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Galgo italiano o pequeño lebrel italiano

13 septiembre 2018
Galgo italiano o pequeño lebrel italiano

El pequeño lebrel italiano o galgo italiano es un perro tranquilo y apacible, con una esbelta y refinada figura, y unas dimensiones reducidas, ¡siendo uno de los 5 perros más pequeños del mundo! Su imagen recuerda a los galgos españoles, pero de un tamaño notoriamente inferior. Esto no quita que sean, como todos los lebreles, increíblemente ágiles y veloces. A continuación descubriremos todas las curiosidades sobre estos galgos en miniatura en ExpertoAnimal.

Origen
  • Europa
  • Italia
Clasificación FCI
  • Grupo X
Características físicas
Altura
  • 15-35
  • 35-45
  • 45-55
  • 55-70
  • 70-80
  • Más de 80
Peso adulto
  • 1-3
  • 3-10
  • 10-25
  • 25-45
  • 45-100
Esperanza de vida
  • 8-10
  • 10-12
  • 12-14
  • 15-20
Actividad física recomendada
  • Baja
  • Media
  • Alta
Clima recomendado
Tipo de pelo

Origen del galgo italiano

Estamos ante una de las razas más antiguas del mundo, pues existen pruebas arqueológicas, tanto restos de esqueletos como su aparición en decoraciones de la época, que datan del año 3000 a. C. que prueban que los lebreles italianos ya existían en la Antigua Grecia, así como evidencias de que incluso acompañaban a los faraones egipcios hace más de 6000 años. De esta forma, aunque el origen exacto del galgo italiano se desconoce, se sospecha que desciende de este lebrel de tamaño medio que ya existía en Grecia y Egipto.

En Europa la raza fue muy apreciada durante siglos, acompañando a nobles y reyes en sus cacerías y reuniones, apareciendo así en pinturas y retratos de la Edad Media y el Renacimiento.

Es cierto que en sus orígenes el tamaño de estos lebreles era superior, pero con el paso del tiempo la raza evolucionó alcanzando las dimensiones actuales, estableciéndose en el siglo XIX la raza tal y como la conocemos hoy en día.

Características físicas del galgo italiano

Los galgos italianos son perros de tamaño pequeño, con unos 4-5 kilogramos de peso y una altura de entre 32 y 38 centímetros hasta la cruz, no existiendo diferencias destacables entre machos y hembras.

La figura de los pequeños lebreles italianos es esbelta y alargada, pero guardando unas equilibradas proporciones entre la longitud y la altura de su cuerpo. Además, se diferencia del común de los galgos en que su espalda no se arquea, sino que es recta. Sus extremidades son finas y largas, a la par que su potente musculatura, lo que hace que sean perros muy ágiles y que pueden alcanzar unas velocidades sorprendentes.

La cabeza del galgo italiano es también fina y alargada, sobre todo a medida que se acerca al hocico, el cual presenta una trufa proporcionalmente grande y de color oscuro. Sus orejas son de inserción alta, anchas y dobladas en ángulo recto hacia la nuca.

Siguiendo con las características del galgo italiano, el pelaje es corto y suave, normalmente presenta coloraciones como el negro, el gris, el canela, el blanco o el amarillo isabelino; no atigrados, sino de colores sólidos, aunque puede lucir manchas blancas en pecho y pies.

Carácter del galgo italiano

La dulzura y la inteligencia sobresalen en los galgos italianos. Son animales muy hogareños, que gustan y requieren de los mimos y las atenciones de su familia, con la que adoran compartir tanto momentos de juego y actividad como de descanso y tranquilidad.

Pese a que su agilidad pueda hacernos pensar lo contrario, son animales tranquilos, que aunque necesitan realizar actividad física diaria, no son nada nerviosos, por el contrario son bastante silenciosos. Por ello, necesitan un ambiente que les permita estar alejados de ruidos y agitaciones, pues son animales muy sensibles, que se estresan fácilmente ante estas situaciones, así como ante aquellas que resulten impredecibles o nuevas.

Debido al temperamento del galgo italiano, se considera que es un buen compañero de gente mayor o de familias con hijos mayores, pero no la mejor elección como compañeros de juego de los niños pequeños, ya que estos podrían inquietarlo con su desbordante energía e impredecibilidad. No obstante, si ambos son educados correctamente no habría ningún problema, ya que los lebreles son muy sociables y cariñosos con aquellos en los que confían.

Cuidados del galgo italiano

Al ser una raza de pelo corto, con pocas atenciones podremos conseguir que este permanezca suave y aseado, siendo recomendable cepillarlo semanalmente y bañarlo orientativamente una vez al mes. Lo que sí debemos considerar es que al tener el pelaje corto es más sensibles al frío, por lo que si vivimos en un lugar en el que el clima es frío, ante temperaturas extremas sería aconsejable abrigar al galgo italiano para evitar catarros e hipotermias.

Otro de los cuidados del galgo italiano es el de la limpieza de sus dientes, ya que suelen desarrollar sarro con más facilidad que otras razas, por ello se recomienda el cepillado mínimo una vez a la semana, aunque cuanto más frecuente sea mejor para la salud bucodental de nuestra mascota. Para este cepillado hemos de usar los utensilios adecuados; en el mercado existen pastas dentales que podemos aplicar simplemente con nuestros dedos, incluso podemos elaborar nuestra propia pasta de dientes en casa.

A pesar de haber resaltado que el galgo italiano es un perro tranquilo, también es curioso e inteligente, por lo que no debemos descuidar su actividad física. De esta forma, es conveniente realizar actividades tanto en el exterior como en el interior para mantener al animal estimulado física y mentalmente.

Por último, hemos de mantener sus uña bien cortadas, sus ojos y orejas limpios y alimentarlos de forma balanceada, cubriendo todas sus necesidades nutricionales, las cuales varían según su edad y nivel de actividad física.

Educación del galgo italiano

El adiestramiento del galgo italiano se verá muy facilitado por la maravillosa combinación entre inteligencia y curiosidad que los caracteriza. Siempre se muestra dispuesto a aprender y a dedicar toda su atención a su adiestrador.

Hemos de prestar atención a su habituación a situaciones y personas nuevas, ya que son perros muy miedosos, sobre todo aquellos que han sido rescatados de la calle o de algún refugio, pues muchos han sido, por desgracia, maltratados. Es por ello que pueden reaccionar de formas muy diversas, incluso llegando a ser agresivos a causa del pánico que pueden sufrir ante determinadas situaciones. Consulta el artículo sobre "Cómo socializar a un perro adulto" para hacerlo correctamente y no dudes en acudir a un educador profesional si lo necesitas.

Para conseguir que nuestro pequeño lebrel se adapten a la vida con nosotros es importante que lo acostumbremos a su nuevo ambiente, siendo oportuno que conozca tantos lugares, animales y personas como sea posible mientras aún sea un cachorro, así será más fácil que se muestre más sociable con desconocidos al ser adulto.

Una vez socializado, podremos empezar a introducir las órdenes básicas de obediencia canina, siempre mediante el refuerzo positivo, y trucos más avanzados para mantener al galgo italiano correctamente estimulado. Al ser un perro tan inteligente y curioso, conviene llevar a cabo juegos de inteligencia.

Salud del galgo italiano

Los pequeños lebreles italianos no presentan grandes enfermedades congénitas. Si bien es cierto que pueden padecer algunos males que afectan a cualquier perro, como la rabia o la filaria canina, por ello es importante seguir el calendario vacunal y protegerlo por medio de productos frente a pulgas, garrapatas y mosquitos.

Debido a su pequeño tamaño, sobre todo de cachorros, hay que tener cuidado al manipularlos, ya que al ser unos perritos muy cariñosos que adoran seguir a su tutor a todas partes, puede que los pisemos sin querer, lo que podría llegar a ser bastante peligroso debido a que sus huesos son frágiles y muy finos. Así pues, es preciso estar pendiente para evitar posibles fracturas durante su desarrollo.

Como ya hemos comentado, debido a su corto pelo y a su escaso porcentaje de grasa corporal, es una raza de perro muy expuesta a las inclemencias climáticas, por ello puede padecer resfriados, afecciones respiratorias o sufrir hipotermias. Para evitar estos problemas de salud en el galgo italiano bastará con mantenerlo seco y abrigado.

Por último, no debemos dejar de lado el aspecto psicológico, ya que son perros muy sensibles al estrés y la ansiedad, generado por sustos, soledad o experiencias traumáticas, por lo que debemos proporcionarles un ambiente tranquilo y lleno de afecto y cariño, así tendremos una mascota estable, sana y, sobre todo, feliz.

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