de mayor incidencia de flebotomos, es decir, al anochecer y al amanecer.
  • No dejarlo a la intemperie, sobre todo durante la noche.
  • Utilizar en casa mosquiteras en puertas y ventanas.
  • Evitar acumulaciones de materia orgánica, ya que es donde suelen encontrarse los flebotomos.
  • Vacunar contra la leishmaniosis si el veterinario así lo recomienda.
  • Si vives en zona de riesgo, has viajado a alguna, acabas de adoptar o, simplemente, quieres salir de dudas, testa a tu perro para saber si es portador de leishmanias. En caso afirmativo, podrás empezar el tratamiento de forma temprana.
  • Por último, se recomienda la esterilización de machos y de hembras, ya que parece posible la transmisión sexual y maternofilial de esta enfermedad.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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