Gallos y gallinas

Gallina japonesa o gallina sedosa del Japón

 
Gallina japonesa o gallina sedosa del Japón

Las gallinas japonesas o gallinas sedosas del Japón se caracterizan por su espectacular aspecto. Sin embargo, esta no es la única característica destacable, pues tienen muchas historias que contar, ya que se trata de una raza de gallinas bastante antigua. Se trata de unas gallinas de marcado instinto maternal, que cuidan a sus polluelos y los defienden a capa y espada, motivo por el que son muy apreciadas en el mundo avícola. Pero eso no es más que la punta del iceberg, ¿te quedas a descubrir el resto de cosas sobre las gallinas japonesas?

En ExpertoAnimal compartimos todas las características de la gallina japonesa para que la conozcas y descubras su historia, ¡sigue leyendo!

Origen
  • Asia
  • Japón
Índice
  1. Origen de la gallina japonesa o gallina sedosa del Japón
  2. Características físicas de la gallina sedosa del Japón
  3. Comportamiento y carácter de la gallina japonesa
  4. Reproducción de la gallina japonesa o gallina sedosa de Japón
  5. Cuidados de la gallina japonesa

Origen de la gallina japonesa o gallina sedosa del Japón

La gallina japonesa recibe una gran variedad de nombres: gallina Mozambique o gallina de Guinea a causa del color de su piel; gallina negra de seda por la suavidad de su plumaje al tacto; o gallina sedosa del Japón o gallina silkie por el mismo motivo. Lo que es indudable, es que esta gallina procede del país nipón. A pesar de ello, en algunos lugares también es conocida como gallina sedosa de China o gallina china.

Pese a que no se supo de su existencia antes del siglo XII, algo que quedó registrado en los documentos del conocido Marco Polo, se sospecha que la raza es aún más antigua, no conociéndose su origen filogenético con certeza. Estas gallinas comenzaron a ser exportadas al continente europeo en torno al siglo XVIII, donde se la consideró en un primer momento como un ave nueva, no como una gallina.

En Asia, se las consideraba como animales de aplicación medicinal, atribuyendo a su carne, plumas y huevos propiedades curativas y terapéuticas. A fin de obtener esos remedios, la gallina había de ser sacrificada con sumo cuidado y siguiendo un protocolo concreto. A día de hoy, se la considera más como una gallina doméstica, salvo en algunas granjas donde cumple funciones que tradicionalmente llevaban a cabo las gallinas cluecas, ya que no son buenas ponedoras, pero sí geniales incubando y cuidando a los pollitos.

Características físicas de la gallina sedosa del Japón

Una gallina japonesa es una gallinácea de un tamaño medio, con un peso que va de los 800 gramos al kilo en las gallinas y de 1 a 1,3 kilogramos en lo gallos. Su característica más distintiva, aparte del plumaje, es que tiene 5 dedos, cuando lo común en estas aves son 3 o 4. La cabeza es costa y de formas redondeadas, con pico igualmente corto y unos ojos pequeños y oscuros, presentando un penacho de plumas de inclinación posterior, llegando a sus azules orejas

A pesar de lo anterior, dentro de las características de la gallina japonesa, sin lugar a dudas, el rasgo más característico y valorado es su exuberante plumaje. Es muy abundante y denso, formado por plumas sin nervaduras. Luce como plumón, especialmente en el raquis y las barbas. Es sumamente sedoso y se distinguen 5 variedades por el color de las plumas: blanco, azul, gris plateado, negro y salvaje. El más icónico es el blanco, que contrasta con el color negro azulado de su piel.

Comportamiento y carácter de la gallina japonesa

Debido al afectuoso y apegado carácter que presentan las gallinas japonesas, se han vuelto, a lo largo de los años, unas de las gallinas domésticas más populares. Esta raza es muy apreciada como animal de compañía, algo que no extraña a aquellos que han podido interactuar con ellas.

Son famosas por su marcado instinto maternal, pues, aunque no son demasiado buenas como gallinas ponedoras, son excelentes incubadoras. Pero no solo destacan incubando los huevo, sino también en el cuidado de los pollitos, tanto cuando son recién nacidos como en todo su desarrollo madurativo. Incluso los gallos son buenos como padres, pues vigilan que los pollitos estén bien alimentados, incitándolos a comer y enseñándoles a buscar alimento.

Si has encontrado un pollito abandonado o herido y has decidido adoptarlo para garantizar su supervivencia, lo primero que debes hacer es acudir al veterinario para curarlo. Luego, no dudes en consultar nuestro artículo sobre Qué comen los pollitos.

Reproducción de la gallina japonesa o gallina sedosa de Japón

Se estima que un gallina japonesa pone, en promedio, unos 50-60 huevos anuales. Comparadas con otras razas de gallinas, esta cantidad es bastante baja, algo curioso en estos animales. Estos huevos pesan entre 35 y 45 gramos, tienen una cáscara de color crema y, tras una incubación de aproximadamente 21 días, los pollitos saldrán del cascarón. En ese momento, justo cuando acaban de nacer, los pollitos no presentan un buen aspecto, pues son bastante frágiles y el plumón está viscoso y pegado a sus cuerpecitos. Pero a medida que van madurando, van adoptando el aspecto adorable de unos pollitos de plumaje esponjoso.

Las hembras son tan buenas incubando que a menudo se les confía la incubación de huevos muy frágiles, como los huevos de faisán, pues las tasas de éxito son realmente altas, lo cual, dado lo complicado de la tarea, es altamente loable.

Es importante recordar que no debemos adoptar gallinas para reproducirlas y explotarlas, son seres sintientes que merecen disfrutar de una vida digna. Su mejor hogar es su hábitat natural, pero si decides adoptar una gallina japonesa porque la has rescatado de la industria, la has encontrado abandonada o herida, igualmente ten en cuenta que merece ser querida y respetada.

Cuidados de la gallina japonesa

Si queremos tener una gallina japonesa como animal de compañía, hemos de tener en cuenta una serie de consideraciones sobre su cuidado y necesidades. Una de ellas es contar con un terreno espacioso para ella, así como un lugar en el que refugiarse, que reciba luz solar y esté bien ventilado. Es muy importante disponer de un terreno para que la gallina pueda moverse libremente, tomar el sol, picotear, darse baños de tierra y, en definitiva, disfrutar del aire libre. Una gallina sin acceso al exterior no será del todo feliz. Por supuesto, jamás debemos confinar una gallina japonesa, ni ninguna otra, en una jaula.

Para que una gallina japonesa se encuentre en el mejor estado, es importante que le proporciones una alimentación de alta calidad, vigilando las composiciones de su alimento. Además, has de vigilar que su bebedero y corral o cerco estén limpios y que siempre haya agua fresca a su disposición. Descubre Qué comen las gallinas en este otro artículo.

También es fundamental saber identificar cuándo está sanas y cuándo aparecen síntomas preocupantes que pueden hacerte sospechar que tu gallina está enferma. Para ello, has de saber distinguir cuándo su pico, plumas, ojos y mucosas lucen saludables, estando limpios y con buen color, y cuándo debes alarmarnos y acudir al veterinario, como es el caso de la aparición de secreciones mucosas o extrañas. En este sentido, se recomienda realizar chequeos veterinarios periódicos.

Para más detalles, no te pierdas este artículo sobre Cómo cuidar gallinas.

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