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Soplo cardíaco en perros - Síntomas y tratamiento

Soplo cardíaco en perros - Síntomas y tratamiento

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La vida media de nuestros animales de compañía,ha aumentado de forma significativa gracias a los cuidados que les proporcionamos y a los avances en medicina veterinaria. No obstante, con el incremento de la expectativa de vida, tendremos que aprender a convivir con patologías que suelen aparecer en animales geriátricos.

Tanto si a nuestro perro le han detectado un problema cardíaco, como si acabamos de incorporar un miembro canino a la familia, nos interesa estar preparados para detectar cuanto antes una irregularidad. Por ello, ExpertoAnimal te propone el siguiente artículo sobre soplos cardíacos en perros, en el que detallaremos cuáles son los síntomas y tratamiento para aclarar a qué se refiere la palabra soplo, y qué podemos esperar tras su diagnóstico.

¿Qué es un soplo cardíaco?

Cuando hablamos de soplo, nos referimos a un sonido anormal detectado en la auscultación cardíaca. Si entendemos el corazón y los grandes vasos que entran y salen de él como un sistema de tuberías, el soplo hace referencia al ruido extraño que se genera cuando la conducción de la sangre por alguna de esas tuberías y llaves de paso, encuentra alguna dificultad.

Las venas y arterias vendrían a ser aquí tuberías, y las válvulas cardíacas las llaves de paso. Así, si alguna de estas tuberías está obstruida (por ejemplo, que haya un coágulo en ellas), o alguna de las válvulas no abre o cierra bien, detectaremos un sonido no fisiológico que se denomina en general "soplo".

Por ello cuando nos dicen que nuestro perro tiene un soplo, no están emitiendo un diagnóstico: nos explican que algo sucede en la conducción normal de la sangre, alguna alteración que puede deberse a múltiples causas y hay que realizar diversos estudios para saber qué es y cuál es el tratamiento.

Ya que es imposible abarcar todas las posibles causas de soplo sin escribir un tratado de cardiología, nos centraremos en el tipo de soplos más comúnmente detectado en la clínica veterinaria, casi siempre, durante exploraciones rutinarias previas a las vacunas anuales.

Endocardiosis valvular crónica (EVC)

La traducción literal de estas tres palabras significa degeneración crónica de las válvulas cardíacas (mitral, triscúspide, aórtica y pulmonar). Estas válvulas están formadas por varios componentes y la degeneración puede afectar a todos ellos, o de forma especial a uno concreto.

Por ejemplo, las valvas, la parte que podríamos calificar como la puerta de la válvula, puede verse afectada por la formación de mixomas, unos nódulos parecidos a una coliflor, que les impide abrir con normalidad.

La válvula se asienta sobre un anillo fibroso. Podríamos decir que se trata del marco de la puerta, que también puede degenerar y hay otros tantos componentes que pueden sufrir igual suerte, aunque por diferentes motivos. Por ejemplo, los músculos papilares, que se insertan en borde de las válvulas mediante las cuerdas tendinosas, y al contraerse y relajarse, abren y cierran estas válvulas.

Cuando las válvulas no pueden cerrarse correctamente, se denomina "insuficiencia". La sangre proyectada hacia otra cámara del corazón experimenta un reflujo al no cerrarse correctamente la compuerta por la que sale y eso es lo que detecta con el fonendoscopio. En el caso de la EVC, eso es precisamente lo que sucede. Todos los componente de las válvulas, o alguno en concreto, no es capaz de cumplir su misión, impidiendo un cierre hermético de la válvula tras salir eyectada la sangre a través de ella.

Razas con predisposición a sufrir EVC

Existen una serie de razas de perros predispuestas a padecer endocardiosis valvular crónica de alguna de las válvulas (quizás lo más común sea en la Mitral), pero eso no significa que sea exclusivo de ellas, sino que la proporción de pacientes de estas razas afectados, es mayor que en cualquier otra. Algunas de estas razas, son:

La edad media de presentación es 7-8 años, excepto en el King charles cavalier, que puede diagnosticarse a partir de los 5 años con relativa frecuencia.

Se ha especulado mucho con el motivo de esta mayor incidencia en estas razas y se cree que la discolagenosis, un fallo en la correcta síntesis del colágeno de origen genético, puede estar detrás de ella. La matriz de colágeno es fundamental en toda la estructura valvular y estas razas están predispuestas a la enfermedad periodontal grave y alteraciones de ligamentos de rodilla. Estas alteraciones, tienen como denominador común el colágeno.

En general, si se detecta un soplo en una revisión de un perrito de más de 7 años de edad, de tamaño pequeño (menos de 10 kg), mestizo o de alguna de estas razas comentadas, se puede emitir el diagnóstico provisional de endocardiosis valvular crónica hasta que las pruebas oportunas digan lo contrario. No es algo frecuente en las patologías cardíacas, y hay que tener en cuenta muchos otros factores y realizar algunas pruebas para corroborarlo.

Síntomas de la EVC

Es muy común que sea asintomática durante meses o años debido a la capacidad compensatoria del corazón. Se dice entonces que el paciente tiene un "soplo cardíaco compensado": se sabe que hay una anomalía, se ausculta, pero el paciente muestra una clínica normal y hace la misma vida que antes.

Durante su revisión anual, antes de la vacuna, o por cualquier circunstancia que nos lleve al veterinario, se detecta. No obstante, puede que tras un tiempo sin darnos cuenta de que haya problemas, o tras meses estable, la patología se descompense y comiencen a aparecer síntomas:

  • Jadeo intenso, parece que nuestro perro "se ríe" al realizar el mismo ejercicio que antes.
  • Renuencia al ejercicio: rechaza subir escaleras, o se tumba antes de terminar el paseo cotidiano.
  • Tos, sobre todo el estar tumbado.
  • Arcadas y vómitos de espuma blanca.
  • Podemos notar una turbulencia extraña en su tórax, nada parecida al latido normal, al cogerlo cuando el soplo alcanza un grado importante.

¿Todas las EVC se descompensan?

Es evidente que tras años en esta situación, lo más común es una evolución a peor, pero muchos perros pueden vivir una vida perfectamente normal y larga con esta patología con los cuidados oportunos. Puede que nuestro perro fallezca por causas naturales antes de que se produzca la descompensación de este tipo de insuficiencia valvular o por cualquier otra enfermedad no relacionada.

Las descompensación suele ser progresiva, no aguda, así que siendo observadores y estando sobreaviso, podemos detectarla. No obstante, un pequeño porcentaje de casos puede sufrir un agravamiento agudo y fatal, si se rompen las cuerdas tendinosas, por ejemplo, algo que ocurre en muy pocos casos.

Diagnóstico de ECV

Nuestro veterinario propondrá una serie de pruebas, como placas y ecografía del corazón (ecocardiografía) donde se podrá conocer el grado de lesión valvular y, en el caso de las placas, el tamaño del corazón y la posible afectación pulmonar. La analítica sanguínea completa es necesaria también.

Cuando el corazón es incapaz de cumplir con su misión, los primeros afectados son los pulmones, sufriendo un encharcamiento conocido como edema pulmonar de origen cardiogénico, y que supone una urgencia. En este caso, nuestro perro manifiesta síntomas de disnea severa, literalmente, se ahoga.

Tratamiento de la endocardiosis valvular crónica

Algunos veterinarios optan por no tratar en primera instancia, debido a la capacidad del corazón para controlar la situación, siempre y cuando nuestro perro esté perfectamente normal.

Otros, no obstante, abogan por la prevención, proporcionando al corazón una serie de medidas de alivio. No es un tratamiento en sí, ya que no se puede revertir una degeneración valvular, pero es un apoyo para que el corazón pueda seguir trabajando a pleno rendimiento el mayor tiempo posible. Algunas de estas medidas de apoyo son:

  • Fármacos que inhiben la enzima convertidora de angiotensina: Dicho de otra forma, son fármacos que hacen que la presión sanguínea se reduzca, lo que en humanos conocemos como "fármacos para la tensión". El más empleado es el bencepril una vez al día, de por vida, pudiendo combinarse más adelante con otros fármacos. Si el corazón encuentra menos resistencia en los vasos al eyectar la sangre, su funcionamiento será mejor, y por eso se recomienda el uso de este fármaco desde estadíos tempranos.
  • Diuréticos: La espironolactona, por ejemplo, es un fármaco diurético ahorrador de potasio (otros lo eliminan en su misión, causando a la larga problemas). Aunque sea diurético, en esta enfermedad se usa por otra función que tiene más complicada, ya que ningún fármaco tiene en exclusiva una sola función (no hay más que ver a la famosa Aspirina). Se puede decir que reduce más la tensión y evita retenciones de fluídos, dando menos carga al corazón.
  • Fármacos inotrópicos positivos: Aumentan la fuerza de contracción del corazón. Suele darse en estadíos finales, combinada con alguno de los anteriores, para aumentar una fuerza ya debilitada del músculo cardiaco. Ej : pimobendan.
  • Dietas específicas: A partir de cierto estadío, casi nunca en los iniciales, puede resultar beneficioso la alimentación con piensos formulados para cardiópatas. Basan su formulación en altos índices de ácidos grasos omega 3, grandes protectores de la función cardíaca y con un bajo contenido en sal. No obstante, una administración demasiado temprana no beneficia al paciente, por lo que es desaconsejable comenzar a suministrarlo por nuestra cuenta a nuestro perro. También existen aceites en forma de complemento nutricional independiente, con altos contenidos en omega 3, que podrían emplearse tanto en estadíos iniciales como finales.

Medidas no farmacológicas

Adicionalmente, podemos ayudar a nuestro perro con endocardiosis valvular crónica, con una serie de hábitos saludables, en lo que se refiere a su alimentación y cuidados:

  • Mantener un peso óptimo, de acuerdo a su edad y raza.
  • Paseos cortos con descansos regulares, en llano.
  • Suprimir premios demasiado salados, o comidas grasas que podamos estar dando regularmente (por ejemplo, cuando nuestro perro "desayuna, come y cena" con nosotros).
  • Utilizar arnés y no collar. La tráquea puede desplazarse cuando el corazón se agranda por efecto de la insuficiencia valvular, y un arnés no comprime la zona del cuello.
  • Revisiones cada 6 meses o cada año, según las pautas que nos indique nuestro veterinario.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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