La otitis en los gatos

La otitis en los gatos

¿Crees que posiblemente tu gato tiene otitis? ¿Sabes cómo puede haberse producido la otitis en los oídos de tu fiel compañero? ¿Cuáles son los síntomas, cómo se trata y qué consecuencias puede acarrear?

Si te interesa saber sobre todo lo relacionado con la otitis en los gatos, lee con atención este artículo de ExpertoAnimal y ayuda a tu mascota a recuperar su salud.

¿Qué es la otitis?

La otitis es la inflamación del epitelio que recubre el conducto auditivo y del pabellón auricular. Esta inflamación suele causar dolor y pérdida de audición temporal entre otras cosas. Además, está acompañada de muchos otros síntomas que la hacen más fácilmente identificable y que explicaremos más adelante.

Este problema ótico suele darse mucho cuando los felinos están con las defensas bajas por algún motivo. Está comprobado que las épocas del año en las que más se da la otitis son primavera y verano debido al aumento de la temperatura y de la humedad del ambiente. El contagio de algunos posibles responsables de la otitis como los ácaros del oído, se da por contacto directo con una zona o animal infestado. En los refugios, en criaderos, en las zonas en las que hay colonias de gatos controladas y en general en cualquier área en la que convivan gran número de gatos se da con mucha frecuencia este contagio por contacto directo, pues el control constante de todos y en todos los aspectos de su salud siempre es muy difícil. La otitis puede darse sin haber contagio, es decir que se da de forma secundaria a un traumatismo o a una infección bacteriana o fúnigca debido a un cuerpo extraño, entre más causas.

Existen diversos tipos de otitis según su causa y la zona del oído que afecta. Según la zona afectada podemos clasificarla en:

  • Otitis externa: Se trata de la otitis más común, pero es la menos grave y la más fácil de tratar. Afecta al oído externo, es decir, al conducto auditivo desde el pabellón auricular hasta el tímpano. Si esta otitis es muy severa se ve muy afectado el pabellón auricular y puede llegar a romperse el tímpano y extenderse la inflamación y afección hacia el oído medio, provocando una otitis media secundaria.
  • Otitis media: Esta otitis suele producirse más comúnmente cuando una otitis externa ha sido tratada ineficazmente. Se da en el área del oído medio, dónde encontramos el tímpano que se ha inflamado e incluso roto debido a la otitis.
  • Otitis interna: Es la inflamación del oído interno y generalmente se produce por un traumatismo o por una otitis media o externa mal curadas. Por su profundidad en el oído se trata de la otitis más compleja de curar.

¿Existe predisposición en algún tipo de gato?

Primeramente decir que, generalmente, existe menos predisposición en los gatos que en los perros. Pero, en realidad cualquier individuo puede padecer otitis y dentro de los felinos domésticos encontramos que los que tienen mayor predisposición son los que tienen entre uno y dos años.

Además los ejemplares de pelo largo, como suelen tener bastante pelo en las orejas, también tienen más facilidad de padecer otitis puesto que los pelos en los oídos retienen más la suciedad y la humedad. Los felinos que están mucho tiempo al aire libre tienen más riesgo de padecer enfermedades auriculares, entre ellas la otitis, por lo que es muy importante la revisión periódica de sus conductos auditivos. Son también muy propensos a este problema de oídos, pero de forma secundaria, los individuos que presentan las defensas muy bajas por algún otro problema principal.

¿Cuáles son las causas de la otitis?

La otitis puede ser causada por diversas cosas como cuerpos extraños alojados en el conducto auditivo, bacterias, hongos (levaduras), parásitos externos como los ácaros y traumatismos en la zona.

A continuación explicamos unas cuantas causas de esta enfermedad ótica:

  • Ectoparásitos: Los ectoparásitos que producen la otitis más frecuente en felinos son los ácaros, unos parásitos externos microscópicos pero que cuando se dan en gran número en una zona se pueden llegar a ver directamente. Este ácaro se llama Otodectes cynotis y no solo se aloja en el oído cuando infesta a un animal si no que también se halla en la piel de la cabeza y el cuello.
  • Bacterias y hongos (levaduras): Se trata de microorganismos patógenos oportunistas que causan una otitis secundaria. Se aprovechan de situaciones como el exceso de humedad, el agua residual tras un baño que pueda haber quedado en el oído, la presencia de cuerpos extraños, traumatismos, alergias e irritaciones producidas por productos limpiadores para los oídos que sean inadecuados para gatos. Las bacterias más comunes son Pasteurella multocida, Pseudomona aeruginosa, Proteus y E. coli. En el caso de los hongos el más común es Malassezia.
  • Cuerpos extraños: A veces, sobre todo en el caso de los gatos que están mucho en el exterior, pueden introducirse en el conducto auditivo algunos objetos como hojas, ramitas y espigas que pasan a ser un cuerpo extraño alojado en el oído de nuestro gato. Este objeto alojado en el conducto auditivo molestará mucho al animal que intentará quitárselo, generalmente sin éxito, y finalmente acabará dañando e inflamando el oído y produciendo otitis secundaria por bacterias o por hongos oportunistas. Debemos evitar extraer nosotros mismos el cuerpo extraño y dejar que lo haga un veterinario con material adecuado. En gatos este caso de otitis es menos frecuente que en perros.
  • Traumatismos: Como hemos comentado antes, otro motivo que puede causar otitis secundaria en los oídos de nuestros compañeros son los traumatismos, es decir, algún golpe que haya producido daños internamente y a partir de esta inflamación y heridas se aprovechen bacterias y hongos y provoquen una otitis.

Otras enfermedades y problemas que dan lugar a otitis secundarias: La otitis secundaria suele darse más comúnmente debido a lo anteriormente comentado, pero también puede derivarse de otras enfermedades que ya padezca el felino y por lo tanto ser un síntoma de éstas. Por ejemplo:

  • Problema hereditario de queratización: Se trata de un defecto en la queratización que se da de forma hereditaria. Este problema en el proceso de la queratización causa inflamaciones y seborrea y fácilmente da lugar a otitis secundarias eritematosa y ceruminosa. En caso de complicarse puede derivar en otitis purulenta secundaria. Este caso de enfermedad hereditaria suele darse con más frecuencia en los gatos Persas.
  • Atopia y alergia alimentaria: Este tipo de alergias es más frecuente en canes pero también se ve en felinos domésticos. Pueden producir otitis secundaria, sobre todo cuando estos procesos alérgicos han producido previamente dermatosis faciales. En este caso suelen ser organismos oportunistas varios tipos de bacterias, pero sobre todo la levadura (hongo) llamado Malassezia pachydermis.
  • Hipersensibilidad por contacto y reacción irritante: Los gatos en general son muy sensibles a productos y medicamentos, pero sobre todo lo son a los productos limpiadores para los oídos como las gotas óticas. Estos productos muchas veces les producen irritaciones graves en el conducto auditivo dando paso a otitis secundarias. Nunca debemos utilizar estos productos que no estén indicados para el uso en gatos y preferiblemente utilizaremos uno que nos recomiende nuestro veterinario.
  • Enfermedades inmunitarias: Este tipo de enfermedades se asocian a lesiones auriculares y a otitis externa. Debido a las defensas excesivamente bajas que estas enfermedades causan en nuestras mascotas, las bacterias y los hongos encuentran la oportunidad de proliferar y se dan otitis externas secundarias con gran facilidad. Debemos tener muy presente el VIF o virus de inmunodeficiencia felina.
  • Tumores: Hay casos en gatos mayores que la otitis es recurrente e incluso crónica, entonces debemos sospechar de un tumor, ya sea benigno o maligno, en las estructuras anexas del oído. Por ejemplo, son comunes los carcinomas de células escamosas en los oídos blancos.
  • Pólipos nasofaríngeos: Son proliferaciones no neoplásicas, es decir, que no son anormales. Por lo tanto, es corriente que en gatos jóvenes se detecten estos pólipos en las zonas del oído medio, conducto auditivo y mucosa nasofaríngea. Junto con los cuerpos extraños, estos pólipos son la causa más común de la otitis externa unilateral en gatos. En este caso la otitis suele ser resistente a la medicación y puede llegar a provocarse una otitis media con signos respiratorios.
  • Más enfermedades y problemas que pueden causar otitis: Sarna, trastornos seborréicos, enfermedades metabólicas, endocrinas y nutricionales.

¿Qué síntomas manifiesta la otitis en los gatos?

Los signos y síntomas que presentará nuestro felino en caso de otitis dependerán y variarán, sobre todo en el grado de intensidad de éstos, del origen causante de la otitis. Los síntomas que reconoceremos son:

  • Frecuentes sacudidas de la cabeza.
  • Inclinación de la cabeza. Si se da solo hacia un lado, esto indica otitis unilateral que suele ser producida por la presencia de un cuerpo extraño en ese oído. En caso de molestarle los dos oídos irán alternando el lado según les moleste más uno u otro.
  • Dolor en la zona cuando les acariciamos. Suelen quejarse y maullar mucho e incluso gritar debido al dolor.
  • Prurito que puede ir de moderado a severo.
  • Debido al prurito se rascan y se frotan las orejas y el cuello muy frecuentemente hasta llegar a producirse heridas en la zona.
  • Zona de las orejas enrojecida e hinchada.
  • Irritación, exudación y piodermas de toda la zona afectada.
  • Mal humor e incluso agresividad, nulas ganas de jugar y puede llegar a suceder que dejen de comer debido a las grandes molestias y dolor que pueden estar teniendo.
  • Abundante cerumen oscuro en los oídos.
  • Pérdida de audición.
  • Mal olor en los oídos.
  • Pérdida de pelo en las zonas afectadas por el excesivo rascado producido por el prurito.
  • Presencia de ácaros en los oídos. En caso de presentar una infestación de ácaros muy severa, se debe tener en cuenta que puede tratarse de un caso de defensas demasiado bajas debido al VIF (virus de inmunodeficiencia felina).
  • Otohematoma: Problema derivado del excesivo rascado y la continua agitación de la cabeza. Los otohematomas son acumulación de sangre en el pabellón auricular y aparecen en la superficie cóncava de éste, entre el cartílago y la piel o dentro del cartílago, cuando se rompen los capilares sanguíneos. Externamente se observa como una bola en la oreja, que molesta mucho al animal y está muy caliente. La única solución es la cirugía.

Es de vital importancia para el resultado de la salud de nuestro compañero que en seguida que detectemos uno solo de estos síntomas acudamos a nuestro veterinario de confianza para que lo revise y nos aconseje.

¿Cómo podemos prevenirla y tratarla?

A continuación vamos a daros unos cuantos consejos y remedios para prevenir y tratar la otitis en los gatos:

  • Mantener un seguimiento de su salud desde casa: Es de vital importancia que de forma periódica siempre que cepillemos y bañemos a nuestras mascotas nos fijemos en el estado de diversas zonas de su cuerpo incluidos los oídos. Si detectamos cualquier síntoma de los anteriormente descritos no debemos dudar en acudir al veterinario cuanto antes y así evitar dolores, molestias y complicaciones a nuestros amigos.
  • Evitar que los oídos queden sucios: Cuando acicalamos a nuestros gatos debemos fijarnos en la suciedad que puedan tener en los oídos. En caso de ver que se necesita limpiar algo de cerumen acumulado, suele ser cada dos o tres semanas, no utilizaremos nunca los bastoncillos de algodones que habitualmente usamos nosotros. Debemos pensar que con un bastoncillo, podemos hacerles mucho daño en el oído interno en caso de movimiento brusco, incluso romper el tímpano. Por eso, la mejor forma de limpiar el oído es con una gasa estéril envuelta en nuestro dedo y mojada con suero fisiológico y suavemente ir retirando la suciedad solo de la zona del pabellón auricular, es decir, solo la suciedad del área que vemos y no profundizar.

Existen gotas o limpiadores óticos, pero debido a que los felinos son muy sensibles a las medicaciones y a los productos en general, sean químicos o naturales, debemos utilizar uno que nos haya recetado expresamente nuestro veterinario de confianza y nunca uno que veamos en la tienda de animales y nos parezca bien. Sobre todo, nunca debemos utilizar un producto para perros que no esté indicado expresamente para gatos, ya que este tipo de sustancias que producen irritaciones son también una causa importante de otitis en nuestros gatos. Además, en caso de ser ejemplares de pelo largo, podemos pedir al veterinario que de vez en cuando les recorte los pelos de las orejas para evitar la acumulación de suciedad.

  • Evitar que los oídos queden húmedos: Cuando los bañamos debemos evitar que entre agua y jabón. Una forma sencilla es, con algodoncitos untados en un poco de vaselina, taponar los oídos suavemente de forma que luego los podamos retirar con facilidad. Es muy importante acordarse de retirar estos taponcitos ya que si los dejamos ahí molestarán a nuestra mascota, pero además si no consigue sacárselos por sí mismo, resultarán ser un cuerpo extraño alojado en el oído y pueden acabar produciendo otitis. Para retirar cualquier residuo de vaselina, algodón o si hubiera agua, utilizaremos una gasa estéril envuelta en un dedo para retirar y secar. Es muy importante que no entre agua abundante ni a presión para evitar la rotura del tímpano, pero si el oído se humedece igualmente debemos cerciorarnos de que lo dejamos seco y limpio.
  • Revisión veterinaria periódica: Cada vez que el veterinario los visite, ya sea por rutina o por algo más específico, deberá revisar el estado de sus oídos de forma más exhaustiva de lo que podemos hacer desde casa. De esta forma evitaremos que si se produce una otitis tardemos demasiado en darnos cuenta y las consecuencias sean más graves.
  • Seguir el tratamiento indicado por el veterinario: En caso de padecer otitis, el veterinario nos ofrecerá un tratamiento a seguir el cual será muy importante hacer concienzudamente y aun que parezca que el problema se ha solucionado debemos seguir hasta el final del tratamiento. El tratamiento dependerá del tipo de otitis a la que nos enfrentemos, pero principalmente se tratará de:
  1. Primero retirar el cuerpo extraño si lo hay.
  2. Realizar una limpieza y secado del oído.
  3. Cerciorarse de cuál es la causa para aplicar el tratamiento adecuado:
  • Cuerpo extraño: El veterinario deberá retirar el cuerpo extraño para poder realizar las curas de la otitis. Una vez extraído el cuerpo extraño realizaremos las curas con los medicamentos óticos y tópicos que nos haya dado nuestro veterinario y los aplicaremos como nos haya explicado.
  • Bacterias: Se deberá realizar una limpieza con agua o suero fisiológico para que el especialista pueda revisar mejor todo el conducto auditivo. En caso de tratarse de una otitis bacteriana nos recetará algún producto tópico y ótico antibacteriano.
  • Hongos (levaduras): En este caso, una vez el veterinario especialista haya podido determinar que los hongos son la causa, nos recetará el producto fungicida adecuado.
  • Ectoparásitos: Los ácaros son los ectoparásitos que causan las otitis más comunes. El veterinario nos recetará un antiparasitario como una pipeta para repartir en la zona de la cruz del animal y un producto ótico acaricida. Antiinflamatorios para reducir la inflamación y el dolor causados por la otitis.

En caso de que todo lo anterior no surta efecto o desde el principio el veterinario considere que es la única solución, se realizará tratamiento quirúrgico.

Debemos saber que cuando se le aplican gotas óticas de cualquier tipo en el oído a un animal, éste seguidamente sacudirá la cabeza para expulsarlas del interior de su oído ya que es algo molesto. Pero es muy importante seguir con el tratamiento y dejar que sacudan la cabeza para expulsar más fácilmente la suciedad. Además, aun que aparentemente la otitis se haya curado, debemos acabar el tratamiento como nos indique el especialista y hacerlo durar todo el tiempo que nos diga. Es muy importante alargar una semana más, a partir de que aparentemente esté curada la otitis, para cerciorarnos de que la otitis no reaparezca con facilidad.

  • El collar isabelino: Seguramente, el veterinario nos ofrecerá, como soporte del tratamiento, un collar isabelino para colocar a nuestra mascota, este collar puede parecernos que es un incordio para ellos pero debemos dejar que se acostumbren y que lo lleven ya que evitará que puedan seguir rascándose de forma descontrolada y se hagan más heridas e incluso los indeseables otohematomas.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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