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¿Cómo evitar que mi gato se suba a los muebles?

 
Por Eduarda Piamore, Técnica en psicología, educación y adiestramiento canino y felino. 17 marzo 2021
¿Cómo evitar que mi gato se suba a los muebles?

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Quienes compartimos nuestro hogar con uno o más mininos probablemente sabemos que no todo es color de rosa en esta convivencia. Al mismo tiempo que son capaces de demostrarnos un inmenso afecto y sorprendernos con su gran inteligencia, también pueden darnos algunos dolores de cabeza. No raras veces nos encontramos con tutores quejándose de ciertas conductas inapropiadas o destructivas de sus mininos y que los llevan a hacerse preguntas como: “¿cómo evitar que mi gato se suba a los muebles?”.

La buena noticia es que sí hay soluciones para este pequeño conflicto del día a día y, en este artículo de ExpertoAnimal, compartimos nuestros mejores consejos para evitar que tu gato se suba al sofá, tu cama o a otros muebles del hogar. ¡Sigue leyendo!

¿Por qué los gatos se suben a los muebles?

Antes de empezar con los consejos para evitar que tu gato se suba a los muebles, es importante que dejemos de creer en falsos mitos sobre los gatos. Cuando reproducimos afirmaciones como “los gatos se crían solos”, “no necesitan tantos cuidados”, “ignoran rotundamente a sus tutores” o, peor aún, “son imposibles de educar”, nos alejamos de la posibilidad de llegar a una comprensión más profunda no solo sobre la naturaleza, la inteligencia y el lenguaje de los gatos en general, sino también sobre la personalidad de nuestros mininos. Estas afirmaciones que carecen completamente de fundamentos científicos o empíricos, muchas veces impiden que los tutores provean los mejores cuidados y una óptima calidad de vida a sus mininos. Entonces, ¿por qué deberíamos seguir sosteniéndolas?

Mucho mejor es invertir nuestro tiempo en convivir con nuestros gatos, percibir las particularidades de su carácter e implementar técnicas positivas para lograr que se comporten de la manera que esperamos. Porque sí, los gatos son poseedores de una notable inteligencia y sensibilidad, siendo capaces de experimentar numerosas emociones, asimilar gestos y conductas de sus tutores en el día a día y pueden asimilar diferentes órdenes de adiestramiento, siempre y cuando cuenten con un cuidador que tenga los conocimientos y la paciencia necesaria para enseñarles las conductas apropiadas y fomentar su aprendizaje.

Entonces, lo primero es entender realmente por qué tu gato se sube a los muebles para, a partir de ahí, tomas las medidas más apropiadas. Aunque no haya una sola explicación, en muchos casos, los gatos llevan a cabo esta conducta cuando no cuentan con un ambiente enriquecido donde puedan ejercitarse, jugar y entretenerse libremente, lo que los lleva a buscar otras formas no positivas de expresarse y liberar la tensión acumulada. La ausencia de un espacio enriquecido puede conllevar, entre otras cosas, al desarrollo de síntomas de estrés y problemas de conducta, como la agresividad o la destructividad.

Por otro lado, si tu gato suele subirse en el sofá o en la cama, puede ser que sencillamente esté buscando un lugar cómodo para acostarse, descansar o disfrutar de sus siestas diarias. En este caso, quizá, debas revisar si los espacios de tu minino están debidamente acondicionados con los elementos necesarios para brindarle el confort y la seguridad necesaria para que disfrute de una óptima calidad de vida. Además, es posible que tu minino quiera disfrutar de tu compañía o dormir contigo, lo que también podría explicar por qué se sube a tu cama o al sillón, principalmente cuando estás en estos lugares. No hay nada de malo en dormir con tu minino, siempre y cuando le proveas la adecuada medicina preventiva, respetando la correcta frecuencia de aplicación de sus vacunas y tratamientos antiparasitarios.

Otra posibilidad es que hayas reforzado, de manera inconsciente, esta conducta cuando tu compañero aún era un gatito. Hablaremos un poco mejor de esta cuestión en el siguiente apartado, pero debes saber que el adiestramiento inconsciente es real y mucho más frecuente de lo que solemos imaginar, ocurriendo, generalmente, en las primeras etapas de desarrollo del animal, cuando permitimos o incluso premiamos (reforzamos mediante la entrega de recompensas, como comida o caricias) ciertas conductas por considerarlas tiernas o inofensivas, fomentando su asimilación como un hábito, pero, con el pasar del tiempo, percibimos que estas mismas conductas no nos resultan agradables o pueden implicar algún riesgo para la seguridad del animal o de los individuos a su alrededor.

Finalmente, si percibes que tu gato desarrolla otras conductas inusuales o que su carácter parece haber cambiado, recomendamos realizar una consulta al veterinario. Hay diferentes problemas de salud que pueden provocar alteraciones en el comportamiento de tu compañero, haciendo que esté más nervioso, miedoso, hiperactivo o incluso agresivo.

Hechas estas breves consideraciones iniciales, podemos meternos de lleno en nuestros tips para evitar que tu gato se suba a los muebles y empecemos manteniéndonos en esta misma línea de raciocinio.

¿Qué hacer para que un gato no se suba a los muebles?

A continuación, compartimos tres consejos básicos e imprescindibles para evitar que tu gato se suba a los muebles:

1. Enseña a tu gato a no subirse a los muebles

Como veníamos diciendo, sí es posible adiestrar a un gato, pero debemos tener claro que no se trata de un proceso sencillo, no porque estamos hablando específicamente de los mininos, sino porque todo proceso de educación, independiente de la especie, requiere tiempo, paciencia y conocimiento.

Si pensamos en nuestra propia educación, ¿cuántas veces hemos tenido que leer y volver a leer un párrafo para entenderlo en su totalidad? ¿Cuántas veces debimos practicar y practicar un poco más hasta dominar completamente una técnica? Pues lo mismo ocurre con nuestros compañeros de cuatro patas y cada individuo tendrá su propio tiempo de aprendizaje, al igual que los humanos. Cada gato tomará su propio tiempo para asimilar una orden, conducta o tarea y, como tutores, en lugar de imponerles nuestras expectativas, debemos estimular su aprendizaje de manera gradual, empleando aquellas cosas que más les gusten como refuerzo positivo (golosinas, caricias, etc.).

En este sentido, es importante destacar la diferencia entre adiestrar y educar a un animal. La principal finalidad del adiestramiento es lograr que el animal ejecute una acción tras recibir una orden específica, que puede ser indicada mediante un gesto o una palabra. Por ejemplo, cuando presentamos la orden “sienta” a un perro, esperamos que se siente, acatando la orden que le fue indicada. A su vez, educar es un concepto más amplio, cuyo principal propósito es enseñar al animal cómo comportarse adecuadamente en diferentes circunstancias o situaciones que pueden presentarse en su día a día, siendo la socialización una pieza clave para una buena educación. Este proceso resulta indispensable tanto para evitar que el animal lleve a cabo conductas que ponen en riesgo su bienestar y el de todos a su alrededor, como para prevenir problemas de comportamiento, como la agresividad, y conductas indeseadas, como puede ser subirse o arañar los muebles del hogar.

Entonces, ¿cuál es la mejor manera de evitar que tu gato se suba a los muebles? Pues, enseñándole desde sus primeros días en el hogar que esta no es una conducta apropiada. Si permites que el minino se suba a los muebles cuando aún es un gatito, será más probable que asimile esto como un hábito cuando alcance la edad adulta. Y es que los gatos, al igual que todas las especies, se aferran a una rutina (y los hábitos que en ella se incluyen) para sentirse más cómodos y seguros, evitando exponerse a riesgos innecesarios.

Por ello, el mejor momento para enseñarles cómo comportarse adecuadamente en el hogar, qué lugares tienen permitidos frecuentar y cuáles no, es durante su “infancia”, pues, en las primeras etapas de su desarrollo físico y mental, los gatitos tienen un carácter más flexible y aún están asimilando los códigos de su conducta social. Por lo tanto, si le indicas que no es apropiado subirse a los muebles durante estas etapas y, además, le enseñas cuáles son los lugares más adecuados para descansar y entretenerse, muy probablemente no tendrás que lidiar con este hábito en el futuro.

Si quieres aprender las mejores técnicas para llevar a cabo este proceso de aprendizaje con tu gatito, no dejes de leer el siguiente artículo: “¿Cómo educar a un gato desde que es pequeño?”.

2. Prepara zonas especiales para tu gato

¿A quién no le gusta vivir en un hogar cómodo donde se siente seguro y bienvenido? A nosotros y a los gatos también. Tu minino necesitará contar con zonas bien acondicionadas con los elementos necesarios y un ambiente positivo para alimentarse, descansar, hacer sus deposiciones y, por supuesto, jugar. Es importante que estas áreas estén debidamente separadas, ya que los gatos odian tener en el mismo espacio la caja de arena y el cuenco de la comida.

Ahora, si no quieres que tu gato se suba a los muebles, entonces bríndale una cama, un almohadón o un refugio donde encuentre el confort necesario para desfrutar de sus siestas y momentos de ocio. En caso de que percibas que tu minino muestra poco interés por acostarse en su nueva zona de descanso, en este articulo te enseñamos cómo favorecer su adaptación a la nueva cama: "¿Cómo enseñar a un gato a dormir en su cama?".

Para evitar que tu gato arañe las cortinas, el sofá y otros elementos del hogar, incorpora un rascador en su ambiente y verás que, además de mantenerlo entretenido, este juguete tan sencillo le ayudará con la limpieza y el pulido de sus uñas. Incluso, puedes hacer un rascador en casa, ¡fácil, económico y más amigable con el medio ambiente!

En caso de que tu compañero disfrute saltando y trepando por el hogar, una buena idea puede ser instalar plataformas, estanterías o colgantes para gatos en las paredes, a diferentes alturas, formando un circuito con distintos niveles de dificultad. También puedes optar por adquirir o fabricar en casa un árbol rascador, que combina los clásicos rascadores verticales con escaleras, “cajas refugio”, pelotas u otros juguetes colgantes y otros accesorios para estimular que tu gato practique ejercicios y, a la vez, pueda expresar su inteligencia e instinto de buen cazador.

Recuerda poner la misma atención a la hora de preparar su área de alimentación, eligiendo el comedero y el bebedero más apropiado para sus características físicas y preferencias, además de contar con la orientación de un veterinario para definir la nutrición más beneficiosa según sus requerimientos nutricionales.

3. Enriquece el ambiente de tu gato

Más allá de elegir correctamente los elementos básicos con los que tu gato necesita contar para llevar una vida mínimamente cómoda e higiénica, es importante que apuestes por el enriquecimiento ambiental para proporcionarle una óptima estimulación física y mental, además de favorecer la gestión de un peso saludable.

En un ambiente enriquecido con juguetes, rascadores, estímulos visuales, plataformas y otras estructuras que puedes crear tú mismo usando, por ejemplo, cajas de cartón, tu gato podrá practicar regularmente actividades físicas y, a la vez, mantenerse entretenido incluso cuando no estés en el hogar. Todo ello disminuye significativamente las probabilidades de que lleve a cabo conductas inapropiadas en función del estrés o del aburrimiento, pero también nos ayuda a prevenir algunos problemas de salud comunes en los gatos, como la obesidad.

Otra opción interesante puede ser incorporar estímulos olfativos en la rutina de tu gatito, como la famosa hierba gatera o catnip (Nepeta cataria), que incita a los movimientos y juegos, estimulando el cuerpo y la mente de los gatos. No obstante, ten mucho cuidado con las platas tóxicas y los olores muy intensos, que pueden provocar alergias y otros síntomas.

Por último, también te recomendamos proponer juegos de inteligencia a tu gato, pues, además de estimular su inteligencia, son una excelente manera de disfrutar tiempo de calidad en su compañía. Descubre los mejores juegos de inteligencia para gatos en este otro artículo.

¿Cómo evitar que un gato no se suba al sofá o a la cama?

Si no quieres que tu gato se suba al sofá o a la cama, lo más importante es no permitirlo bajo ningún concepto. Cuando son cachorros, es posible que caigamos en la tentación de querer tenerlos a nuestro lado en todo momento, incluso cuando nos encontramos descansando en el sofá o nuestra cama. Sin embargo, al crecer cambiamos de opinión y preferimos que el animal deje de subirse, ¿qué hacer entonces? Los gatos son animales de costumbres y no entienden por qué de repente hemos cambiado de opinión y, de la noche a la mañana, no pueden seguir haciendo lo que hacían todos los días: subir al sofá contigo o a tu cama. Por ello, es fundamental establecer unas normas para cumplirlas desde el primer. No pasa absolutamente nada por dejar que se suba, pero si no queremos que lo haga, debemos mantenernos siempre firmes en esta postura.

Si no hemos podido hacerlo por el motivo que sea o ha sido el gato quien, de repente, ha empezado a subirse al sofá o a la cama, debemos averiguar si el problema reside en que su cama no le resulta cómoda. Así pues, como decíamos en apartados anteriores, es imprescindible ofrecer al animal un lugar cómodo y seguro para descansar. De hecho, es también muy positivo disponer de varios espacios así, por ejemplo, situados en distintas habitaciones o a diferentes alturas, ya que cabe la posibilidad de que tu gato se suba al sofá o a tu cama porque le gusta descansar en alto.

Para acostumbrar a un gato a que deje de subirse al sofá o a tu cama, no debes regañarlo, castigarlo ni pegarle, sino redirigir la conducta mediante el refuerzo positivo. En estos casos, lo más recomendable es colocar su nueva cama cerca, animarlo a tumbarse en ella y premiarlo cuando lo haga. Al principio este proceso puede resultar largo, pero con paciencia y constancia el animal entenderá que donde debe descansar en ese lugar, no en el sofá ni en tu cama.

Si el problema es que tu gato araña el sofá, entonces te aconsejamos consultar este otro artículo: "Soluciones para que tu gato no arañe el sofá".

¿Cuándo acudir a un profesional?

Si tras poner en práctica todos los consejos anteriores durante un tiempo considerable notas que tu gato se sigue subiendo a los muebles, entonces deberás indagar un poco más en la causa y contar con la ayuda de un/a educador/a felino/a o un/a etólogo/a. Así mismo, no olvides acudir al veterinario si observas síntomas inusuales que pueden hacerte pensar que tu minimo sufre un problema de salud.

Si deseas leer más artículos parecidos a ¿Cómo evitar que mi gato se suba a los muebles?, te recomendamos que entres en nuestra sección de Educación básica.

Bibliografía
  • Erin K. Willson, Rachael B. Stratton, Charlotte F. Bolwell, Kevin J. Stafford. Comparison of positive reinforcement training in cats: A pilot study. Journal of Veterinary Behavior, Volume 21, 2017, p. 64-70. Disponible en línea: https://doi.org/10.1016/j.jveb.2017.07.007
  • Herron, Meghan E, and C A Tony Buffington. Environmental enrichment for indoor cats. Compendium (Yardley, PA), vol. 32, 2010. Disponible en línea: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3922041/

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