5 síntomas de que un gato se va a morir

5 síntomas de que un gato se va a morir

La muerte es un proceso natural que experimentan todos los seres vivos. En ocasiones puede ser difícil de percibir, especialmente en los gatos. Como sabrás, los felinos apenas muestran signos de dolor o enfermedad.

Si sospechas que tu gato puede estar muriéndose, te recomendamos leer estos 5 síntomas de que un gato se va a morir, pero también va a ser muy importante acudir al veterinario cuanto antes, para ofrecerle un final digno en la medida de lo posible. Sigue leyendo este artículo de ExpertoAnimal para saber más sobre este proceso.

1. Su personalidad empieza a cambiar

El acceso a la sanidad, a una alimentación completa y a unos buenos cuidados ha aumentado notablemente la longevidad de nuestros gatos. Actualmente podemos encontrar muchos felinos que alcanzan los 17 e incluso los 20 años de edad. Por tanto, no es de extrañar que aparezcan enfermedades que antes no eran percibidas por los propietarios, como es el caso de la demencia senil en gatos.

Un síntoma evidente de que nuestro compañero se hace mayor es el inicio de trastornos de la conducta, generalmente relacionados con el estado de salud. Es habitual entonces observar que se muestre irritable, que lleve a cabo conductas de micción inusuales o que esté especialmente deprimido.Si bien estas señales no indican exclusivamente que un gato se va a morir, sí señalan que algo ocurre.

2. No se acicala

La pérdida de hábitos higiénicos en un gato es una clara señal de que algo le ocurre a nuestro felino. Aunque es cierto que algunos gatos dedican más tiempo que otros a su acicalamiento personal, la pérdida total de esta conducta indica algún tipo de problema.

También incluiremos dentro de este apartado el descuido de otras prácticas, como el marcaje en el poste de rascar o frotar los muebles y objetos con su olor corporal.

3. Sus constantes vitales se alteran

Los síntomas de un gato moribundo también incluyen alteraciones en sus constantes vitales. Es frecuente observar un ritmo cardíaco anormal, temperatura corporal excesivamente alta o baja y alteraciones en la respiración.

A continuación, te explicamos cuáles son las constantes vitales de un gato sano [1]:

  • Frecuencia respiratoria en gatos: entre 20 y 42 respiraciones por minuto (RPM).
  • Frecuencia cardíaca en gatos: entre 140 y 200 pulsaciones por minuto (PPM).
  • Temperatura corporal: entre 38ºC y 39ºC.
  • Tiempo de relleno capilar: se debe hacer presión en las mucosas para ver cuánto tiempo tardan en recuperar el color normal, por ejemplo las mucosas de la boca. El tiempo de relleno capilar de un gato debe ser inferior a dos segundos.

Ante cualquier alteración de las constantes vitales del felino debemos acudir de inmediato a un centro veterinario, ya que implica que la vida del animal está comprometida.

4. Deja de alimentarse y aparecen problemas de salud

Como hemos mencionado anteriormente, no siempre es fácil identificar los síntomas de un gato enfermo, no obstante, la aparición de diarrea, convulsiones, vómitos, sangre en la orina o bien observar que nuestro compañero deja de alimentarse o de ingerir líquidos puede indicar que el gato se encuentra enfermo y próximo a su final. Si tu felino no acepta comida, aunque se trate de su alimento favorito, estás ante una emergencia.

5. Se esconde

Esta conducta es también habitual en felinos enfermos o con mucho miedo. No obstante, un animal que se encuentra cerca de la muerte es vulnerable, por ello, no es extraño que muchos gatos moribundos busquen un lugar aislado para morir. Si observas que tu felino se refugia en algún lugar y no quiere salir de allí, quizás es que se encuentra próximo a la muerte.

¿Qué hacer si un gato se está muriendo?

Ante cualquiera de estas señales lo más recomendable es contactar con el veterinario de inmediato, pues se trata de la única figura capaz de diagnosticar realmente qué le ocurre a tu mejor amigo, ya sea la proximidad de la muerte o una enfermedad.

El especialista te orientará acerca de qué decisión tomar. Es importante entender que si el animal está sufriendo mucho y padece dolor, quizás sea conveniente valorar la eutanasia, con la finalidad de que deje de sufrir.

El veterinario tmbién puede ayudarte y orientarte para que le ofrezcas los mejores cuidados en esta última etapa. Puede ser necesario que le ayudes a alimentarse, a beber o a defecar. Obviamente también será imprescindible que le ofrezcas todo el cariño y el amor posible.

¿Qué hacer cuando se muere un gato?

El fallecimiento de un animal siempre es un proceso muy doloroso. En medio de este torbellino de sentimientos, se debe valorar qué hacer con el cuerpo, una decisión difícil de tomar para algunas personas.

Si tu gato ha fallecido en el veterinario, probablemente el especialista te sugerirá incinerar el cuerpo en el mismo centro, ya sea junto a otros animales o en privado. Por el contrario, si tu gato ha fallecido en casa, puedes acudir al veterinario o contactar con una funeraria para animales directamente, una opción generalmente más económica. También puedes optar por enterrar el cuerpo en un lugar especial para ti.

No olvides que si tu gato estaba apuntado en el registro de mascotas de tu país deberás comunicar su baja, para asegurar que el censo esté actualizado.

La muerte de un ser querido siempre es dolorosa, aunque se trate de un animal, algo que muchas personas no comprenden. Por ello, no debes sentirte culpable si necesitas pasar un tiempo de duelo o contactar con un especialista.

No olvides que si en algún momento estás preparado para volver a tener un gato puedes acudir a un refugio de animales y ofrecer un hogar a un animal abandonado.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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Referencias
  1. Tami Gabriella, Veterinaria y Etóloga, Constantes vitales en los gatos, Affinity 2016