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¿Por qué mi perro no crece?

¿Por qué mi perro no crece?

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Cuando un cachorro llega a nuestro hogar, es normal que nos hagamos preguntas básicas, especialmente si se trata de nuestro primer perro. Cuestiones como cuánto tardará en aprender a hacer sus necesidades en la calle, o cuánto tardará en alcanzar su tamaño definitivo como adulto, son quizás de las más planteadas cuando acudimos con él a la consulta de nuestro veterinario.

Sin embargo, a veces notamos una diferencia de crecimiento con respecto a otros cachorros que conozcamos o que nos crucemos a diario, y nos preguntamos "¿Por qué mi perro no crece?". En este artículo de ExpertoAnimal te explicaremos algunas de las enfermedades que pueden impedir a tu cachorro desarrollarse con normalidad.

Mal manejo de la alimentación

En este apartado se incluyen aquellas patologías que nosotros causamos con nuestro desconocimiento al cachorro, pudiendo generar retrasos en el crecimiento del mismo.

Si deseamos dar una dieta casera, muy de moda en los últimos tiempos, corremos el riesgo de no calcular de forma adecuada las necesidades de todos y cada uno de los nutrientes (proteína, hidratos de carbono, grasas, iones...), y en una etapa crítica como son los primeros meses de vida, puede dar lugar a alteraciones irrecuperables.

La más llamativa puede ser el retraso en el crecimiento, junto con la osteodistrofia hipertórfica que causan los suplementos de calcio. A todos nos viene a la memoria el "raquitismo", que aunque siempre se relacionaba con falta de calcio y fósforo, más bien suele darse por falta de vitamina D (sin ella no es posible un adecuado metabolismo del calcio).

Independientemente de nuestra buena voluntad, debemos comprender que aunque hagamos con mucho mimo y cuidado la dieta casera, a veces ciertos alimentos incluidos, impiden la absorción de los nutrientes de otros, y es que no siempre un alimento con mucha proteína aporta beneficios (todo depende del valor biológico de esa proteína, y los excesos los acaba pagando el riñón), y que a veces el problema está en que no logramos guardar una relación adecuada entre los distintos oligoelementos.

¿Cómo evitar deficiencias nutricionales en cachorros?

Si deseamos ofrecer a nuestro cachorro recetas caseras será fundamental acudir a un veterinario nutricionista que nos elabore una dieta específica y apropiada para nuestro cachorro, de no ser así corremos el riesgo de sufrir los problemas de salud anteriormente mencionados. No obstante, lo ideal es ofrecer piensos específicos para cachorros que contengan en la etiqueta del envase la señal de "nutricionalmente completo".

Debemos abstenernos de ofrecer suplementos nutricionales, ya que todos los preparados comerciales (es decir, piensos) de calidad media-alta tienen una relación calcio-fósforo adecuada, así como proteína digestible, porcentaje de grasas, ácidos grasos insaturados, etc.

Nuestro cachorro no crecerá ni más, ni mejor (puede que todo lo contrario) por aportarles suplementos extra. Es evidente que serán necesarios si nos decantamos por dietas caseras, pero deberíamos evitar éstas en este período crítico, por muchas ventajas que pudieran ofrecer en el futuro.

Al menos en los primeros 12-18 meses de vida, según el tipo de raza de perro, deberíamos optar por una dieta comercial de calidad, en la que incluso viene detallada la cantidad diaria que deben tomar y cómo repartirla.

Hipotiroidismo congénito

Si nuestro cachorro sufre hipotiroidismo congénito debemos saber que nuestro perro nace con una incapacidad para producir suficientes hormonas tiroideas. Eso da lugar a alteraciones evidentes:

  • Retraso en el crecimiento.
  • Embotamiento, inapetencia, letargo...
  • Un cachorro poco activo, y torpe.
  • Pelaje poco lustroso, y con aspecto de cachorro, alopecia.
  • Falta de osificación en ciertas parte de los huesos.

Al principio se achaca a su condición de cachorro la falta de coordinación de movimientos y la somnolencia constante, pero con el paso del tiempo se hace evidente. Si conocemos a otros hermanos de su misma camada, podemos notar como al cabo de unos meses éstos alcanzan un desarrollo normal, mientras el nuestro sigue con su aspecto de cachorro rellenito e inactivo.

Diagnóstico

Una analítica completa, donde se determina la producción de hormonas tiroideas y la producción de las hormonas que obligan a la tiroides a producir hormonas (la TSH y TRH), orientará a nuestro veterinario sobre la patología de nuestro cachorro.

Tratamiento

La única opción es el suministro de hormona tiroidea (tiroxina) cada 12 horas, de por vida. Las revisiones periódicas son fundamentales,con el fin de ajustar la dosis, así como analíticas completas para controlar las posibles alteraciones metabólicas.

Enanismo hipofisario

Por suerte, es realmente infrecuente, si bien a casi todos los veterinarios de más de una década de experiencia, les habrá tocado lidiar con algún caso.Se trata de la deficiencia congénita de hormona del crecimiento (somatotropina), que es producida a nivel de la hipófisis. De ahí su nombre vulgar de "enanismo hipofisario".

Como indica su condición de congénita, se trata de una alteración hereditaria, propia de ciertas razas, y el pastor alemán es sin duda la más afectada. En mucha menor medida, se han descrito casos en spitz y weimaraner.

Síntomas

A partir de los dos meses comenzamos a notar que nuestro perro no se desarrolla como el resto. A medida que pasa el tiempo, encontramos ciertas características de esta enfermedad:

  • Persistencia del pelaje de cachorro y más adelante, alopecia.
  • Piodermas, infecciones de piel.
  • Las proporciones corporales se mantienen (son como un adulto, pero en pequeñito).
  • Las gónadas sufren atrofia (los testículos, en machos, se ven muy poco desarrollados).
  • Las fontanelas, es decir, uniones de los huesos del cráneo, permanecen mucho más tiempo abiertas.
  • La dentición de cachorro permanece mucho tiempo, hay un evidente retraso en el paso a la dentadura definitiva.

Si no podemos remedio, al cabo de un tiempo variable, aparecerán los efectos propios de la deficiencia de hormona de crecimiento y de la falta de otras hormonas hipofisarias (hipotiroidismo), algo que con frecuencia sucede al cabo de uno o dos años. De hecho, prácticamente los que sufren enanismo hipofisario, desarrollan hipotiroidismo al cabo de este periodo de tiempo.

  • Hipotiroidismo : inactividad, inapetencia, letargo...
  • Alteraciones renales : debido a que la falta de hormona tiroidea tiroxina, provoca estos daños.

Diagnóstico

La evolución clínica en las revisiones periódicas de nuestro cachorro hará sospechar a nuestro veterinario, quien realizará una determinación en sangre del IGF-I (es el Insulin-like Growth Factor), es decir, algo que el hígado sintetiza por orden directa de la hormona del crecimiento o somatotropina. Es más fácil detectar éste que la propia hormona), y determinará su ausencia. No obstante, previamente descartará alteraciones de otro tipo, como metabólicas o de mal manejo, antes de proceder a instaurar un tratamiento.

Tratamiento

No hay una opción exclusiva y la sobrevida de estos perros es de menos años que un perro normal, pero pueden llegar a tener durante un tiempo una buena calidad de vida si se les trata.

  • Hormona de crecimiento (humana o bovina). Es complicada de adquirir y cara, pero aplicada 3 veces por semana durante unos meses puede dar buenos resultados.
  • Medroxiprogesterona o proligestona: Análogos de la hormona progesterona. Antes de empezar a tratar con cualquier hormona sexual, es necesario castrar tanto a machos como a hembras. Bastante empleadas, sobre todo la primera.
  • Tiroxina: Como todos desarrollan hipotiroidismo al cabo de un par de años, se suele medir la función tiroidea cada pocos meses, y al notar su disminución en las analíticas, medicar de por vida.

Problemas cardíacos

En ocasiones un flujo sanguíneo inadecuado puede provocar retrasos en el crecimiento. Es común observar en camadas numerosas algún individuo que crece menos que el resto, y detectar en él un soplo cardíaco en la auscultación.

A veces se trata de una estenosis de una válvula (no se abre correctamente), con lo que la sangre eyectada por el corazón a los órganos no es la misma y el síntomas más característico es un cachorro algo más inactivo y con retraso en el crecimiento. Se trata de una patología congénita, razón por la cual los padres de ese perrito deberían dejar de reproducirse y sus hermanos de camada también.

Otras veces se trata de un ductus arteriosus persistente, es un conducto que está presente en el feto antes de nacer, mediante el cual se mezcla sangre venosa y arterial (oxigenada y no oxigenada). Al feto no le ocurre nada, ya que la madre se encarga de aportarle oxígeno, pero si no se atrofia antes de nacer como debe ocurrir, las consecuencias serán :

  • Un cachorro que no crece, con síntomas de inapetencia.
  • Debilidad, taquipnea.
  • Posición para tratar de respirar mejor (cabeza extendida).
  • Colapsos, intolerancia total al ejercicio...

Diagnóstico del ductus arteriosus

Auscultar un solo continuo en la base del corazón (zona superior) en un cachorro que no crece, junto con la debilidad e intolerancia al ejercicio suele indicar esta patología. Si además es de una raza susceptible (maltés, pomerania, pastor alemán...), estaremos sobre la pista. Será necesaria la realización de placas, electrocardiograma y posiblemente ecografías.

Tratamiento

El ductus es fácil de resolver mediante una cirugía relativamente sencilla pero que implica abordar el tórax. El conducto se liga, y el corazón comienza a trabajar con normalidad. Es un postoperatorio algo doloroso, pero el perro puede llegar a completar su desarrollo normal y crecer como cualquier adulto de su raza. Eso sí, depende del grado con el que se detecte, y de los daños previos que haya sufrido el corazón antes de ser intervenido.

Una estenosis de una válvula (Aórtica, Pulmonar, etc.), es algo mucho más complicado, la cirugía de las válvulas cardíacas no está tan desarrollada como en humanos.

Otras patologías

Existen una gran cantidad de problemas metabólicos o estructurales con los que nuestro cachorro puede nacer y que pueden derivar en un retraso en su crecimiento. A continuación, resumiremos brevemente algunas de ellas:

  • Trastornos hepáticos: El hígado es la depuradora del organismo y su mal funcionamiento por problemas congénitos o adquiridos, puede dar lugar un crecimiento anormal.
  • Problemas intestinales: El calcio es absorbido a nivel intestinal, y su metabolismo está directamente relacionado con los niveles de vitamina D. Cualquier fallo en los enterocitos (células del intestino), puede alterar la absorción del calcio.
  • Problemas renales: Toda la homeostasis del calcio y fósforo depende de un correcto funcionamiento renal.
  • Diabetes mellitus: Una insuficiente producción de insulina de nacimiento, puede provocar un crecimiento anormal.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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