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Mi perra tiene una bola en sus partes - Causas y qué hacer

Por Cristina Pascual, Veterinaria. 24 febrero 2022
Mi perra tiene una bola en sus partes - Causas y qué hacer

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Existen diversas patologías reproductivas que pueden afectar a la hembra canina. Algunas de ellas pueden desencadenar la aparición de una “bola” o una masa en la zona de la vulva como consecuencia de una alteración a nivel del útero, la vagina, el clítoris o la propia vulva. La gravedad del caso depende de la patología concreta que lo origina, no obstante, todos ellos requieren atención veterinaria temprana para evitar complicaciones.

Si has detectado que tu perra tiene una bola en sus partes, te recomendamos que leas el siguiente artículo de ExpertoAnimal en el que explicamos cuáles pueden ser sus causas y qué hacer en cada caso.

Hiperplasia vaginal

La hiperplasia vaginal consiste en el sobrecrecimiento y edematización del suelo de la vagina, que se produce como consecuencia de los elevados niveles de estrógenos que hay durante el proestro (fase del ciclo estral en la que comienza el sangrado por la vulva). Generalmente, se forman masas de aspecto polipoide en la pared de la vagina que, cuando son lo suficientemente grandes, terminan protruyendo a través de los labios de la vulva. Desde el exterior, se suele apreciar como una “bola” o masa de aspecto redondeado, color rosado y tamaño variable (desde una canica hasta un huevo de gallina) que sale a través de la vulva.

La hiperplasia vaginal es un proceso bastante frecuente en las perras enteras o no castradas, especialmente en las razas braquicéfalas (chatas) y gigantes. Casi siempre aparece durante la fase del proestro o el estro y, con frecuencia, se repite cíclicamente en todos los celos que presenta la perra. Además, en las perras gestantes puede aparecer en el parto.

Se trata de un sobrecrecimiento benigno (es decir, no tiene un origen tumoral) y, por lo general, se resuelve de forma espontánea cuando los niveles hormonales se estabilizan. Sin embargo, se debe tener en cuenta que el contacto de la mucosa vaginal con el exterior puede provocar la desecación e irritación de la misma. Además, es frecuente que las perras se laman la zona y se autolesionen el tejido, produciendo la ulceración y el sangrado.

Mi perra tiene una bola en sus partes - Causas y qué hacer - Hiperplasia vaginal

Prolapso vaginal

El prolapso vaginal es un proceso similar a la hiperplasia vaginal, que también aparece asociado a la elevación de los niveles de estrógenos durante el proestro. En función de la cantidad de tejido exteriorizado, el prolapso puede ser parcial o total, pudiendo llegar a involucrar el cérvix o el cuello uterino. En casos graves, el tejido prolapsado puede comprimir la uretra y ocasionar estranguria (orinar gota a gota), anuria (no orinar), disuria (dificultad para orinar) y hematuria (sangre en la orina). En estos casos también es frecuente que aparezca tenesmo, es decir, la perra intentará defecar frecuentemente, pero sin resultados.

La diferencia entre el prolapso y la hiperplasia radica en la cantidad de tejido vaginal exteriorizado:

  • En el prolapso vaginal, la cantidad de tejido que se exterioriza es mucho mayor. Además, este suele tener una apariencia circular, en forma de donut o rosquilla.
  • En la hiperplasia se aprecia una “bola” o masa redondeada que sale a través de la vulva.

En cualquier caso, se debe tener en cuenta que el prolapso vaginal en las perras es un proceso mucho menos frecuente que la hiperplasia vaginal.

Al igual que la hiperplasia, el prolapso es un proceso autolimitante que tiende a remitir cuando los niveles de estrógenos se normalizan. Sin embargo, en la mayoría de casos es necesaria una corrección manual o quirúrgica del prolapso para evitar la desecación y la abrasión de la mucosa en contacto con el exterior.

Prolapso uterino

Otra de las causas que pueden explicar por qué tu perra tiene una bola en sus partes es el prolapso uterino. El prolapso de útero se produce cuando el útero se invierte sobre sí mismo y sale a través de la vulva. Es un proceso que ocurre antes, durante o después de partos prolongados, debido a la sucesión de contracciones continuas con el cuello del útero dilatado. También puede ocurrir en partos distócicos, es decir, partos difíciles en los que las contracciones no permiten la expulsión del feto, pero sí producen la eversión y exteriorización del útero.

El prolapso uterino puede ser:

  • Parcial: si afecta solo al cuerpo uterino. Generalmente, el prolapso parcial no llega a exteriorizarse, sino que se queda alojado en la vagina y no se aprecia externamente.
  • Total: si afecta al cuerpo y a los cuernos uterinos. A diferencia del prolapso parcial, el total sí que protruye a través de la vulva, siendo visible desde el exterior.

El tejido uterino prolapsado aparece edematizado, inflamado y congestivo. Además, debido a la falta de riego que se produce cuando el útero queda atrapado en la estrechez de la vulva, en poco tiempo el tejido empieza a necrosarse. Por este motivo, el prolapso uterino es siempre una urgencia veterinaria que debe tratarse con la mayor premura posible.

Hipertrofia de clítoris

La hipertrofia de clítoris es una alteración poco frecuente en las perras que consiste en un aumento del tamaño del clítoris. Puede tener dos causas:

  • Malformación congénita: se trata de una alteración del desarrollo sexual que produce un clítoris anormalmente grande, también conocido como "pseudopene". En función de si existen o no otras malformaciones en el aparato reproductor, estas perras se pueden considerar hermafroditas o pseudohermafroditas.
  • Tratamientos con andrógenos: uno de los efectos secundarios que pueden producir los andrógenos es la hipertrofia de clítoris.

Las perras con hipertrofia de clítoris presentan una protuberancia que sobresale a través de la vulva, la cual se puede lacerar e infectar. Además, es frecuente que estas perras presenten vaginitis y cistitis de repetición. Por ello, es importante corregir de forma quirúrgica esta alteración para así evitar las complicaciones asociadas.

Neoplasias o tumores

Existen diversos tipos de tumores que pueden ocasionar la presencia de una masa en la zona vulvar. Los más frecuentes son:

  • Neoplasias vulvo-vaginales: los tumores de la vulva y la vagina representan el 40 % de los tumores del aparato reproductor en la perra, siendo la gran mayoría (entre el 70-80 %) benignos. Habitualmente, son fibromas, lipomas o leiomiomas. Su aparición suele tener una influencia hormonal y el riesgo se incrementa con la edad. En estas perras, es frecuente observar sangrado o secreción vaginal, disuria, tenesmo y estro persistente.
  • Tumor venéreo transmisible (TVT) o tumor de Sticker: se trata de un tumor benigno, concretamente un linfosarcoma, que se caracteriza por tener una transmisión de tipo sexual. Es decir, la implantación tumoral se produce por el contacto durante la monta. Generalmente, se presenta como una masa solitaria o múltiple en la mucosa de los genitales externos, multilobulada y con aspecto de coliflor. Con frecuencia, la masa aparece ulcerada e infectada y se produce una descarga sanguinolenta por vía vaginal. En la actualidad, es un tumor con baja prevalencia debido a que las montas naturales son menos frecuentes y a que los perros y perras reproductoras están sometidas a un mayor control sanitario.

¿Qué hacer si mi perra tiene una bola en sus partes?

Como hemos visto a lo largo del artículo, existen numerosas causas que pueden originar la aparición de una “bola” o masa en la vulva de la perra. No obstante, debemos saber que la gravedad de cada una de ellas es muy variable. Algunos procesos, como la hipertrofia vaginal, son autolimitantes y suelen resolverse de forma espontánea al normalizarse los niveles hormonales. Sin embargo, procesos como el prolapso de útero son verdaderas urgencias que requieren atención veterinaria inmediata. Por este motivo, siempre que detectes una masa en la zona vulvar de tu perra, es importante que acudas sin demora a un centro veterinario. Una vez allí, el equipo que te atienda podrá realizar un protocolo diagnóstico que permita identificar la causa e instaurar el tratamiento más adecuado.

A continuación, recogemos a modo de resumen los posibles tratamientos para cada una de las causas enumeradas en este artículo:

  • Hipertrofia vaginal: se trata de un proceso leve que suele remitir cuando se normalizan los niveles de estrógenos. Sin embargo, mientras se resuelve, es importante instaurar un tratamiento para proteger la mucosa vaginal exteriorizada e impedir que se lesione. En concreto, se debe mantener el tejido limpio con suero fisiológico o betadine vaginal, además de aplicar vaselina estéril sobre la mucosa para evitar su desecación. En casos puntuales, sobre todo en masas de gran tamaño o ulceradas, es necesario recurrir a la extirpación quirúrgica.
  • Prolapso de vagina: como primera opción se debe intentar una reposición o reintroducción manual de la vagina. Para ello, se debe lavar bien la zona y proceder a la reposición manual mediante presión, siempre ayudada de sustancias lubricantes o incluso de episiotomía para facilitar la reintroducción. Cuando este método no sea efectivo, o el tejido esté severamente dañado o necrótico, será necesario recurrir a la cirugía.
  • Prolapso de útero: el tratamiento es siempre quirúrgico y se debe realizar con urgencia para evitar la necrosis del tejido prolapsado. El objetivo de la cirugía es retornar el útero a su posición anatómica.
  • Hipertrofia de clítoris: de igual manera, se recomienda la extirpación del clítoris para evitar que se lesione al estar expuesto al exterior.
  • Tumores: el tratamiento de los tumores es eminentemente quirúrgico. Sin embargo, en el caso del tumor venéreo transmisible, el tratamiento es únicamente quimioterápico por medio de vincristina.

Además de los tratamientos específicos que acabamos de describir, debemos señalar que la mayoría de estos procesos se pueden tanto prevenir como resolver con la esterilización (ovariohisterectomía) de las perras. La castración consigue reducir los niveles hormonales y evitar o resolver muchos de estos procesos homorno-dependientes. Por ello, te recomendamos que consideres la esterilización como una buena opción para prevenir estas y otras múltiples patologías reproductivas en la perra. En este artículo hablamos de todas las Ventajas de la esterilización en perros.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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Bibliografía
  • Martínez, J,M., Granados, J.R., Mateo, Mª.B. (2009). Hiperplasia vaginal por ovario remanente. Argos; 110:46-47
  • Root, M. (2005). Manual de reproducción del perro y del gato. Multimédica Ediciones Veterinarias.
  • Valencia, S., González, J.C., Rincón, J.C. (2017). Un caso de desorden del desarrollo sexual en un canino mestizo. Rev Med Vet Zoot; 64(2):70-76

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Michael
Hola una pregunta mi perra está pansona i le salió una polita en su parte vaginal
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