Compartir
Compartir en:

¿Por qué mi gato no quiere comer?

¿Por qué mi gato no quiere comer?

Ver fichas de Gatos

¿Tu gato no quiere comer? ¿Tampoco parece que quiera beber agua? En ocasiones observamos que nuestros gatos están inapetentes y aunque puede no ser nada, en ocasiones significa que algo no anda bien. Las causas que pueden llevar a este cambio en el comportamiento de nuestro felino son diversas y encontramos motivos muy simples hasta complicaciones graves, que deben ser tratadas por el veterinario de urgencia.

Algunas razas de gato expresarán de forma visible sus necesidades, tal como realizan los siameses, por ejemplo. O bien "sufrirán en silencio", como hacen los gatos ragdoll, que apenas maúllan dada su timidez. En este artículo de ExpertoAnimal te explicaremos por qué tu gato no quiere comer y/o beber y qué puedes hacer para ayudarle.

¿Por qué un gato no quiere comer?

Antes de empezar, es importante resaltar que la anorexia en gatos es uno de los primeros signos clínicos de varias enfermedades. A continuación te explicaremos las causas por las que un gato no quiere comer más habituales. Recuerda que para ayudarle debes ser capaz de identificar qué le ocurre y cuál es el motivo de este comportamiento repentino:

  1. No le gusta su comida: muchos gatos dejan de comer ante un cambio de alimento, por ello, si has modificado recientemente la dieta de tu mejor amigo, debes valorar que no quiera comer por esta razón. Intenta estimularle con comida sabrosa, como un pedacito de pollo, jamón o comida húmeda para gatos para saber si se trata realmente de la causa del problema.
  2. La comida está demasiado cerca del agua o el arenero: aunque no lo creas, es muy importante adaptar el hogar para que tu gato se sienta cómodo en él. Es muy frecuente que los felinos dejen de comer si tienen cerca de su alimento el arenero, el agua, suciedad e incluso una mota de polvo. Algunos son más delicados que otros, pero en general, es una causa frecuente de anorexia.
  3. El calor: es bien sabido que durante el verano los gatos suelen aminorar la ingesta de alimento y agua. El calor y el hecho de que duermen más en las zonas frescas que descubren, hacen que descienda su apetito. Esta reacción se acentúa si no estamos atentos a que nuestro gato tenga agua suficiente en su bebedero para saciar completamente su sed. Hay gatos, más espabilados en este aspecto, que no dudan en trepar hasta el lavamanos, el bidet, el grifo de la cocina o el grifo de la bañera para lamerlos en busca de preciadas gotas de agua. Por lo tanto, es la sed uno de los motivos más habituales para que nuestros gatos cesen de comer. Descubre en ExpertoAnimal cómo cuidar un gato en verano para que esté siempre bien hidratado.
  4. Las bolas de pelo: las bolas de pelo intestinales llamadas tricobezoares son las causantes más habituales de que nuestros gatos dejen de comer repentinamente. Estas bolas cuya formación se debe a la ingesta accidental de pelo muerto de su manto por parte del gato al lamerse para acicalarse, son la principal razón que reducen el apetito en los gatos. Para evitar dichas bolas de pelo existen tres soluciones muy fáciles. La primera es un cepillado frecuente de nuestro gato (especialmente durante el periodo de muda). Esta acción resta muchas posibilidades a la formación de tricobezoares. La segunda solución consiste en administrarle malta para gatos a nuestro felino para evitar la formación de las molestas bolas de pelo en su organismo. Por último, si no hemos cepillado correctamente al gato ni le hemos administrado malta, y las bolas ya se alojan en su intestino impidiéndole evacuar (lo que provoca un cese inmediato de la ingesta de alimento), la solución será untar con parafina farmacéutica una pata de nuestro gato. El gato se lamerá la grasienta zona para eliminar la parafina, ingiriéndola al realizarlo. La parafina es una grasa artificial que ni el estómago ni los intestinos del gato asimilan. Por consiguiente, toda la cantidad que entra, sale, lubricando y arrastrando hacia el exterior las tricobezoares intestinales. En el caso de que esta última solución no funcionase, de inmediato hay que llevar al gato al veterinario para que lo trate sin dilación. La vida del gato correrá peligro.
  5. Una posible intoxicación: en ocasiones, sin desearlo, le ofrecemos alimentos en mal estado a nuestro gato. Suele suceder con recipientes de pienso fresco abiertos durante horas y dejados fuera del frigorífico. O bien, con sobras de nuestros alimentos expuestos al calor estival que provoca fermentaciones y que los insectos pongan sus huevos en dichos alimentos putrefactos y puedan dañar el sistema intestinal de nuestro felino. También debemos descartar que el felino pueda haber sufrido un envenenamiento, algo que ocurre frecuentemente en los gatos que tienen acceso al exterior. Revisar los síntomas del envenenamiento en gatos es fundamental. También existen plantas venenosas: las adelfas, dieffenbachias y muchas otras son plantas tóxicas. El veterinario debe tratar sin dilación el envenenamiento.
  6. La depresión: muchas personas pasan por esta situación. "Mi gato no quiere comer y está triste" es una de las preocupaciones más habituales de los propietarios. La ansiedad y el estrés causado en nuestro felino por alguna circunstancia traumática también puede provocar que nuestro gato no quiera comer. Cambio de residencia, otra nueva mascota, el nacimiento de un bebé o muerte de un miembro de la familia, pueden ser la causa del cese de alimentación por parte de nuestro entristecido o celoso gato. La depresión en los gatos suele ser el motivo más común por el que el gato deja de comer, e incluso de beber agua. Observaremos también que está triste, decaído o deprimido.
  7. Diversas enfermedades: si estás pensando "mi gato no come y vomita", "mi gato no come y está muy delgado" o bien "mi gato no come y duerme mucho". Quizás sea el momento de plantearse acudir a un especialista. Un repentino cese en la ingesta de alimento por parte de nuestro gato, puede ser un síntoma de que padece alguna enfermedad. Por ello, si tras uno o dos días el animal no mejora, la visita al veterinario es obligada, pues pueden tratarse de las ya mencionadas tricobezoares, hasta problemas severos en el aparato digestivo que pueden precisar cirugía.

¿Y si mi gato cachorro no quiere comer?

Los gatos bebés o cachorros necesitan una atención especial: su sistema inmunitario es mucho más débil y tienden a deshidratarse con más facilidad si dejan de ingerir líquidos. Además, también suelen ser más sensibles a los cambios de dieta, por lo que es importante supervisar que coman siempre que modifiquemos su alimentación.

Ante un gato cachorro que no quiere comer, siempre es recomendable estimularle con alimento húmedo, llegando incluso a mezclarlo con agua tibia para ofrecerle un extra de hidratación. Este tipo de alimento es mucho más palatable y tiene una mejor aceptación que el pienso seco.

Si un gato cachorro no ha ingerido absolutamente nada en 24 horas es motivo de preocupación y se requiere una visita veterinaria de urgencia. Además, recuerda que los gatos bebés necesitan alimentarse entre 4 y 8 veces al día, por lo que si en 12 horas un gato recién nacido no ha recibido alimento, también debes acudir al veterinario.

Descubre en ExpertoAnimal más sobre la alimentación de los gatos recién nacidos, la estimulación que necesitan para orinar y defecar o el ambiente en el que deben permanecer.

Síntomas de enfermedad en el gato

Ante esta situación, también será imprescindible valorar las constantes vitales del gato y los síntomas de enfermedad, mediante un examen físico general. A continuación te explicamos cómo debes hacerlo:

  1. Revisa las mucosas de tu gato (encías, ojos, sexo y ano) y si se encuentran de algún color que no sea rosa pálido empieza a preocuparte. Los tonos blancos, azules, amarillos o rojo intenso son síntoma de enfermedad.
  2. Hazte con un termómetro digital para tomar la temperatura a tu gato, que se hace del mismo modo que a un perro. Debería situarse entre los 38ºC y los 39ºC.
  3. Toma el pulso a tu gato con los dedos índice y medio, aunque cabe señalar que puede resultarte algo complicado. La frecuencia cardíaca debería estar entre las 140 y 200 pulsaciones por minuto (PPM).
  4. Revisa su frecuencia respiratoria posando tu mano sobre su vientre. Lo normal es que los gatos respiren entre 20 y 42 veces por minuto (RPM).

Los gatos no suelen mostrar signos de enfermedad tan evidentes como otros animales, por ello, te dejamos algunos síntomas de enfermedad habituales:

  • Secreciones en ojos
  • Secreciones en la nariz
  • Diarrea y vómitos
  • Orina con sangre
  • Heces con sangre
  • Incapacidad para orinar
  • Náuseas recurrentes
  • Maullidos insistentes
  • Heridas y problemas de la piel
  • Presencia de parásitos
  • Aliento fétido
  • Aliento afrutado

Si cualquiera de las constantes vitales del gato están alteradas y además observas síntomas de enfermedad, no lo pienses y acude al veterinario de urgencias cuanto antes, llamándole previamente para asegurar que pueden atenderte y recibir indicaciones si fuese necesario.

¿Cómo hacer que mi gato coma?

Lo primero que se debe hacer si un gato no quiere comer y/o beber pasadas muchas horas será intentar estimularle mediante comida muy sabrosa, como pueden ser las latas o la comida casera. Probablemente conocerás algún alimento al que tu gato no puede resistirse, prueba de ofrecérselo y observa si come o no.

Algunos trucos extra pueden ser calentar la comida o sustituir el agua por caldo de pollo o pescado (sin sal ni cebolla), para nutrirlo a la vez que le hidratamos. Si parece que tu gato se alimenta con su comida favorita y acepta el agua, quizás te encuentras ante un gato deprimido o acalorado.

Para poder solucionar este problema, conocer la causa que está provocando la anorexia es fundamental. Si nuestro gato ha dejado de comer debido a un cambio de pienso, debemos valorar modificar otra vez su alimento, pero si por el contrario se trata de depresión debemos actuar mejorando su bienestar y ofreciéndole enriquecimiento ambiental.

En cualquier caso, si no has sabido identificar el motivo que provoca que tu gato no coma, llama a tu veterinario para explicarle la situación, él te indicará cómo debes proceder y, según su valoración, qué procedimiento seguir.

Hidratación de emergencia

Si sospechas que tu gato está deshidratado puede ser necesario utilizar una jeringa (sin aguja) e intentar ofrecerle algo de agua directamente a la boca. También puedes valorar la opción de elaborar suero en casa. Si tras un intento de hidratarle tu gato vomita o escupe el agua, debes preocuparte y acudir al veterinario de emergencia.

Si deseas leer más artículos parecidos a ¿Por qué mi gato no quiere comer?, te recomendamos que entres en nuestra sección de Problemas de alimentación, o que descargues nuestra app ExpertoAnimal, la aplicación para compartir conocimientos sobre el mundo animal y resolver todas tus dudas.

Comentarios (2)

Escribir comentario sobre ¿Por qué mi gato no quiere comer?

Añade una imagen
Haz clic para adjuntar una foto relacionada con tu comentario
¿Qué te ha parecido el artículo?
2 comentarios
ANGELICA
Muy bueno el articulo me fue muy útil muchas gracias por

adri
mi gato tiene 2 dias que bomito lo que comio y despues bomito espuma blanca y hoy bomito amarillo no se que aser

Eva López (Editor de ExpertoAnimal)
¡Hola Adri! Puesto que pueden ser varias las causas, te recomendamos acudir al veterinario para que lo examine y determine qué le ocurre. ¡Un saludo!

¿Por qué mi gato no quiere comer?
1 de 4
¿Por qué mi gato no quiere comer?