Compartir

Zorro tibetano

Zorro tibetano

El zorro tibetano (Vulpes ferrilata) conocido también como raposa tibetana o raposa de arena, es un tipo de zorro de tamaño mediano que destaca su cola voluminosa que resulta bastante grande en relación a su cuerpo compacto. Pero más allá de su aspecto, estos cánidos llaman la atención por su notable capacidad de adaptación, pudiendo habitar en localidades con altitud superior a los 5.000 msnm en la región del Tíbet.

Si quieres saber más sobre este bello y curioso animal, te invitamos a seguir leyendo esta ficha de ExpertoAnimal para conocer los orígenes, la alimentación, el hábitat y la reproducción del zorro tibetano.

Origen
  • Asia
  • Bután
  • China
  • India
  • Nepal

Orígenes del zorro tibetano

Como delata su propio nombre, el zorro tibetano es un pequeño cánido nativo de las mesetas tibetanas de Asia Oriental, que se extienden por el territorio de China, Nepal, India, Bután y la región autónoma del Tíbet. Esta región está considerada como la más elevada de todo nuestro planeta, con una altitud promedio de 4.900 msnm. En ella, se encuentra también el punto más alto de la Tierra, el Monte Everest, que pertenece a la Cordillera del Himalaya y registra una altitud de 8.848 msnm.

La población de zorros tibetanos se concentra en las mesetas de China, India y Nepal, principalmente en las regiones de estepas y semi-desiertos con altitudes desde 3.500 hasta 5.300 msnm. Raras veces son observadas en altitudes inferiores a los 2.500 msnm y no se adaptan a regiones cubiertas por densa vegetación, como bosques.

A pesar de ser un animal antiguo, aún resulta poco conocido por estar limitado a una región de difícil acceso y poco poblada. Además, su carácter más tímido y reservado dificulta el contacto con el ser humano en su hábitat natural. No obstante, en los últimos años, el zorro tibetano ha ganado cierta popularidad en Internet gracias a algunos memes que hacían referencia a su particular mirada "inquisidora".

Características físicas del zorro tibetano

Si bien no es tan pequeño como el zorro ártico, el zorro tibetano se caracteriza por su cuerpo compacto y robusto, con una musculatura bien desarrollada. Los individuos adultos suelen medir entre 80 y 110 cm desde su hocico hasta la punta de su cola, no existiendo un gran dimorfismo sexual. El peso corporal promedio para esta especie puede variar entre 4 y 5,5 kg, siendo las hembras algo más livianas que los machos.

Otro rasgo destacado del zorro tibetano es su cola tupida de abundante pelaje, que puede medir entre 30 y 40 cm de largo, representando casi la mitad de la longitud total de su cuerpo. Además, generalmente este tipo de zorro tiene la punta de la cola blanca facilitando su identificación.

Complementando sus características morfológicas básicas, debemos mencionar su hocico notablemente estrecho, las orejas y orejas cortas. También destaca un pelaje denso y abundante que está formado por pelos suaves y de mediana longitud. Este manto es mayormente rojizo en la espalda, cuello, hocico y patas, y se vuelve más grisáceo en los costados de su cuerpo, así como en los muslos, en las nalgas y mejillas. Sus orejas tienen un patrón llamativo, exhibiendo tonalidades bronceadas o grisáceas en la tarde de atrás, mientras su interior y su base son mayormente blancos.

Comportamiento del zorro tibetano

Al contrario de otras especies de zorros, el zorro tibetano mantiene hábitos mayormente diurnos, soliendo cazar casi siempre en los periodos con buena cantidad de luz natural. Por lo general, son individuos solitarios que viven y cazan de forma individual, con excepción de las épocas reproductivas y durante la crianza de sus cachorros, cuando suelen cazar en parejas.

Estos pequeños cánidos son activos durante todo el año, pero su metabolismo naturalmente se vuelve un poco más lento en invierno para ahorrar energía y conservar calor. No obstante, el zorro tibetano no es uno de los animales que hibernan, permaneciendo activos aún cuando el intenso frío se apodera de las masetas tibetanas.

Respecto a su nutrición, el zorro tibetano es un animal carnívoro que puede mostrar conductas oportunistas cuando los alimentos empiezan a escasear en su hábitat. Estos zorros son buenos cazadores y su principal presa es la pika, que es especialmente activa durante el día. Así mismo, pueden atrapar una amplia variedad de animales como roedores, marmotas del Himalaya, topos chinos, lagartos de nieve, liebres lanudas, perdices tibetanas, gorriones de Adams, carboneros terrestres y alondras cornudas.

Un dato muy interesante sobre la alimentación del zorro tibetano es la relación comensal que mantiene con el oso pardo. Estos grandes mamíferos terrestres desentierran las pikas con sus poderosas garras y los zorros tibetanos aprovechan para atrapar aquellas que se les escapan o las que restan en la superficie cuando los osos se van. En épocas de escasez de alimentos, principalmente durante el invierno, el zorro tibetano también puede alimentarse de carroña dejada por otros depredadores, consumiendo eventualmente ciervos almizcleros, antílopes tibetanos y cabras azules del Himalaya.

Reproducción del zorro tibetano

Los zorros tibetanos suelen ser animales monógamos y fieles a su pareja, con quien podrán permanecer juntos prácticamente todo el año (incluso fuera del periodo reproductivo). Si bien suelen ser solitarios al cazar, también es posible ver parejas persiguiendo a sus presas conjuntamente, principalmente durante la época reproductiva o cuando necesitan alimentar a sus cachorros.

Al igual que todos los cánidos, los zorros tibetanos son animales vivíparos, o sea, la fecundación y desarrollo de las crías se da en el interior del vientre materno. Después del apareamiento, las hembras experimentarán un periodo de gestación de 50 a 60 días, al fin de los que dará la luz a una pequeña camada de 2 a 4 cachorros en la madriguera segura que construye y protege junto al macho. Por lo general, los zorros tibetanos construyen sus madrigueras en pendientes bajas o en la base de las rocas, aunque también puedan aprovechar las antiguas líneas de playa en las macetas tibetanas.

Los machos participan activamente de la crianza de las crías y también se encargan de traer comida para mantener la hembra y sus cachorros bien nutridos y en seguridad. Los cachorros permanecerán con sus progenitores hasta sus 8 o 10 meses de edad, cuando ya estarán preparados para sobrevivir por sus propios medios y empezar a formar sus propias parejas.

Estado de conservación del zorro tibetano

En la actualidad, el zorro tibetano está clasificado como una especie "en preocupación menor", según la Lista Roja de especies amenazadas de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). Además de no tener muchos depredadores naturales, estos cánidos también mantienen un comportamiento reservado y difícilmente entran en conflictos o combates que pueden perjudicar su bienestar.

Generalmente, tienen muy poco contacto con el ser humano y suelen escapar rápidamente al identificar una presencia extraña en su territorio. Por ello, tener un zorro como mascota no es una buena idea, considerando también que se trata de un animal silvestre que puede verse fácilmente afectado por el estrés y transmitir ciertas zoonosis a los seres humanos. Además, su tenencia está prohibida en la mayoría de los países.

Fotos de Zorro tibetano

Artículos relacionados

Sube la foto de tu Zorro tibetano

Sube la foto de tu mascota

Escribir comentario sobre Zorro tibetano

Añade una imagen
Haz clic para adjuntar una foto relacionada con tu comentario
¿Cómo valorarías esta raza?
1 comentario
Su valoración:
Sara
OMG ES MONISIMO
Zorro tibetano
1 de 4
Zorro tibetano

Volver arriba