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Mi gato me da mordisquitos - Causas y qué hacer

 
Por Marta Sarasúa, ATV y etóloga especializada en modificación de conducta. 8 abril 2022
Mi gato me da mordisquitos - Causas y qué hacer

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Si compartes tu día a día con uno o con varios gatos, es muy probable que, en algún momento de vuestra convivencia, te hayan propinado algún mordisco que quizá no esperabas recibir. Es normal que te preguntes por qué ocurre esto, ¿es porque tu tu gato te odia?,¿acaso no quiere que le toques? Lo cierto es que son varias las razones por las que tu peludo puede mostrar este comportamiento y no todas ellas suponen un problema para vuestra relación.

En este artículo de ExpertoAnimal te ayudamos a aclarar tus dudas acerca de por qué tu gato de te da mordisquitos y te ofrecemos algunas recomendaciones sobre cómo puedes actuar tú en cada situación para prevenir o evitar esta conducta que en ocasiones puede resultar tan molesta.

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¿Qué significan los mordisquitos en gatos?

Los mordiscos forman parte del amplio repertorio conductual de los gatos y pueden tener diversos significados en función de una serie de factores como el contexto en el que se encuentre el animal o su estado emocional. Evidentemente, el gato no intentará comunicarnos el mismo mensaje si nos propina un fuerte mordisco en la mano mientras coloca sus orejas hacia atrás y bufa con intensidad que si nos mordisquea suavemente la nariz a la vez que ronronea de manera relajada.

A continuación, te contamos cuáles son algunas causas del mordisco en gatos:

  • Conducta exploratoria: los gatos son felinos muy curiosos y es fácil observarlos acercándose, metiéndose o saltando sobre todo aquello que les llama la atención. Aunque no tienden a utilizar tanto la boca como los perros para interactuar con el entorno, los gatos también pueden dar pequeños y sutiles mordiscos a plantas, cables y otros objetos novedosos que encuentran dentro y fuera de casa con el objetivo de investigarlos en mayor profundidad, especialmente los cachorros y animales más jóvenes. Si tu peludo tiende a hacer esto, ¡mucho cuidado!, podría hacerse daño mordiendo o ingiriendo algo que no debe.
  • Conducta de juego: los gatos son grandes cazadores, por lo que su juego favorito consiste en replicar secuencias de caza, acechando y mordiendo a su presa, que puede ser otro gato o un humano desprevenido. Durante el juego, la conducta del gato puede llegar a ser muy intensa en cuanto al uso de su boca y uñas, especialmente en el caso de aquellos individuos que no han socializado correctamente o que han sido separados de sus madres de forma temprana. No obstante, durante el juego el felino no tiene ninguna intención de hacer daño. Los mordisquitos en gatos por juego se intercalan con saltos, pequeñas carreras y revolcones por el suelo.
  • Demanda de espacio: los mordiscos también forman parte de la comunicación felina y en muchos casos los utilizan sobre otro individuo, independientemente de su especie, para indicarle que se aleje o le deje tranquilo. Esta conducta no tiene que ir acompañada necesariamente de una actitud agresiva, pues el gato puede estar perfectamente relajado mientras expresa su deseo de estar solo.
  • Conducta ofensiva o defensiva: por supuesto, otro motivo por el que los gatos pueden morder es para agredir voluntariamente a otro individuo o defender un territorio, un recurso o a sí mismos. Durante un conflicto, el felino adquiere una postura tensa, echa las orejas hacia atrás, se eriza, mueve la cola rápidamente de lado a lado, bufa enseñando los dientes o lanza zarpazos al aire, entre otras muchas conductas. Si observas de forma puntual señales de agresividad en tu peludo, será mejor que le dejes tranquilo y no le fuerces a interactuar, pues es probable que esté muy asustado o sienta algún tipo de dolor. Si la conducta persiste, acude a tu veterinario o contacta con un etólogo felino para diagnosticar la causa del problema y poder tratarla.

¿Por qué mi gato me muerde suavemente?

Imagina la siguiente situación: estás en casa sentado tranquilamente en el sofá con tu gato medio dormido descansando sobre tu regazo, llevas un buen rato acariciándole suavemente cuando, de repente, el animal te muerde la mano sin previo aviso y no entiendes por qué, ¿te resulta familiar?

Quizá tú seas uno de los muchos tutores que han experimentado cómo sus gatos les muerden de forma repentina mientras están aparentemente relajados, pero tranquilo, esto no significa que tu gato te odie. Este comportamiento es muy frecuente en los felinos y lo hacen, simplemente, como una forma de indicarnos que ya no les apetece seguir recibiendo caricias por nuestra parte, que estas están siendo demasiado bruscas para su gusto o que les estamos tocando una zona donde no les gusta ser acariciados. Por lo general, hablamos de mordiscos repentinos y suaves que suelen ir acompañados de movimientos rápidos de la cola. También es habitual que el gato nos agarre la mano haciendo uso de las uñas de sus patas delanteras y que patalee con las traseras, encorvando ligeramente el cuerpo. Aunque es cierto que pueden pasarse de intensidad en ocasiones, este tipo de mordiscos no tienen ninguna intención ofensiva, es decir, el felino no pretende hacernos ningún daño, solo comunicar sus deseos, es por ello que el gato nos da mordisquitos que no duelen y no mordiscos fuertes.

Por otro lado, encontramos la situación en que el gato toma la iniciativa, se acerca a nosotros, nos olfatea y comienza a lamernos suavemente la cara, las manos o alguna otra zona del cuerpo. Esta es una señal de confianza y afecto, pues el felino nos está acicalando y compartiendo su olor con nosotros, igual que haría con otros gatos con los que tuviera una estrecha relación de amistad. Durante este acicalado o grooming, es frecuente que aparezca algún que otro mordisquito en forma de pellizco suave con los dientes, pero esto forma parte de la conducta normal del gato y no es algo negativo, ¡ni mucho menos!

Finalmente, si el gato nos muerde los tobillos mientras caminamos, salta sobre nosotros cuando estamos desprevenidos, corretea a nuestro alrededor o nos "acecha", no cabe duda de que está jugando y solo busca divertirse con nosotros.

¿Qué hacer si mi gato me da mordisquitos?

Una vez identificada la causa por la que tu gato te muerde, puedes actuar para prevenirlo. A continuación, te dejamos algunos consejos acerca de qué es lo que puedes hacer en cada situación.

Tu gato te da mordisquitos para pedirte espacio

Si tu peludo te muerde mientras lo acaricias es probable que no le guste cómo lo estás haciendo o que, simplemente, quiere que dejes de tocarle. Evita acariciarle en zonas como la tripa o las patas, realiza movimientos suaves siempre en el sentido del pelo y no le fuerces a tener contacto físico contigo si ves que le apetece más estar solo. Si tu peludo percibe que comprendes su lenguaje y lo respetas, será él quien inicie con mayor frecuencia un acercamiento y te pedirá que lo acaricies.

Tu gato te da pequeños mordisquitos mientras te lame

En este caso, el gato está realizando una conducta afiliativa, donde demuestra el apego que siente hacia ti acicalándote y dándote pequeños mordisquitos. Si no llega a dañarte, lo ideal es que le permitas hacerlo, pues esta conducta refuerza el vínculo entre ambos. Ahora bien, si estos mordiscos te resultan molestos o prefieres evitarlos, no tienes más que separar suavemente la mano o alejarte un poco del gato para que detenga la conducta, sin regañarle o empujarle en ningún caso.

Tu gato te da mordisquitos para jugar

Los gatos, al igual que los perros y otros animales, hacen uso de su boca para jugar entre ellos y con nosotros. Cuando el felino permanece con su madre y hermanos durante sus primeros meses de vida y socializa desde muy temprana edad con los seres humanos, son muy juguetones y activos pero controlan mejor la intensidad con la que muerden y arañan, no haciendo tanto daño. Por ello, es muy recomendable no separar, si es posible, a los gatitos de sus madres hasta que cumplen los dos o tres meses.

Si tu gato es muy brusco jugando, evita utilizar directamente tus manos cuando juegues con él, es mejor utilizar plumeros, cuerdas, pelotas o cualquier otro objeto que puedan perseguir y capturar. También es buena idea proporcionar a tu peludo una torre para escalar o juguetes interactivos. Recuerda que el enriquecimiento ambiental es imprescindible para el bienestar de tu gato.

Tu gato se muestra agresivo y te muerde

Si tu gato te agrede lo más probable es que lo haga con una intención defensiva por miedo, inseguridad o estrés. No obstante, algunos felinos pueden llegar a atacar a su tutor para defender un recurso o un espacio. En cualquier caso, podrás reconocer (y prevenir) una posible agresión observando el lenguaje corporal de tu gato que se caracteriza por tensión muscular, mirada fija, orejas hacia atrás, gruñidos y bufidos, piloerección y movimientos rápidos de la cola entre otras señales. Si este es tu caso, lo primero que debes hacer es acudir al veterinario para descartar cualquier dolencia o patología y, una vez hecho esto, contactar con un etólogo felino especialista en modificación de conducta.

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