menu
Compartir

Displasia de cadera en gatos - Síntomas y tratamiento

 
Por Laura García Ortiz, Veterinaria especializada en medicina felina. 27 enero 2021
Displasia de cadera en gatos - Síntomas y tratamiento

Ver fichas de Gatos

La displasia de cadera es una enfermedad que consiste en una mala unión entre las superficies articulares de la articulación de la cadera: el acetábulo y la cabeza del fémur. Cuando esto ocurre, los felinos comienzan con debilidad y luxación de la articulación hasta que se producen una serie de cambios morfológicos y degenerativos en la zona que requieren tratamiento para que el gato pueda tener una mejor calidad de vida.

Parece más frecuente en hembras de razas puras como las persas, Maine coon o las británicos de pelo corto. Pese a que esta enfermedad se comienza a desarrollar desde que son pequeños, es con la edad cuando se vuelve más manifiesta y se suele diagnosticar debido a la especialidad que tienen los gatos para ocultar sus dolencias. Sigue leyendo este artículo de ExpertoAnimal para saber todo sobre la displasia de cadera en gatos, sus síntomas y tratamiento.

¿Qué es la displasia de cadera?

La displasia de cadera consiste en una mala adaptación o una incongruencia entre la parte articular de la cadera (acetábulo) con la parte articular del fémur (cabeza). Esto da como resultado una laxitud articular, de manera que la cabeza del fémur se puede desplazar o moverse, lo que inflama y debilita progresivamente la zona articular con erosión del cartílago, microfracturas y subluxación. Todo ello conlleva a una inestabilidad en la articulación de la cadera que dará lugar a una serie de alteraciones degenerativas como artrosis con molestias, dolor o cojeras, osteoartritis degenerativa y atrofia de los músculos de las extremidades posteriores.

El desarrollo de esta afección traumatológica es por la interacción entre factores genéticos y ambientales. Aunque los padres de un gato con displasia no la hayan manifestado, la cría ha heredado sus genes. En ocasiones, puede ir acompañada de una luxación de rótula.

Razas de gatos con mayor predisposición a padecer displasia de cadera

Existe una predisposición racial a sufrir displasia de cadera, de manera que las razas más tendentes son:

Además, parece más frecuente en las hembras que en los machos.

Síntomas de displasia de cadera en los gatos

La sintomatología de la displasia de cadera felina dependerá del grado de incongruencia de la articulación. Pueden comenzar entre los 4 y 12 meses de edad con debilidad en las articulaciones hasta los signos degenerativos, cuando el gato va cumpliendo edad con el problema. De esta manera, podemos encontrar el siguiente abanico de signos clínicos:

  • Mayor inactividad.
  • Dificultad para saltar, correr o trepar.
  • Intolerancia al ejercicio.
  • Patas traseras más juntas de lo normal.
  • Disminución de la movilidad de las extremidades posteriores y la cadera, de manera que es común observar que el gato arrastra las patas traseras.
  • Atrofia muscular del muslo.
  • Aumento de los músculos de las extremidades anteriores (para compensar la atrofia de los posteriores).
  • Dificultad para levantarse.
  • Chasquido de cadera al caminar o levantarse.
  • Dolor en la cadera.
  • Cojera intermitente o persistente de las patas traseras.

Algo importante a tener en cuenta es que el sobrepeso y la obesidad fomentan aún más la progresión y el empeoramiento de los signos clínicos de la displasia de cadera en gatos.

A diferencia de lo que ocurre en perros, los gatos al ser expertos en ocultar sus dolencias, manifiestan una sintomatología muy escasa, lo que hace pensar en que esta enfermedad puede estar muy infradiagnosticada en esta especie. Estos felinos con sintomatología escasa pueden no querer subir a sitios altos, escaleras, ser menos activos o dormir más, lo que puede pasar desapercibido para el cuidador o, si tiene una edad, relacionarlo con el envejecimiento.

Esta escasa sintomatología puede ser debida a las siguientes particularidades de los gatos, en relación a los perros:

  • Mayor sedentarismo dentro de casa, moviéndose lo mínimo.
  • Mayor tamaño y ubicación de las apófisis espinosas y transversas lumbares, así como las diferencias en los fémures y las tuberosidades de la pelvis pueden modificar el grado de sostén de las masas musculares que se insertan en la zona.
  • Esqueleto más ligero con masa muscular más fuerte que explicaría que la articulación se mantuviese fuerte durante más tiempo, retrasando o evitando la artritis y el dolor consecuente.

Diagnóstico de la displasia de cadera en gatos

El diagnóstico de la displasia de cadera en los gatos debe realizarse descartando primero otros trastornos ortopédicos con signos clínicos parecidos. Las pruebas necesarias para completar el diagnóstico de esta enfermedad son:

  • Analítica de orina y de sangre (hemograma y bioquímica).
  • Palpación de ambas articulaciones de la cadera.
  • Radiografías de la cadera en varias proyecciones para valorar si existen cambios característicos de la patología a través de una serie de mediciones, como el ángulo de Norberg para valorar la luxación/subluxación, el aumento de la amplitud acetabular y diminución de su profundidad o el aplanamiento y deformidad de la cabeza del fémur.

Cabe destacar que la displasia de cadera en gatos persas es especialmente frecuente, siendo importante hacer radiografías a partir del año en esta raza.

Displasia de cadera en gatos - Síntomas y tratamiento - Diagnóstico de la displasia de cadera en gatos

Tratamiento de la displasia de cadera en gatos

Una vez detectada la displasia de cadera felina, debe empezar a tratarse, ya que de lo contrario la enfermedad progresará y el gato se encontrará cada vez peor, con signos más evidentes.

Tratamiento sintomático

Inicialmente, el tratamiento debe ser sintomático para mejorar la calidad de vida del gato, frenar la evolución de las alteraciones degenerativas y disminuir la inflamación y el dolor. Se usan los siguientes fármacos:

  • Corticoides: como la dexametasona en única dosis al inicio, continuando con prednisolona por su efecto antiinflamatorio, de elección en los casos agudos de inflamación de la cápsula articular. No se deben usar a largo plazo, ya que puede reducir la formación de colágeno y proteoglicanos, dañando el cartílago.
  • Antiinflamatorios no esteroideos: se eligen los que tienen acción frente a la ciclooxigenasa 1 y 2 (COX-1 y COX-2) para inhibir la síntesis de las prostaglandinas que son las median el dolor y la inflamación.
  • Glucosaminoglucanos (GAGs): al formar parte del cartílago articular, se utilizan como precursores del ácido glucurónico, glucosamina y glutamina, entre otros. Sirven para regenerar el cartílago articular y para reducir la sintomatología gracias a sus propiedades analgésicas y antiinflamatorias.

Cirugía

En los gatos con displasia de cadera grave o los que no responden al tratamiento conservador se debe plantear la intervención quirúrgica, realizando:

  • Escisión de la cabeza del fémur: para formar una pseudoarticulación fibrosa que puede reducir el dolor.
  • Osteotomía triple de cadera (OTC): realizando osteotomía del pubis, ilion e isquion para liberar el acetábulo y reorientarlo para mejorar la congruencia entre este y la cabeza del fémur. Así se puede corregir la subluxación y aumentar la estabilidad de la articulación.
  • Prótesis artificiales cuando la artrosis o la enfermedad es muy avanzada, se elimina el acetábulo y la cabeza y cuello femoral para sustituirlos por unos implantes. Su gran desventaja es su elevado coste.

También puede ser muy útil la fisioterapia en los gatos con displasia de cadera.

Displasia de cadera en gatos - Síntomas y tratamiento - Tratamiento de la displasia de cadera en gatos

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a Displasia de cadera en gatos - Síntomas y tratamiento, te recomendamos que entres en nuestra sección de Enfermedades hereditarias.

Bibliografía
  • Portal Veterinaria. (2004). Displasia de cadera en el gato: un caso clínico. Disponible en: https://www.portalveterinaria.com/articoli/articulos/16906/displasia-de-cadera-en-el-gato-un-caso-clinico.html
  • EcuRed. Displasia de cadera felina. Disponible en: https://www.ecured.cu/Displasia_de_cadera_felina
  • A. I. Raya., P. C. Ruíz. Displasia de cadera. Disponible en: http://www.uco.es/organiza/departamentos/anatomia-y-anat-patologica/peques/curso01_05/disp_cad.htm
  • Harvey, A., Tasker, S. (Eds). (2014). Manual de Medicina Felina. Ed. Sastre Molina, S.L. L ́Hospitalet de Llobregat, Barcelona, España.

Escribir comentario

Añade una imagen
Haz clic para adjuntar una foto relacionada con tu comentario
¿Qué te ha parecido el artículo?

Displasia de cadera en gatos - Síntomas y tratamiento
1 de 3
Displasia de cadera en gatos - Síntomas y tratamiento

Volver arriba