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Artritis en perros – Signos clínicos y tratamiento

 
Por Cristina Pascual, Veterinaria. 29 septiembre 2021
Artritis en perros – Signos clínicos y tratamiento

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La artritis es un proceso inflamatorio a nivel de las articulaciones que habitualmente produce cojera en los animales que la padecen. Existen distintos tipos de artritis en los perros, pero independientemente del tipo, será importante realizar un diagnóstico temprano e instaurar un tratamiento apropiado para controlar la enfermedad y evitar que se produzca un daño irreversible en la articulación.

Si quieres saber más sobre la artritis en perros, signos clínicos y tratamiento, sigue leyendo este artículo de ExpertoAnimal.

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¿Qué es la artritis en perros?

La artritis se define como una inflamación de las articulaciones, concretamente del cartílago articular y la membrana sinovial.

El daño de estos elementos de la articulación se puede producir por un agente infeccioso, mediadores de la inflamación o enzimas proteolíticas liberadas por las células inflamatorias y las células del cartílago articular y la membrana sinovial.

Tipos de artritis en perros

Las artritis en perros se pueden clasificar según varios criterios:

  • La etiología: infecciosa o no infecciosa. A su vez, las no infecciosas se clasifican en erosivas y no erosivas.
  • El tipo de exudado: serosa, fibrinosa, supurativa o linfoplasmocitaria.
  • La duración o cronicidad: aguda, subaguda o crónica.
  • Grado de inflamación o gravedad: leve, moderada o severa.

Cuando se afectan varias articulaciones de forma simultánea hablamos de poliartritis.

Causas de artritis en perros

Independientemente de si se trata de una artritis infecciosa o no infecciosa, a su vez podrán clasificarse en función de la cronicidad y la gravedad del proceso.

Cabe destacar que cuando el proceso inflamatorio se cronifica, se produce un daño irreversible en la articulación que progresa a la degeneración articular, denominada artrosis o enfermedad degenerativa articular.

Artritis infecciosas o sépticas

Los agentes infecciosos implicados suelen ser bacterias o micoplasmas, aunque también pueden intervenir virus y hongos. Normalmente los patógenos llegan a la articulación vía sanguínea. De forma menos frecuente, se producen por inoculación directa del agente causal. Por ejemplo, por una punción articular sin respetar las condiciones de esterilidad o por extensión de un proceso infeccioso en el tejido que rodea la articulación.

Artritis no infecciosas

Se caracterizan por ser procesos inflamatorios estériles, es decir, no hay ningún agente infeccioso implicado. A su vez, se clasifican en dos tipos:

  • Erosivas: como su propio nombre indica, son aquellas artritis en las que se produce erosión del cartílago articular. En el perro, la artritis erosiva por excelencia es la artritis reumatoide, que suele afectar a las articulaciones del carpo, tarso e interfalangianas. En esta patología se forman inmunocomplejos (uniones de antígeno-anticuerpo) que se depositan en la articulación, favoreciendo la aparición de una respuesta inflamatoria y generando lesiones de las estructuras articulares.
  • No erosivas: en este caso, el cartílago articular no se ve afectado. También cursan con la formación y depósito de inmunocomplejos en la articulación. Se han asociado a enfermedades inmunomediadas (como el lupus eritematoso sistémico), inflamaciones crónicas (otitis, piómetra), leishmaniosis y neoplasias.
Artritis en perros – Signos clínicos y tratamiento - Causas de artritis en perros

Signos clínicos de artritis en perros

En los perros que padecen artritis podemos observar distintos signos clínicos:

  • Cojera o claudicación: es debido a que el proceso inflamatorio a nivel de la articulación origina dolor y disfunción. Normalmente, la cojera comienza siendo leve e intermitente pero progresivamente se vuelve más severa y frecuente. Se debe tener en cuenta que la cojera se puede exacerbar con ejercicio, tras periodos prolongados en reposo y por cambios en el clima (fundamentalmente por frío).
  • Marcha anormal: algunos perros, en lugar de presentar una cojera evidente, muestran una marcha rígida y restringida.
  • Modificación de la postura al sentarse: fundamentalmente en artritis que afecta a la articulación de la rodilla o del tarso.
  • Engrosamiento de las articulaciones afectadas.
  • A la palpación, se puede detectar inflamación, calor y crepitación (ruidos de chasquido al movilizar la articulación). Incluso puede existir una respuesta dolorosa a la manipulación.
  • El rango de movimiento articular (bien sea flexión/extensión, abducción/aducción o rotación) puede estar disminuido debido al desarrollo de fibrosis.

Tratamiento para artritis en perros

El tratamiento será diferente en función del tipo concreto de artritis. De forma general, las artritis infecciosas se tratarán con antibióticos y lavados articulares, mientras que las artritis no infecciosas, al ser procesos inmunomediados, se tratarán con fármacos inmunosupresores. Además, si se conoce la causa primaria de la artritis inmunomediada (leishmaniosis, neoplasias, etc.) habrá que instaurar un tratamiento específico para dicha patología.

La terapia específica con antibióticos o inmunosupresores se podrá complementar con tratamientos coadyuvantes (analgésicos, condroprotectores, nutracéuticos o fisioterapia).

Medicamentos para tratar la artritis en perros

  • Antibióticos: administrados tanto vía sistémica como local (intraarticular). Será necesario tomar una muestra de líquido sinovial, realizar un cultivo microbiano y un antibiograma para seleccionar un antibiótico eficaz frente al microorganismo responsable de la artriris. Vía sistémica se administrarán antibióticos con buena perfusión a nivel de las articulaciones (penicilinas, oxitetraciclinas, fluoroquinolonas, cefalosporinas, cloranfenicol, etc.) y vía intraarticular se emplearán antibióticos que no induzcan una sinovitis química (penicilina, gentamicina, doxiciclina, lincomicina, etc.).
  • Fármacos inmunosupresores: prednisona, azatioprina, ciclofosfamida o leflunomida. El objetivo es administrar el fármaco a la dosis mínima efectiva para disminuir en la medida de lo posible los efectos adversos del tratamiento (alteraciones gastrointestinales, anemia, leucopenia, trombocitomenia, hepatotoxicidad, nefrotoxicidad).
  • Antiinflamatorios: fundamentalmente Antiinflamatorios No Esteroideos (AINEs) como carprofeno, meloxicam o firocoxib.
  • Analgésicos: como tramadol o gabapentina.

 

¿Cómo ayudar a un perro con artritis?

Más allá del tratamiento médico que paute tu veterinario/a, puedes tener en cuenta una serie de factores que ayudarán a minimizar el dolor articular en tu perro:

  • Control del peso: el sobrepeso conlleva una presión adicional sobre las articulaciones que puede agravar la enfermedad. Por ello, mantener a tu perro en su peso ideal ayudará a minimizar el daño articular.
  • Ejercicio físico: un ejercicio de ligero a moderado ayudará a mantener el rango de movimiento y la flexibilidad de las articulaciones. La natación es una actividad de bajo impacto que ayuda a mejorar la masa muscular sin sobrecargar las articulaciones, por lo que puede ser un gran complemento durante el tratamiento de la artritis.
  • Nutracéuticos: son sustancias que forman parte de los alimentos y que proporcionan beneficios para la salud. Algunos como el sulfato de condroitina, sulfato de glucosamina, clorhidrato de glucosamina, ácidos grasos omega 3 o la vitamina C ayudan a limitar el daño articular y a reducir los signos de artritis en los perros.
  • Condroprotectores: tienen acción antiinflamatoria lenta y aportan nutrientes para reducir la degeneración articular.
  • Fisioterapia: masajes, estiramientos o ejercicios para mantener el rango de movimiento.
Artritis en perros – Signos clínicos y tratamiento - ¿Cómo ayudar a un perro con artritis?

Esperanza de vida de un perro con artritis

El pronóstico de un individuo con artritis puede variar en función de varios factores:

  • La edad
  • La articulación afectada
  • El número de articulaciones afectadas
  • El microorganismo aislado, en el caso de artritis infecciosas
  • La presencia de otras enfermedades concomitantes
  • La rapidez con la que se instaura el tratamiento

Debemos tener en cuenta que la artritis, en sí misma, no es una enfermedad mortal. No obstante, puede aparecer asociada a otras patologías graves que podrán empeorar el pronóstico del animal. En cualquier caso, realizar un diagnóstico temprano e instaurar el tratamiento adecuado serán determinantes para controlar la enfermedad y prolongar la esperanza de vida de un perro con artritis.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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Bibliografía
  • Beale, B.S. (2010). Artritis del perro y del gato: diagnóstico. Banfield Journal, 6(4):5-14.
  • Beale, B.S. (2020). Artritis del perro y del gato: tratamiento. Banfield Journal, 6(4):1-16.
  • De Camps, C.E., Johnston, S.A., Déjardin, L.M., Schaefer, S.L. (2015). Arthrology. En Small animal orthopedics and fracture repair. Elsevier

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