Mi gato tiene el ano inflamado y rojo

Mi gato tiene el ano inflamado y rojo

Un día nuestro gato se presenta con "algo" rojo en su trasero, y el susto es de los grandes si hay prolapso porque pensamos que esa masa enrojecida significa que está "perdiendo las tripas", literalmente. Y no, no son las tripas, pero un ano inflamado y rojo en gatos es motivo de consulta veterinaria, ya que podemos estar ante una situación de riesgo. En este artículo de ExpertoAnimal te damos la información sobre las causas que pueden explicar por qué tu gato tiene el ano inflamado y rojo, y cuál es el manejo y tratamiento más adecuado en cada situación.

¿Qué es lo que tiene mi gato en el trasero?

A poco que nuestro amigo levante la cola lo que veremos será el ano, de normal inapreciable, de un color rojo intenso y de un tamaño aumentado. En ocasiones, incluso, observaremos una "masa" de aspecto mucoso, como de entraña, de ahí la confusión de mucha gente que piensa que se trata de una tripa. Esta masa sobresale del ano incluso varios centímetros. Por lo tanto, estaremos ante dos afecciones distintas, en la primera tendremos una inflamación y enrojecimiento del tejido exterior, mientras que, en la segunda, estaremos ante el prolapso del ano o del recto. Este último caso sería el más grave.

Veamos ahora por qué nuestro gato puede tener el ano inflamado y rojo.

Causas de inflamación, enrojecimiento e irritación anal en gatos

Generalmente la inflamación, pero también el prolapso, tiene su origen en un diarrea profusa, esto es la eliminación de numerosas deposiciones líquidas en un intervalo corto de tiempo. Esta diarrea suele estar provocada por la presencia de parásitos, por eso es más habitual en gatitos de muy pocos meses y de ahí la importancia de la desparasitación adecuada, según las pautas recomendadas por nuestro veterinario, que se ajustarán a la edad y al tipo de parásito. Recuerda que desde los 15 días de vida los gatitos deben desparasitarse y siempre tenemos que desparasitar al gato que llegue a casa.

Además de la diarrea, hay que tener en cuenta que el caso contrario, el estreñimiento, también puede ser el responsable de una inflamación y prolapso anal en gatos, al igual que patologías que provocan esfuerzos al miccionar, como las cistitis, tumoraciones o hernias en la zona. En general, todos aquellos trastornos que dificultan la defecación o la micción y suponen un esfuerzo puede ser causa de este problema, lo que también incluye el trabajo de parto, que puede llegar a provocar el prolapso en algunas gatas. Por todo esto, excluyendo los partos, es más habitual ver gatitos con el ano "hacia afuera", inflamado y rojo, o a gatos geriátricos, aunque también hay que tener en cuenta que parece haber cierta predisposición individual y/o una debilidad muscular en la zona. Esto también apunta a la posibilidad de que el episodio se repita.

Como vemos, es igualmente importante identificar y tratar la causa primaria, de ahí la necesidad de acudir al veterinario para resolver la inflamación y rojez del ano.

¿Qué hacer si mi gato tiene el año inflamado y rojo?

Al ser las causas principales motivo de urgencia veterinaria, el tratamiento deberá establecerlo el especialista en función del problema. Una vez determinada y tratada la causa primaria, nuestro gato debería mejorar de su inflamación, enrojecimiento e irritación anal rápidamente. Podemos favorecer su curación aplicando una gotita de algún producto hidratante o calmante, como el aloe vera o la vaselina, si el veterinario no nos ha prescrito otro tipo de crema (a veces se pueden requerir antiinflamatorios). Podemos repetir la aplicación un par de veces al día hasta que mejore. Es importante que, en lo posible, evitemos que se lama ya que la lengua rasposa de los gatos puede contribuir a la irritación e incluso ocasionar pequeñas heridas que nos compliquen el cuadro.

Si, además de rojez, estamos ante un prolapso, como decíamos, debemos acudir inmediatamente a nuestro veterinario. Podemos hacer el traslado cubriendo la parte protruida con una gasa mojada en suero fisiológico, para evitar roces y lametones y mantener la zona húmeda durante el viaje. Es el veterinario quien, mediante examen, va a determinar si nos encontramos ante un prolapso anal o rectal para actuar en consecuencia. En ambos casos hay que reducirlos, es decir, introducir la zona afectada en su lugar en el interior del cuerpo. Dependiendo de su gravedad, habrá que proceder a una reducción manual o quirúrgica.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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