Síndrome vestibular en perros - Síntomas y tratamiento

Síndrome vestibular en perros - Síntomas y tratamiento

Puede que alguna vez hayas visto a un perro con la cabeza torcida, que anda en círculos o que se cae con mucha facilidad. Probablemente pensaste que le faltaba el equilibrio y que seguramente estaba mareado y efectivamente, acertaste.

Cuando un perro presenta estos síntomas, entre otros, padece lo que se conoce como síndrome vestibular, el cual afecta al sistema que lleva el mismo nombre. ¿Conoces qué es y para qué sirve este sistema? ¿Sabes cómo afecta a los perros?

Si te interesa conocer todo esto y más y saber por qué mi perro ladea la cabeza y pierde el equilibrio, sigue leyendo este artículo de ExpertoAnimal, pues en él vamos a explicarte de qué trata el síndrome vestibular en perros, sus causas, cómo identificar sus síntomas y qué hacer al respecto.

¿Qué es el síndrome vestibular en perros?

El sistema vestibular es el que da equilibrio y orientación espacial a los perros para poder moverse. En este sistema trabajan juntos el oído interno, el nervio vestíbulo coclear (sirve de conexión entre el oído interno y el sistema nervioso central), el núcleo vestibular y el tracto medio anterior y posterior (son partes del sistema nervioso central) y los músculos del globo ocular.

Todas estas partes del cuerpo de un perro, están conectadas e implicadas en la tarea de facilitar al animal moverse y orientarse sin problemas. Por lo tanto, este sistema permite evitar la pérdida del equilibrio, los mareos y las caídas a los animales. Es precisamente cuando alguna de estas partes o conexiones falla, que se da el síndrome vestibular.

El síndrome vestibular es un síntoma de que alguna parte del sistema vestibular no funciona bien. Por lo que, en seguida que lo detectemos, sospecharemos de que el perro tiene alguna patología relacionada con el sistema vestibular que le provoca pérdida de equilibrio, entre otros signos.

Existe más de una presentación de esta enfermedad. Así, podemos diferenciar la forma periférica, que surge del sistema nervioso periférico, también conocido como sistema nervioso central externo, causada por algún trastorno que esté afectando al oído interno. Después está la forma conocida como enfermedad o síndrome vestibular central. Esta última manifestación es más grave que la forma periférica, pero, por suerte, es mucho menos común. Se la conoce como central por que su origen se da en el sistema nervioso central.

Además, existe una tercera opción. Cuando no podemos identificar el origen del síndrome vestibular, estaremos frente a la forma idiopática del síndrome. En este caso, no hay una causa clara y los síntomas se desarrollan de forma muy repentina. Puede ser que dure mucho tiempo y el perro tenga que acabar acostumbrándose a ello o que en pocas semanas desaparezca sin que hayamos conocido la causa. Por suerte, esto último es lo más común.

En la mayoría de los casos, la forma periférica presenta una rápida mejora y recuperación si se trata pronto y bien la causa y no se la deja avanzar por mucho tiempo. En cambio, la forma central es más difícil de solucionar y, a veces, no puede remediarse. Evidentemente, la forma idiopática no puede resolverse con ningún tratamiento, ya que no se conoce su causa. Por ello debemos ayudar al perro a adaptarse a su nueva condición para que lleve la mejor vida posible mientras le dure el síndrome.

Perros con predisposición al síndrome vestibular

Cualquier perro es susceptible de sufrir un síndrome vestibular. Este puede estar presente desde el nacimiento del animal, caso en el que se llamaría síndrome vestibular congénito. Los cachorros afectados empezarán a mostrar signos clínicos entre el nacimiento y los tres meses de edad. De todas formas, el síndrome vestibular en perros ancianos en más frecuente, pudiendo denominarse entonces síndrome vestibular geriátrico. En cualquier caso, este síndrome puede darse en canes de cualquier edad. También se presenta en cualquier raza, aunque hay algunas que se consideran más predispuestas. Son:

  • Pastor alemán.
  • Doberman.
  • Akita Inu y Akita Americano.
  • Cocker spaniel inglés.
  • Beagle.
  • Fox terrier de pelo liso.
  • Terrier tibetano.

Causas del síndrome vestibular en perros

Las causas del síndrome vestibular son muy diversas. Cuando hablamos de la forma periférica, las más comunes son la otitis, las infecciones crónicas de oído, las infecciones recurrentes del oído interno y medio, la limpieza de los oídos en exceso al irritar mucho la zona e incluso perforar un tímpano, entre otras.

Si tratamos con la forma central de la enfermedad, las causas son otras afecciones o enfermedades principales como la toxoplasmosis, el moquillo, el hipotiroidismo, una hemorragia interna, un trauma de una lesión cerebral, apoplejía, pólipos, meningoencefalitis o incluso tumores, además de ciertos medicamentos como los antibióticos aminoglucósidos, la amikacina, la gentamicina, la neomicina o la tobramicina.

Síntomas del síndrome vestibular en perros

Los síntomas más comunes del síndrome vestibular en perros son los siguientes:

  • Desorientación.
  • Cabeza torcida o ladeada.
  • Pérdida de equilibrio.
  • Andar en círculos.
  • Dificultad para comer y beber.
  • Dificultad para orinar y defecar.
  • Movimientos involuntarios de los ojos.
  • Mareos, vértigos y náuseas.
  • Babeo excesivo y vómito.
  • Pérdida del apetito.
  • Irritación en los nervios del oído interno.

Estos síntomas pueden aparecer de repente o poco a poco conforme avanza la afección. En caso de detectar alguno es muy importante que actuemos rápido y llevemos al peludo a nuestro veterinario de confianza para poder identificar, cuanto antes, la causa del síndrome vestibular y poder tratarla.

Diagnóstico del síndrome vestibular en perros

Como acabamos de comentar, es de vital importancia que nada más detectemos alguno de los síntomas antes descritos llevemos al perro al veterinario. Una vez allí, el especialista la hará un reconocimiento físico general y le realizará algunas pruebas específicas para comprobar el equilibrio y hacia dónde ladea la cabeza o anda en círculos, pues, normalmente, ese será el lado afectado. También deberá observar el oído tanto de forma externa como interna y, si con estas pruebas no puede dar un diagnóstico, realizar otras, como radiografías, análisis sanguíneos, citologías, cultivos o cualquiera que pueda ayudar a dar con el problema o, al menos, a ir eliminando posibilidades.

Además, si se sospecha que puede tratarse de la forma central de la enfermedad, el veterinario puede solicitar tomografías, resonancias magnéticas, biopsias, etc. De todas formas, como ya hemos explicado, hay veces en las que no resulta posible identificar la causa. En los casos en los que el profesional la diagnostique y pueda decir si se trata de un síndrome vestibular periférico o central, se deberá empezar el tratamiento adecuado cuanto antes, siempre bajo su supervisión y un seguimiento periódico.

¿Cómo curar el síndrome vestibular en perros? - Tratamiento

El tratamiento para esta afección dependerá completamente de qué forma se trate y de cuáles sean los síntomas. Es vital que, además de la causa principal del problema, se traten los síntomas secundarios para ayudar a nuestro perro a pasar el proceso lo mejor posible.

En el caso de que sea el síndrome vestibular periférico, como ya hemos comentado, lo más probable es que se trate de una otitis o de una infección crónica del oído. Por eso el tratamiento más común para la forma periférica suele ser el tratamiento para la otitis y para las irritaciones e infecciones de oído dificultosas. Si nos encontramos con la forma central de la afección, el tratamiento igualmente dependerá de cuál sea la causa específica que la provoca. Por ejemplo, si se trata de hipotiroidismo, se deberá medicar al perro con la suplementación hipotiroidea indicada. Si, al contrario, se debe a un tumor, tendrán que valorarse las posibilidades de operarlo.

En todos los casos mencionados anteriormente como posibles causas de la enfermedad, si se comienzan a tratar cuanto antes, veremos como poco a poco se soluciona o se estabiliza el problema principal y que, a su vez, el síndrome vestibular también se va corrigiendo hasta desaparecer. Cuando se trata de la forma idiopática, al no conocerse la causa no es posible tratar ni el problema principal ni el síndrome vestibular. Al menos, aunque puede durar mucho tiempo, lo más probable es que acabe pasando solo tras unas semanas. Por ello, aunque decidamos seguir realizando más pruebas para tratar de hallar alguna causa, debemos centrarnos en facilitarle la vida a nuestro compañero peludo mientras pase por el proceso.

Cuidados de un perro con síndrome vestibular

Mientras el tratamiento dure o si no se ha encontrado la causa y nuestro perro tiene que acostumbrarse a vivir con el síndrome vestibular durante un tiempo, será nuestra responsabilidad ayudarlo a sentirse lo mejor posible y a facilitarle la vida.

Pero, si mi perro está desorientado y se cae, ¿cómo lo puedo ayudar? Para ello debemos procurar despejar las zonas de la casa en las que suela estar y apartar los muebles, pues estos perros suelen darse golpes continuamente debido a la desorientación. También tendremos que ayudarle a comer y a beber, dándole la comida con la mano y acercándole el bebedero a la boca o incluso administrándole el agua con una jeringa directamente en la boca. También le tendremos que ayudar para echarse, levantarse o desplazarse y, muchas veces, habrá que ayudarle a defecar y orinar.

Asimismo, podemos ayudarle calmándolo con nuestra voz, con cariño y con remedios naturales y homeopáticos para el estrés, pues debemos pensar que, desde el primer momento en el que empieza a sentirse mal, mareado, desorientado, etc., nuestro perro estará sufriendo estrés. Con todo esto, poco a poco irá mejorando hasta que llegue el día en el que se haya solucionado la causa y también desaparezca el síndrome vestibular.

En caso de prolongarse en el tiempo, siguiendo todos estos consejos le estaremos ayudando a acostumbrarse a su nueva condición y, poco a poco, veremos que se empieza a encontrar mejor y que es capaz de llevar una vida muy normal. Además, si el síndrome es congénito, normalmente los cachorros al crecer con esta condición se acostumbran rápidamente a todo lo que ello conlleva y hacen una vida perfectamente normal.

Remedios caseros para el síndrome vestibular en perros

Por desgracia, no hay remedios caseros para curar el síndrome vestibular en los perros. Solo podemos insistir en las medidas comentadas en el apartado anterior, que tienen como objetivo mejorar la calidad de vida del perro. Cuídalo lo mejor posible y recuerda que igualmente es importante acudir al veterinario, ya que la gravedad de algunas de las causas que están detrás de este síndrome hacen que sea necesario un tratamiento que solo puede prescribir este profesional y es mejor iniciarlo cuanto antes.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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Bibliografía
  • Carlson y Giffin. 2002. Manual práctico de veterinaria canina. Madrid. Editorial el Drac.