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¿Cómo alimentar a un perro con megaesófago?

María Besteiros
Auxiliar técnico veterinario y peluquera canina y felina
¿Cómo alimentar a un perro con megaesófago?

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El esófago es el tubo muscular que conecta la faringe con el estómago, ayudando al transporte de los alimentos mediante la realización de movimientos peristálticos. Hay causas que afectan a esta movilidad y producen lo que se conoce como megaesófago. En este artículo de ExpertoAnimal vamos a dar más detalles de esta enfermedad, caracterizada por la presencia de regurgitación, así como de sus causas y tratamiento, prestando especial atención a cómo alimentar a un perro con megaesófago, ya que es un aspecto esencial para mejorar la calidad de vida del animal afectado. Si tu perro regurgita podría estar sufriendo megaesófago, ¡así que este artículo te interesa!

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¿Qué es el megaésofago en perros?

El megaesófago consiste en la dilatación patológica y generalizada del esófago. Se produce cuando hay un descenso de su motilidad (hipomotilidad); recordemos que el esófago realiza movimientos denominados peristálticos que ayudan al tránsito de los alimentos. El megaesófago puede ser congénito o adquirido. En el primer caso afectará a cachorros, generalmente cuando comienzan con la alimentación sólida.El megaesófago adquirido, en cambio, puede afectar a animales adultos y tiene diferentes causas, como puede ser la presencia de un cuerpo extraño o la miastenia (debilidad muscular).

Síntomas de megaesófago en perros

El síntoma más característico es la regurgitación de alimentos y/o de líquidos, que puede agravar el cuadro al provocar una neumonía por aspiración. La pérdida de peso es otro de los síntomas de megaesófago en perros, al igual que los repetidos intentos de tragar. El perro puede regurgitar incluso varias horas después de la ingesta. Es necesario buscar la causa del megaesófago para poder tratarla y, mientras, es muy importante saber cómo alimentar a un perro con megaesófago, ya que esta enfermedad dificulta la deglución y, con la regurgitación, complica la nutrición correcta de nuestro perro.

¿Cómo alimentar a un perro con megaesófago? - Síntomas de megaesófago en perros

Megaesófago congénito en perros

Un cachorro puede sufrir megaesófago congénito, es decir, nacerá padeciendo ya esta afección, de la que vamos a poder observar sintomatología durante sus primeros meses de vida. El esófago no puede contraerse con normalidad, su motilidad está reducida, por lo que no cumple con la función de impulsar el bolo alimenticio hasta el estómago. Suele ser un fragmento del esófago el que sufre esta falta de actividad y, por encima de él, el resto del esófago se dilata como si fuese un globo. Una causa de megaesófago congénito en perros son las miopatías hereditarias, enfermedades genéticas en las que se produce una degeneración progresiva de la musculatura. Es signo principal la debilidad. A partir del destete veremos que el cachorro intenta comer pero se desanima pronto, regurgita y puede presentar, también, sintomatología respiratoria si se produce neumonía por aspiración (fiebre, dificultad respiratoria, tos). Pueden regurgitar cantidades pequeñas de comida que se vuelven a comer y así, repitiendo el proceso, la comida más líquida acaba consiguiendo llegar al estómago. El cachorro puede tener problemas para ingerir tanto alimento sólido como líquido o ambos. Si observamos cualquiera de estos signos debemos acudir al veterinario, quien será el encargado de prescribir el tratamiento adecuado, para el que es muy importante la forma de ofrecer la comida. En los siguientes apartados veremos cómo alimentar a un perro con megaesófago.

¿Cómo alimentar a un perro con megaesófago? - Megaesófago congénito en perros

Causas de megaesófago en perros

Los perros adultos también pueden padecer megaesófago adquirido, que se produce cuando alguna causa (cuerpo extraño o miastenia) afecta a la motilidad del esófago, de forma que este, sin sus movimientos característicos, acaba por dilatarse, lo que dificulta la deglución y favorece la regurgitación. En función de la causa de este mecanismo, el veterinario establecerá el tratamiento adecuado, prestando también atención a cómo alimentar a un perro con megaesófago, pues este va a ser un pilar importante, como veremos en el siguiente apartado, ya que es básico mantener la nutrición correcta. En animales adultos también pueden producirse neumonías por aspiración.

Hay que saber que el megaesófago adquirido en perros es difícil de resolver porque no es sencillo descubrir la causa que lo origina. Hemos hablado de cuerpos extraños y de miastenia, pero también podría producirse megaesófago por neuropatía, esofaguitis, enfermedad de Addison, tumores, hipotiroidismo, etc., y en muchos casos la causa es desconocida (megaesófago idiopático). El megaesófago que aparece en perros adultos es irreversible, aunque algunos animales son capaces de sobrevivir muchos años con los cuidados adecuados, teniendo cuidado con la alimentación y prestando atención a la detección precoz de posibles complicaciones respiratorias.

Diagnóstico y el tratamiento del megaesófago en perros

Si nuestro perro presenta sintomatología como la que hemos descrito, debemos trasladarlo al veterinario. El megaesófago puede diagnosticarse con una radiografía simple o con contraste de bario. También se puede valorar la presencia de neumonía. El tratamiento va a depender de la causa que lo está originando. La neumonía, si existe, se trata con antibióticos.

Los cachorros que nacen con megaesófago congénito pueden llegar a llevar una vida normal. Además del tratamiento que nos prescriba el veterinario, en casa tendremos que encargarnos de conseguir que nuestro perro coma, pues mantener la nutrición es básico. Si queremos saber cómo alimentar a un perro con megaesófago, estas son las pautas a seguir:

  • Debemos saber que el grado de dilatación del esófago no determina la gravedad del cuadro y habrá perros con dificultades para digerir comida sólida, mientras que otros no serán capaces de consumirla líquida. Tenemos que probar cuál es la textura que admite mejor nuestro perro.
  • Tanto el comedero como el bebedero deben estar colocados en alto, ya que manteniendo el esófago lo más estirado posible se consigue aprovechar la fuerza de la gravedad a la hora de hacer descender los alimentos de la cavidad bucal al sistema digestivo.
  • Tras la comida, es recomendable que el perro mantenga la postura vertical unos 15-30 minutos para asegurar que la comida llega al estómago. Para ello, se aconseja el uso una silla para perros con megaesófago.
  • Es buena idea repartir la ración diaria en varias tomas, 3-4, de forma que el perro consuma cantidades pequeñas más veces al día.
  • En cuanto al tipo de comida para un perro con megaesófago, como decimos puede seguir una dieta normal, pero prestando atención a la textura para ofrecer la que tolere mejor.
¿Cómo alimentar a un perro con megaesófago? - Diagnóstico y el tratamiento del megaesófago en perros
Fuente: mercadolibre.com.mx

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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1 comentario
Gustavo
Hola tengo una letra comadrona y últimamente se arrastra con la cola por el piso, como si le pícara. Que hago
María Besteiros
Hola, acudir al veterinario ya que puede haber varias causas. Un saludo.

¿Cómo alimentar a un perro con megaesófago?
Fuente: mercadolibre.com.mx
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